El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña ha anunciado una significativa ampliación de las medidas restrictivas de acceso al medio natural en la comarca del Vallès Occidental, incorporando al municipio de Castellbisbal (Barcelona) a la zona de alto riesgo por Peste Porcina Africana (PPA). Esta decisión se produce tras la confirmación de un nuevo caso positivo en la localidad, elevando la preocupación por la propagación de la enfermedad en la región. Paralelamente, las autoridades han comenzado a aplicar sanciones económicas a aquellos ciudadanos que infrinjan estas prohibiciones de acceso, subrayando la seriedad de la situación.

El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ofreció detalles sobre estas nuevas disposiciones durante una comparecencia ante los medios en Barcelona. Ordeig informó que, en la última semana, se han detectado 16 nuevos casos de jabalíes positivos a la PPA, lo que eleva el número total de contagios a 284. Esta cifra creciente ha impulsado la necesidad de reforzar las acciones preventivas y de control.

Expansión de las restricciones y primeras sanciones

La inclusión de Castellbisbal en la denominada Zona 2, o de alto riesgo, significa que este perímetro se extiende de 18 a 19 municipios. “La zona 2, o de alto riesgo, se amplía así de 18 a 19 municipios con Castellbisbal, donde desde hoy hay restricciones de movilidad, tal y como se ha informado ya al alcalde y se ha hecho una resolución”, afirmó el conseller Ordeig. Estas restricciones implican limitaciones estrictas en el tránsito de personas y vehículos por áreas forestales y rurales, con el objetivo primordial de contener la expansión del virus entre la población de jabalíes y proteger la cabaña porcina doméstica, vital para la economía catalana.

En un claro mensaje sobre la firmeza de las medidas, Ordeig también anunció que ya se han emitido las primeras 9 sanciones económicas a individuos que han incumplido las restricciones de acceso al medio natural en las zonas designadas de alto riesgo. “Las autoridades van a sancionar a todos los que no cumplan las restricciones”, advirtió el conseller, haciendo un llamamiento a la responsabilidad ciudadana y al estricto cumplimiento de la normativa vigente.

Medidas de seguridad y prevención

Además de endurecer la vigilancia sobre los accesos, el conseller Ordeig hizo hincapié en la peligrosidad que supone adentrarse en zonas como el Parque de Collserola durante la noche. En este horario, se están llevando a cabo batidas controladas para la eliminación de animales infectados o sospechosos, una medida crucial para el control epidemiológico. El conseller recordó que seguir las instrucciones y respetar las prohibiciones no solo es una cuestión de cumplimiento normativo, sino también para “garantizar la seguridad de las personas” que podrían verse expuestas a riesgos innecesarios durante estas operaciones.

La Peste Porcina Africana es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta exclusivamente a cerdos domésticos y jabalíes, sin representar un riesgo para la salud humana. Sin embargo, su impacto económico en el sector porcino es devastador, lo que justifica la implementación de medidas tan drásticas para su contención.

Inversión millonaria para el control de la PPA

Para reforzar el dispositivo de control y erradicación de la PPA, el Departamento de Agricultura ha activado un contrato de emergencia valorado en 7 millones de euros. Esta inversión estratégica permitirá la incorporación de 170 nuevos efectivos dedicados a las labores de vigilancia y control, así como la dotación de más de 50 vehículos y la instalación de otras 50 trampas para la captura controlada de jabalíes. Este despliegue de recursos humanos y materiales es fundamental para intensificar la detección, el seguimiento y la gestión de la población de jabalíes en las zonas afectadas y de riesgo.

Recuperación del sector porcino y exportaciones

En un contexto más optimista, el conseller Ordeig también destacó la recuperación del precio de la carne de cerdo en el mercado. Actualmente, el precio se sitúa solo tres céntimos por debajo de los niveles previos a la detección de los primeros casos de PPA, lo que indica una resiliencia del sector. Asimismo, Ordeig valoró positivamente la apertura de las exportaciones de nuevos productos del cerdo a China, uno de los mayores importadores del mercado catalán. Esta noticia representa un espaldarazo significativo para los productores locales. “Es un aval al trabajo y la estrategia que se está haciendo”, concluyó el conseller, resaltando la importancia de la colaboración entre las administraciones y el sector para superar los desafíos que plantea la PPA y asegurar la viabilidad de la industria porcina catalana.