El próximo mes de octubre se cumplirán dos años de la trágica DANA que se llevó por delante la vida de 230 personas en Valencia. Por el momento, ya van 21 meses sin conocer qué ocurrió en lo que a la gestión política se refiere. Pese a que las pruebas que se han ido aportando acorralan cada vez más a Carlos Mazón, el expresident continúa manteniendo que desconocía la magnitud de lo que estaba ocurriendo en aquellas horas mientras que él comía y disfrutaba de una larga sobremesa con la periodista Maribel Vilaplana en el restaurante El Ventorro. Ahora, la última documentación incorporada a la causa que instruye el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja revela que el alicantino alargó esta comida pese a que sus consellers compartían en el grupo de WhatsApp del Consell informes que describían con detalle el deterioro de la situación en la Comunitat Valenciana.

La nueva documentación ha sido aportada a la jueza por quien fuera portavoz del Consell, Ruth Merino, actualmente secretaria autonómica, después de declarar como testigo, y desmonta, una vez más, la vesión sostenida durante meses por Mazón, que asegura que desconocía la magnitud de la emergencia durante aquellas horas. Además, añade nuevos elementos a una cronología que continúa siendo uno de los principales focos de la investigación judicial.

Más allá de identificar a todos los integrantes del grupo de WhatsApp denominado "Consell PP", Merino entregó los archivos que los consellers compartieron aquel día y que no figuraban entre la documentación remitida previamente. La ex portavoz declaró también que ella no supo que el Cecopi se había reunido hasta que llegó a casa y vio la televisión por la noche, una afirmación que contrasta con el flujo de información que circulaba en el chat interno del Ejecutivo autonómico durante toda la jornada.

Entre esos documentos, a los que ha tenido acceso elDiario.es, se encuentra el enviado por el conseller de Educación, José Antonio Rovira. A las 13:05 horas compartió una actualización elaborada apenas media hora antes en la que se detallaba que había centros educativos afectados en 69 municipios de la Comunitat Valenciana, 63 de ellos en la provincia de Valencia. La mayoría pertenecían a la Ribera Alta, una de las zonas que ya sufría con intensidad los efectos del temporal. El informe reflejaba la suspensión de la actividad educativa y dibujaba un escenario de creciente gravedad varias horas antes de que la situación derivara en la mayor catástrofe natural reciente de la Comunitat. 

No fue el único aviso. A las 15:29 horas, el conseller de Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, remitió otro informe elaborado por el Centre de Gestió de Serveis de Suport a la Mobilitat. El documento advertía de que 35 carreteras de la provincia de Valencia, tanto estatales como autonómicas y provinciales, ya presentaban inundaciones o desprendimientos registrados desde primera hora de la mañana y hasta las 13:34 horas. La mayor parte de las incidencias se concentraban también en las comarcas de la Ribera Alta y la Hoya de Buñol. Es decir, mientras esos informes circulaban entre los miembros del Gobierno valenciano, Mazón continuaba reunido con Maribel Vilaplana en El Ventorro.

La documentación cobra especial relevancia porque se suma a otras pruebas que ya habían ido debilitando la versión ofrecida por el entonces president. Los mensajes del grupo de WhatsApp conocidos semanas atrás mostraban que a primera hora de la mañana Mazón dirigía la comunicación política de la emergencia, llegando incluso a pedir a sus consellers que "inundaran de datos a los medios" para transmitir sensación de control. Sin embargo, a medida que la situación empeoraba, su actividad en el chat desapareció prácticamente por completo, coincidiendo con las horas en las que se encontraba reunido con la periodista. 

La cronología de aquella tarde también ha ido perfilándose con mayor precisión conforme han avanzado las declaraciones judiciales. Maribel Vilaplana llegó al restaurante alrededor de las 15.00 horas, donde Mazón ya la esperaba. Ambos permanecieron allí hasta aproximadamente las 18:45 horas. El dueño del restaurante declaró ante la jueza que fueron los últimos clientes en abandonar el local, cuando incluso buena parte de la plantilla ya se había marchado a sus casas. Tras salir del restaurante, el entonces president acompañó personalmente a la periodista hasta el aparcamiento donde había dejado su vehículo, un recorrido que prolongó todavía más su ausencia de los órganos de coordinación de la emergencia. Los registros posteriores sitúan la salida del coche de Vilaplana del parking a las 19:47 horas.

No fue hasta las 20:28 horas cuando Mazón accedió finalmente al Cecopi. Para entonces, según los testimonios incorporados a la causa, ya había decenas de fallecidos y centenares de personas permanecían atrapadas por las inundaciones. Varios testigos describieron ante la jueza una llegada marcada por el desconcierto. Uno de ellos aseguró que parecía "un extraterrestre" al que hubo que explicarle todo lo ocurrido durante la tarde. En la misma línea declaró posteriormente el secretario autonómico Ignacio Grande, quien reconoció que, nada más incorporarse, fue necesario realizar al entonces president un "volcado de información" sobre todo lo sucedido durante las horas anteriores. 

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