La Audiencia Provincial de Barcelona ha decidido mantener en prisión provisional al padre acusado de maltratar y agredir sexualmente a su bebé de tan solo seis semanas y la puesta en libertad de la madre, a quien prohíbe acercarse a menos de 500 metros de su hijo, mantener cualquier tipo de comunicación con el niño y salir del territorio como medidas cautelares. En el auto judicial, los magistrados de la sección 3 del tribunal alegan que existen “varios indicios” que apuntan a que el progenitor sería el autor de varias de las lesiones que presenta el menor, mientras que tienen dudas respecto a las que se detectaron en su zona anal. Respecto a la mujer, señala que “no hay ninguna evidencia sobre un posible carácter agresivo”, aunque apunta que las búsquedas que realizó en internet demuestran que era “conocedora de la situación”.
La decisión de la Audiencia de Barcelona se ha conocido este jueves tras celebrarse el pasado martes una vista en la cual la Fiscalía pidió que los dos progenitores permanecieran ingresados en prisión al observar “indicios inequívocos” de maltrato. Asimismo, los fiscales aseguraron que en ambos casos existía riesgo de fuga al ser puestos en libertad, así como de contaminación “de fuentes de prueba” (testigos) y de volver a cometer delitos de la misma índole contra otras personas dada la “extrema brutalidad” de las lesiones que presentaba el niño. Igualmente, remarcaron que el bebé había mejorado desde que fue apartado de sus padres, un detalle en el que también inciden los magistrados en el auto.
Se detectaron lesiones diversas partes que "podían deberse a zarandeos o trato brusco" por parte del padre
Al mantener en prisión al padre, el tribunal desestima el recurso de apelación presentado por su defensa, la cual alegaba que las lesiones del bebé podían deberse a una posible alteración genética hereditaria. Una hipótesis respecto a la cual los jueces subrayan que no fue acompañada de ninguna prueba y que ya fue descartada por los peritos, debido a que no existe ninguna patología de este tipo que provoque las múltiples lesiones que presentaba el niño.
Según el auto, las lesiones detectadas en diversas partes del cuerpo del bebé, como sus costillas, el fémur o la cabeza, “podrían deberse a zarandeos o trato brusco” por parte del progenitor. Los magistrados se respaldan en las declaraciones que la madre habría hecho a una vecina cuando el niño tenía alrededor de un mes de vida, contándole que su pareja habría agarrado en alguna ocasión al menor por las piernas para arrastrarlo hacia sí mismo y que a veces no era consciente “de las manazas que tiene”, como recoge el atestado policial.
Debido a los múltiples indicios en contra del padre y al riesgo que aprecia de que altere pruebas, la Audiencia ha decidido que continúe en prisión preventiva, situación en la que puede mantenerse hasta un máximo de seis meses si a lo largo de ese tiempo no se encuentran más evidencias de su culpabilidad. En el marco de la investigación judicial, todavía quedan por practicarse diligencias “de enorme relevancia”, como la declaración del entorno familiar y social de la pareja. Para el tribunal, la puesta en libertad del progenitor podría suponer la contaminación de sus testimonios.
La Audiencia investigará "hasta qué punto la madre era conocedora de la gravedad de los hechos"
En cuanto a los indicios de criminalidad vinculados a la madre, el auto concluye que estos “se han ido debilitando a medida que la instrucción ha ido avanzando”. Sin embargo, sus búsquedas en internet, entre las cuales se incluye “mi pareja no trata bien a mi bebé”, así como la fotografía que habría tomado de un hematoma en una de las mejillas del niño, prueban que era conocedora de los malos tratos. Por este motivo, los magistrados no la excluyen de toda responsabilidad penal y no descartan acabar imputádola por omisión.
Según el tribunal, en este momento se deberá “profundizar en la investigación y valorar hasta qué punto era conocedora de la gravedad de los hechos”, así como conocer “si actuó con celeridad o no”. También apuntan que deberá determinarse “cuál era su estado de salud física y mental tras el parto y su consiguiente capacidad de reacción”.
Por otro lado, alegan que, si bien sí que existe riesgo de que la madre contamine a los testigos, consideran que este es “mucho menor” que el que muestra el padre. Por ello, en el caso de la progenitora, sí que han estimado el recurso presentado por su defensa y han decidido ponerla en libertad de forma inmediata.
El menor se encuentra con una familia de acogida
El padre de 42 años y la madre de 43 fueron arrestados el pasado 18 de marzo por orden de la Plaza número 1 de la Sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia del Tribunal de Instancia de Barcelona después de que el Hospital Vall d’Hebron activara el protocolo por posibles malos tratos al realizar unas pruebas médicas en las que se detectaron múltiples lesiones. Entre ellas, una fractura en el fémur y un desgarro anal.
Los dos progenitores entraron en prisión preventiva el pasado 20 de marzo, situación en la que ambos se han mantenido hasta ahora. Tras la detección de sus lesiones, el bebé fue trasladado a una familia de acogida, con la que se encuentra actualmente bajo la tutela de la Dirección General de Prevención y Protección de la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat (DGPPIA).
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