El candidato de ERC en Girona, Marc Puigtió, ha respondido al escándalo por la filtración de conversaciones suyas con un influencer ultraderechista en la que le contaba su intención de “echar fuera a todos” sus compañeros de partido en la ciudad y quedarse con Esquerra para utilizar sus recursos electorales. En una carta dirigida a los militantes republicanos en el municipio, el alcaldable ha pedido disculpas por las “expresiones y planteamientos” que se le escucha decir en el audio, el cual, según Puigtió, “corresponde a fragmentos editados de conversaciones privadas mantenidas a lo largo de los meses”, y se ha puesto a disposición de la militancia “para escuchar, hablar y responder con transparencia”. “Cuando se comete un error es necesario reconocerlo, rectificar y actuar con responsabilidad”, ha apuntado.
Puigtió ha señalado que considera “grave que fragmentos editados de conversaciones privadas mantenidas hace meses hayan sido difundidos sin su consentimiento y fuera del contexto en el que se produjo”. La filtración procede justamente del influencer ultraderechista con quien las había mantenido, un hombre vinculado a Vox conocido en redes sociales como Girona Perduda, con quien Puigtió pretendía cooperar a pesar de su aparente distancia ideológica, llegando a decirle que le podía pasar “cosas interesantes”, en referencia a informaciones sobre sus compañeros de ERC en la ciudad.
A pesar de ello, en el texto compartido este martes, el alcaldable republicano ha asegurado asumir “la responsabilidad sin excusas” y ha reconocido que “las conversaciones difundidas contienen expresiones y planteamientos que no son adecuados y que pueden haber generado malestar, decepción o desconfianza”. Según Puigtió, se equivocó “en la manera de abordar aquella situación” con la intención de “rebajar un clima de tensión y ataques que estaban afectando al partido y a diversas personas, pero no calibró suficientemente bien ni el interlocutor ni las consecuencias de aquella aproximación”.
Una guerra interna con meses de historia
El clima de tensión al que hace referencia Puigtió tiene que ver con la guerra interna que desde hace meses se vive en el seno del grupo municipal de ERC. Un conflicto que, desde la elección de Puigtió como candidato para las elecciones municipales de 2027 el pasado mes de septiembre, ha generado varias polémicas. La primera de ellas respecto a las primarias en las que salió vencedor por tan solo un voto de diferencia con el otro aspirante, Adam Manyé, exdelegado de Educación en Girona, al declararse nula una papeleta con el nombre de su rival por contener una pegatina enganchada. Manye impugnó el resultado, pero la Comisión de Garantías de la formación avaló la victoria.
Unos meses más tarde, en enero de 2026, desde el sector próximo a Puigtió se impulsó una moción de censura en contra de la antigua ejecutiva local de ERC en Girona, la cual en febrero terminó dimitiendo en bloque ante las probabilidades de que dicha iniciativa saliese adelante. Tras este suceso, Salva Romero, afín al candidato e impulsor de la iniciativa, se hizo con la presidencia.
Puigtió defiende seguir adelante con su proyecto
Después de la filtración de las conversaciones que mantuvo con Girona Perduda, Puigtió ha afirmado haber aprendido y se ha comprometido a que “una situación como esta no volverá a pasar”. El candidato tiene la intención de seguir encabezando la candidatura conjunta entre ERC y Moviment Gironí. Esta plataforma creada por el propio Puigtió concurrirá junto a Esquerra después de que el 78% de la militancia republicana en la ciudad lo avalara el pasado mes de junio.
“No quiero reabrir más confrontaciones ni reabrir heridas. Quiero contribuir a un proyecto compartido, fuerte y cohesionado que sume más personas, que crezca y que esté plenamente al servicio de Girona y de su ciudadanía”, ha sostenido Puigtió en la carta, en la que ha defendido que cuenta con “proyecto, equipo, experiencia y arraigo a la ciudad”. Asimismo, ha calificado su candidatura de “una fuerza útil, ambiciosa y preparada para liderar una alternativa que haga avanzar Girona”.
Según el alcaldable de ERC, su responsabilidad es “trabajar juntos, recuperar confianzas y construir una propuesta amplia, sólida y ganadora”. Ahora falta por ver cómo responderá la militancia al escándalo y a las explicaciones dadas por Puigtió y si hay un nuevo capítulo de la guerra interna de Esquerra en Girona.
Primeras consecuencias en Esquerra
La filtración de las conversaciones de Puigtió ya ha tenido consecuencias directas dentro de la formación. El militante Karim Sabni El Garraf, quien había sido secretario de Imagen y Comunicación y secretario de Ciudadanía de ERC en Girona, ha anunciado este martes que da “un paso al lado”. Sabni ha indicado que lo hace “por coherencia”, remarcando que “el antifascismo, los valores republicanos y la izquierda no admiten ambigüedades”.
En este sentido, Sabni ha subrayado en un comunicado que “siempre ha entendido a Esquerra Republicana como un espacio inequívocamente de izquierdas, republicano y antifascista” y que, por ello, le preocupa “profundamente cualquier situación que pueda generar la percepción de normalización o de proximidad con la extrema derecha”. Además, ha pedido tanto a la dirección del partido como a Puigtió “asumir la responsabilidad de ofrecer explicaciones claras y, si es necesario, tomar las decisiones que correspondan para preservar la credibilidad de un proyecto que se ha definido siempre como antifascista”.
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