El asesinato de Carles Vilasojana, un hombre de 45 años padre de dos hijos, en la madrugada del martes durante la Fiesta Mayor de Manresa a manos de dos menores de edad ha consternado a la sociedad catalana. Una situación que la extrema derecha ha aprovechado a lo largo de la semana como caldo de cultivo para su discurso antinmigratorio, incluso difundiendo datos falsos sobre la procedencia de los autores del crimen. Tanto desde Vox como desde Aliança Catalana se afirmó desde un principio que los culpables eran marroquíes, llegando a difundir el primero que se trataba de menores no acompañados. Estas informaciones fueron desmentidas por la consellera de Interior, Núria Parlon, que señaló que ambos habían nacido en Cataluña. Sin embargo, esto no ha impedido a los dos partidos continuar instrumentalizando el caso en su cruzada contra la inmigración. 

Parlon explicaba el miércoles que los dos menores detenidos eran catalanes. Uno de ellos de padres también nacidos en Cataluña y el otro hijo de inmigrantes. De esta manera, se caía el relato de la extrema derecha catalana. En el caso de Vox, se había sostenido previamente que se trataba de menores no acompañados en un cartel para promocionar en redes sociales una manifestación convocada para este jueves a las 18.30 horas en la Plaza Mayor de Manresa. “Los culpables del asesinato de Carles no son solo los menas magrebíes, sino quienes les han permitido la entrada y quienes los acogen”, se apuntaba en el mensaje que acompañaba a la publicación. 

Vox pincha con su concentración

La concentración organizada por Vox se llevó a cabo este jueves, aunque tan solo logró movilizar a una quincena de personas. La baja asistencia demuestra que la formación pinchó en su intento de instrumentalizar el crimen con una manifestación en la que exhibieron carteles en los que seguían responsabilizando a la inmigración del terrible asesinato. 

“Manresa dice basta. La inmigración masiva mata”, se podía leer en varios de los carteles de la concentración que contó con la presencia del portavoz de Vox en el Parlament, Joan Garriga, y la concejala del partido en el Ayuntamiento de Manresa, Inmaculada Cervilla. En su intervención, Garriga reclamó el “retorno inmediato” de cualquier persona inmigrante que haya cometido algún delito para que cumpla la pena en su país de origen, a pesar de que en el caso del asesinato de Carles los dos culpables habían nacido en Cataluña. 

Los mensajes de Sílvia Orriols  

Por su parte, la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha publicado varios mensajes en redes sociales sobre el asesinato de Carles Vilajosana. “Un grupo de menores marroquíes, de estos que a Illa le gusta tanto acoger en Cataluña, le ha perseguido por las calles de Manresa y le ha asesinado a puñaladas”, afirmaba en el primero de ellos. En otro, escribió que no le importaba “que sean menores, que tengan brotes psicóticos o que se consideren vulnerables” y remarcó que los quiere fuera de su país. 

Una vez desde el Govern se desmintió que los menores fueran inmigrantes marroquíes, la también alcaldesa de Ripoll criticó a Parlon por, según Orriols, estar preocupada por si “los asesinos musulmanes” habían nacido en Cataluña o en Rabat (dando por hecho la religión de los detenidos), a pesar de que ella anteriormente había hecho referencia a su origen. Además, tras confirmarse que no se trataba de inmigrantes, intentó reconducir su discurso defendiendo que no habrían nacido en Cataluña “si no fuera por las políticas inmigratorias que han defendido PSOE, Junts, Podemos, Esquerra y la CUP”

Asimismo, tras saber que los autores del crimen habían vivido toda su vida en Cataluña, pasó a arremeter contra el sistema educativo público. “No eran inmigrantes recién llegados en patera (a la espera de ser civilizados), sino alumnos sometidos a las directrices de la conselleria de Enseñanza”, escribió en un mensaje en el que también manifestaba que “quizás es hora de redirigir las escuelas y los institutos hacia las materias troncales y los valores de Occidente y comenzar a descolgar las banderas palestinas de los pasillos”. 

Aliança Catalana impulsó una de las manifestaciones

Al igual que Vox, Aliança Catalana también intentó instrumentalizar el caso a través de una manifestación que tuvo lugar el pasado martes a las 19.30 horas. La concentración no fue convocada oficialmente por la formación de Orriols; de hecho, en ningún cartel aparecía su logotipo, pero fue impulsada por los militantes del partido de índole xenófoba en Manresa Clàudia Bares y Bernat Bernabeu. En este caso, el acto contó con cientos de participantes, entre las cuales se encontraban Iolanda Vilajosana, hermana de la víctima, y transcurrió la mayoría del tiempo en silencio, aunque contó con alguna proclama pidiendo justicia. Sin embargo, algunos manifestantes, Barés y Bernabeu entre ellos, aprovecharon también para gritar en contra del alcalde de la localidad, Marc Aloy (ERC), y pidiendo su dimisión.

Al día siguiente, el miércoles por la tarde, miembros de Aliança Catalana hicieron acto de presencia en la manifestación silenciosa convocada por los vecinos para mostrar su rechazo al asesinato de Carles y aprovecharon una concentración que hasta el momento había transcurrido con respeto y con reivindicaciones de justicia para volver a arremeter contra el alcalde. Igualmente, desplegaron una pancarta con imágenes de Aloy y Sor Lucía Caram, quien reside en el Convento de Santa Clara de Manresa, junto a un mensaje en el que se les acusa de haberse “cargado” la ciudad y se pide que se vayan. 

Los hechos y la situación de los autores

Según indican las pesquisas de la División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra (DIC), Carles Vilajosana habría sido asesinado de una puñalada en el pecho después de que junto a su grupo intentara detener una pelea entre jóvenes tras finalizar el Correfocs de la Fiesta Mayor de Manresa. Su intento de poner fin a la disputa terminó costándole la vida después de una persecución por el barrio de les Escodines durante alrededor de un kilómetro. Habría sido en la calle Divina Pastora donde los dos detenidos, de 15 y 16 años, atacaron por la espalda a Carles y uno de ellos le apuñaló causando su muerte. 

Tras ser apuñalado, el grupo de amigos con los que se encontraba Carles llamó de inmediato al teléfono de emergencias 112. El Sistema de Emergencias Médicas de la Generalitat (SEM) se presentó en lugar de los hechos para intentar salvarle la vida, pero no pudo hacer nada para evitar la muerte de Carles, que había fallecido rápidamente. 

El mismo martes los Mossos detuvieron a los dos autores del asesinato gracias a las descripciones aportadas por la pandilla de Carles y el miércoles fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Menores. A petición del Ministerio Público, el Juzgado de Menores decretó este miércoles el internamiento en régimen cerrado de ambos culpables, que ingresarán en el centro de justicia juvenil Can Llupià.

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