España se prepara para una nueva ola de calor con temperaturas que, según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), podrían alcanzar entre los 40 y los 42 grados en algunos puntos del país a partir de este domingo. A causa de este nuevo episodio de calor extremo, ya son ocho las comunidades autónomas con avisos por las altas temperaturas, entre las cuales se encuentran Andalucía y Extremadura, con nivel naranja, y Cataluña, con nivel amarillo en toda la región. Esta alerta llega tan solo una semana después de que finalizara una primera ola que llegó a los 45 grados y que dejó 218 fallecidos, siendo el territorio catalán el más afectado con 43 muertos y 208 personas atendidas por el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) de la Generalitat. 

En este contexto, entre los más afectados se encuentran las personas que trabajan al aire libre, expuestas durante toda su jornada laboral a las altas temperaturas y, por lo tanto, poniendo en riesgo su salud en sus puestos de trabajo. Por esta razón, es importante que se introduzcan medidas que protejan a los trabajadores que incluso se llegan a jugar la vida durante sus turnos, así como que se respeten los derechos laborales que existen al respecto y se modifiquen los horarios para evitar las horas de mayor riesgo. 

En este sentido, el Ayuntamiento de Barcelona ha impulsado varias iniciativas para prevenir los riesgos y garantizar la seguridad de los trabajadores municipales. Entre ellas, la adquisición de 1.400 pulseras térmicas que detectan alteraciones perjudiciales de la temperatura y avisan a sus portadores para repartirlas entre los empleados de servicios urbanos como la limpieza y el alumbrado de la capital catalana. El Consistorio ha distribuido 600 de los brazaletes entre los trabajadores de parques y jardines municipales. 

Cómo funciona la pulsera térmica

Concretamente, una vez detecta que se ha alcanzado un nivel peligroso de calor, “pita, vibra y hace un aviso luminoso”, como explicaba el coordinador del Servicio de Prevención del Instituto Municipal de Parques y Jardiner, Pep Llimona, que señalaba que la intención del aviso es que el trabajador “se coloque en la sombra, descanse y se hidrate”. Asimismo, detalló que la batería de la pulsera tiene una duración de aproximadamente cinco meses y que “una vez se activa, no se pueden desactivar”.

Por lo tanto, las pulseras, activadas en junio, funcionarán hasta el próximo mes de octubre. En el caso de los trabajadores de parques y jardines, cerca del 90% la llevaban, según Llimona, que informaba de que algunos no la habían querido porque no les gustaba “llevar cosas en los brazos”, aunque recomendaba que, a pesar de ello, se la pusieran. Además, dejó claro que los brazaletes no están conectados a ningún localizador GPS y no hacen ninguna otra “lectura” aparte de la de los grados de temperatura. 

Cambios en los turnos y descansos de entre 10 y 15 minutos cada dos horas, entre las iniciativas

Aparte del reparto de pulseras térmicas, el Ayuntamiento de Barcelona ha establecido otras medidas como descansos de entre 10 y 15 minutos cada dos horas o la modificación de los horarios. En el caso de los turnos de mañana, se ha adelantado una hora su inicio y dos horas su conclusión, mientras que las jornadas de tarde se han retrasado. 

Por otro lado, también se han ajustado las labores que realizan los trabajadores en función del horario del día y las zonas de sombra, y se ha proporcionado a los empleados ropa adecuada, transpirable, gorras, cremas solares y botellas de agua. Igualmente, los trabajadores cuentan con responsables que se encargan de supervisar que se encuentran bien ante el calor. 

La instrucción pionera de Barcelona para ampliar la prevención de los trabajadores

Como parte de la estrategia de refuerzo de la seguridad de los trabajadores municipales frente a las altas temperaturas, el Ayuntamiento de Barcelona ha formado a los empleados en prevención. En este contexto, el Consistorio aprobó el pasado mes de mayo una instrucción pionera en el ámbito de la administración pública para ampliar la prevención tanto del personal municipal como del de las empresas concesionarias y contratistas

La instrucción que, según datos aportados por el Ayuntamiento, deben seguir unas 32.000 personas, de las cuales alrededor de 17.000 son trabajadores municipales y cerca de 15.000 empleados de empresas, incorpora la necesidad de identificar los lugares de trabajo de mayor riesgo por los episodios de calor y las personas más vulnerables a temperaturas elevadas. Esta iniciativa permite que se pueda impartir una formación asociada, así como que se lleven a cabo reconocimientos médicos específicos, la detección y el seguimiento de las medidas preventivas y un registro de las actuaciones que se realicen.

Además, la nueva instrucción recoge diversos escenarios diferentes de actuación dependiendo del nivel de alerta. En caso de estar en el mayor grado de emergencia, se prohibirán los trabajos en solitario a la intemperie y se limitará el tiempo máximo de trabajo seguido a 20 minutos, estableciendo descansos obligatorios de dos minutos en lugares que permitan recuperar una temperatura corporal segura y adecuada. De la misma manera, las tareas que conlleven una mayor exigencia física se deberán realizar en las horas con menor riesgo y, si esto no es posible, se rotará el personal. 

En situaciones de alerta con un peligro no tan alto, la instrucción obliga a utilizar objetos que protejan del calor y el Sol, como crema solar y sombreros o gorras. Asimismo, se designarán las actividades más físicas a las personas menos sensibles a las altas temperaturas o se establecerá la rotación de trabajadores para disminuir el tiempo de exposición al calor, así como se trasladará a los responsables la necesidad de reforzar la supervisión de los trabajadores con medidas como el sistema de trabajo por parejas. 

Derechos laborales respecto a las altas temperaturas en España

Las medidas adoptadas por el Ayuntamiento de Barcelona se suman a los derechos laborales respectivos a los episodios de alerta por altas temperaturas que toda empresa está obligada a cumplir. Por ejemplo, en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales se recoge que los trabajadores deben contar con una protección eficaz de su seguridad y salud, lo que incluye estar protegidos frente al calor, y que las empresas deben evaluar los riesgos y realizar acciones preventivas conforme a estos.

En caso de que las medidas preventivas no sean suficientes para garantizar la seguridad de  los trabajadores, estos podrán contar con un permiso retribuido de hasta cuatro días añadido en 2024 al artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores. En concreto, la ley establece que los empleados podrán disponer de un permiso retribuido de hasta cuatro días si hay una situación de riesgo grave e inminente a causa de un fenómeno meteorológico adverso. 

De la misma forma, el artículo 21 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales indica que los trabajadores pueden interrumpir su actividad laboral y abandonar su puesto de trabajo voluntariamente en caso de existir dicho riesgo grave e inminente y haber informado de este a la empresa. Una decisión que, al estar amparada por la ley, siempre que se cumplan los requisitos, no puede conllevar ninguna sanción o perjuicio hacia el empleado.  

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