La vuelta de Mónica Oltra a la primera línea política reforzó el buen momento de Compromís de cara al próximo ciclo electoral. La que fuera vicepresidenta de la Generalitat en el Botànic será la candidata a disputar el Ayuntamiento de Valencia a María José Catalá, aunque hasta llegar a ese momento, a mediados de 2027, queda una cuestión sobre la mesa que se plantea complicada.

En un momento en el que la izquierda alternativa se decide entre dos opciones para sobrevivir en todos los territorios, Compromís lo tiene todo para ser el partido decisivo. Las debacles electorales de los partidos nacionales a la izquierda del PSOE obligan a decidir entre seguir con la fórmula actual, en la que los partidos territoriales, como el valenciano, conviven con Sumar —o cómo se termine llamando—, o adoptar nuevas vías como la que plantea Gabriel Rufián, que es la de unir a todas las formaciones en torno a la más fuerte en cada provincia, una iniciativa para la que el portavoz de ERC se abrió a ser el candidato en las próximas generales.

Compromís cumple con los requisitos para ser decisiva en ambos casos. El partido valenciano vive un momento dorado en las encuestas, tanto a nivel autonómico como municipal. El desgaste del Consell de Juanfran Pérez Llorca por la DANA y una huelga educativa enquistada desde hace semanas, convierte a la Comunidad Valenciana en el escenario más propicio a que el PP sufra una derrota electoral o, al menos, pierda un Ejecutivo.

Las encuestas ya situaban a Compromís por encima del 20% en las elecciones autonómicas, mientras que para el Ayuntamiento de Valencia aspiran, como mínimo, a mantenerse como segunda fuerza, por encima del PSOE y Vox, como lograron en 2023 con nueve concejales. Estos resultados se barajaban ya antes de la noticia que lo sacudió todo en marzo, bajo la condición de que el partido vaya en ambos comicios bajo sus propias siglas. La vuelta de Oltra, un innegable activo electoral, mejora todavía más sus expectativas.

Oltra apuesta por la 'vía Rufián'

Pero la exvicepresidenta trae consigo una cuestión de enfrentamiento entre los dos principales partidos que conforman la coalición Compromís, que son Iniciativa, su partido —que apuesta por explotar todas las siglas posibles—, y Més, la facción mayoritaria —que quiere reforzar la propia marca—. Esto llega en un momento en el que Oltra apuesta por la vía Rufián, y unir al pacto con Esquerra Unida a Podemos, Sumar y Esquerra Republicana del País Valencià (ERPV) en las candidaturas a Les Corts y las grandes ciudades.

La candidata, aún de forma virtual, quiere que Compromís sea el vértice de todas las fuerzas autonómicas y nacionales, para lo que apuestan por tejer listas que incluyan a todos tanto para la Generalitat como para los ayuntamientos, y así aprovechar el poder de movilización que también tienen el resto de siglas. En otras palabras, en Iniciativa quieren un acuerdo de alianzas conjunto para toda Compromís, que evite que Valencia vaya por libre del resto de la Comunidad. El objetivo es superar al PSPV en todos los ámbitos y acaparar a todo el electorado de izquierdas posible mediante una gran movilización. Básicamente lo que propone Rufián.

Més exige un proceso interno para Oltra

Para lograr esto, el ala de Oltra apuesta por unas listas conjuntas que contenten a todos los partidos involucrados, algo para lo que Més "tiene que dejar huecos", según fuentes de Iniciativa que recoge Eldiario.es. El problema está en que tanto el ala mayoritaria como Verds, el otro partido de Compromís, son reacias a esta fórmula. La política de alianzas será lo que decida la candidatura de Oltra, que aunque se da por hecho que acabará siendo la candidata a Valencia, aún tiene que pasar por un proceso interno en el que tendrá que acercar a todas las facciones.

Ahora mismo, a poco menos de un año de las elecciones, Oltra y el grupo municipal mantienen las distancias, habida cuenta de que ella apenas ha protagonizado actos públicos junto a la coalición. La exvicepresidenta se ha limitado, desde marzo, a reivindicar su figura personal y a recordar que su partido, Iniciativa, es el que la encumbra como candidata.

La presión hacia Més también ha quedado patente con el acercamiento de Oltra a Podemos, con las constantes apariciones de la exdirigente junto a Irene Montero. Esto, que puede parecer una simple forma de reforzar su imagen, es una herramienta de presión al ala mayoritaria para impulsar la fórmula de una candidatura heterogénea, que en Més califican como una "sopa de siglas" que, por ahora, rechazan.

Por ello, en ese partido apuestan por que Oltra pase por un proceso interno, que en Iniciativa creen que es injusto porque otros casi confirmados como candidatos —como Joan Baldoví para la Generalitat o Verònica Ruiz en Castellón— no han tenido que hacerlo. El partido de Oltra cree que la coalición debe dejar las diferencias a un lado y articular una puesta en escena en la que ambas formaciones se unan en torno a la candidata, que servirá para reforzar las expectativas electorales en todos los ámbitos.

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