La Asamblea de Madrid deberá admitir la reprobación del jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez (MAR), así como como los “chanchullos” de la responsable de la Comunidad de Madrid en materia sanitaria, después del varapalo del Tribunal Constitucional (TC).
María Pastor, portavoz adjunta en la Cámara regional, asegura que la decisión “no llega porque Ayuso se haya levantado demócrata, sino porque el Tribunal Constitucional les ha dado un varapalo y les recuerda que (Enrique) Ossorio no puede decir de lo que se puede y no se puede hablar”. “El PP ha jugado con las cartas marcadas demasiado tiempo para evitar que se hable del novio de Ayuso de las prácticas mafiosas de su jefe de gabinete”, añade.
El TC advierte a Ayuso: no se puede bloquear sistemáticamente
Hace unos días, el TC advirtió el Partido Popular de la Autonomía madrileña de que no podía bloquear sistemáticamente iniciativas contra la dirigente del PP en la administración Sol a través de la Mesa del Parlamento, que utiliza a su antojo para vetar día sí y día también preguntas de la oposición.
En paralelo, el PSOE de Madrid (PSOE-M) recibió la razón del organismo para que la Mesa aceptara cuestiones relativas a las amenazas de Rodríguez a periodistas. El Constitucional admitió después a trámite una nueva reclamación, esta vez del partido de Manuela Bergerot, que ponía también el acento en el bloqueo del PP a la creación de comisiones de investigación sobre los contactos sanitarios de emergencia firmados durante la pandemia del Covid.
El texto, punto por punto
El texto del TC, al que tuvo acceso ElPlural.com, era claro y desmontaba punto por punto los argumentos que había esgrimido la presidenta de Madrid para defender el recurso de amparo de Más Madrid.
Para ello, el Tribunal se apoyó en el Reglamento de la Asamblea de Madrid (RAM), que establece que el papel de la Mesa a la hora de aceptar o rechazar las iniciativas debe limitarse a los aspectos formales, y no a su contenido. En concreta, se menciona el artículo 75 de dicho Reglamento, según el cual “no deja margen de discrecionalidad a la mesa para decidir”, argumenta. Esto viene a decir que la Mesa de la Asamblea excedió sus funciones al vetar las iniciativas.
El Constitucional dictó claramente que se había “vulnerado el derecho” de la oposición a “ejercer las funciones representativas” que se recogen en la Constitución, concretamente en su artículo 23. Del mismo modo, descartan “declarar la nulidad” de los vetos de la Cámara a las iniciativas que Más Madrid incluyó en la querella para que se dicten nuevas resoluciones.
En lo que a los contratos sanitarios se refiere, se deberán investigar los contratos de 2020 cuando, en medio de la pandemia del Covid, se cerraron acuerdos de emergencia con empresas sanitarias privadas. La oposición, en el uso de su función de control al Ejecutivo autonómico, que viene recogido en el Estatuto de Autonomía y que ahora reitera el TC, ha solicitado a la Mesa en decenas de ocasiones la creación de comisiones de investigación para explicar de qué manera y con qué objeto se llevó a cabo determinados tipos de negociaciones.
El otro apartado, el referente a MAR, el TC pone en entredicho que la Mesa bloqueara proposiciones no de ley que, entre otras cosas, pedían la destitución del responsable de prensa de la presidenta. Según la mayoría popular, las solicitudes de Más Madrid eran reprobaciones encubiertas y contenían juicios de valor.
Cabe explicar que las proposiciones no de ley y las comparecencias son instrumentos para "el control del Gobierno" y para "forzar el debate público", habida cuenta de que obligan a los distintos grupos parlamentarios a tomar una posición sobre un asunto. Al blloquearlas, la Mesa ha hurtado ese derecho a la Asamblea, que en última instancia es representante de los derecho de los ciudadanos a que sus intereses estén representados. Además, el Constitucional apunta que la Mesa no puede vetar iniciativas porque contengan "juicios de valor", ya que, como ya se ha mencionado, sus funciones se deben limitar a valorar cuestiones formales que, en este caso, no se incumplieron.