Esta semana se ha dado a conocer la propuesta del Departamento de Salud del Govern de la Generalitat para reorganizar los servicios sanitarios en la Catalunya de los 8 millones de personas del 2026.

El reto del envejecimiento de la población actual (y futura), las proyecciones demográficas a corto y medio plazo para calibrar la carga de cronicidad y dependencia y las desigualdades sociales y territoriales, requieren replantear el mapa sanitario actual y redimensionar la estructura organizativa que ha estado funcionando hasta el día de hoy. 

El sistema sanitario es un modelo muy complejo compuesto por diferentes ámbitos asistenciales, desde la atención primaria (puerta de entrada y núcleo central del sistema) a los centros hospitalarios, la salud mental, la atención intermedia, la salud pública, las emergencias y tantos otros servicios que complementan esta gran red.

Desde hace más de 18 años que no se actualiza el mapa sanitario y en esta ocasión se ha hecho incorporando criterios nuevos que se ajustan más a las necesidades reales, poniendo la mirada en las personas y en las nuevas delimitaciones territoriales. 

Las aportaciones clave de este nuevo enfoque empiezan desde la proximidad, con la orientación comunitaria como base para poder abordar de forma preventiva la atención sanitaria. La comunidad y el entorno más cercano son un activo incuestionable en el acompañamiento saludable a las personas. Y ello es imprescindible hacerlo con los municipios y también con los servicios sociales y otros Departamentos, con una mirada cercana e integrada, para conseguir una atención más completa. Y ello se hará garantizando la continuidad asistencial del servicio, sea de la atención especializada a la primaria o viceversa. Atención integrada y continuidad asistencial para lograr una mayor efectividad en la atención y reducir desplazamientos y trámites innecesarios. 

Uno de los aspectos más relevantes contemplados en la nueva propuesta es la incorporación de indicadores vinculados a los resultados en salud, ya que de lo que se trata es de mejorar el estado de salud de las personas. La buena salud poblacional es la meta que deseamos como sociedad. Ponerlo en valor desde el conjunto de profesionales que intervienen en todos los ámbitos asistenciales, compartiendo objetivos en salud, indicadores y recursos asociados a ello, es un gran paso adelante. 

Otros interesantes criterios aplicados para definir las áreas funcionales han sido el movimiento natural de la población, la dispersión del territorio y la distancia de la población para acceder a los servicios. Con la sólida información que los datos aportan, se ha podido desarrollar un análisis exhaustivo de la movilidad natural y utilización real de los servicios por parte de la población, teniendo en cuenta las necesidades específicas en diferentes zonas. Por ello se ha planteado una planificación que sea dinámica, flexible y adaptada a cada realidad territorial. Catalunya no es homogénea y estas diferencias epidemiológicas y sociales deben recogerse también en la planificación de los servicios que se ofrecen.

También es relevante disponer de la dimensión poblacional suficiente para componer una masa crítica que aporte seguridad clínica a la atención sanitaria. Ello responde precisamente a la propuesta de agrupación de algunas áreas funcionales, de forma que de las 43 Áreas de Gestión Asistencial (AGA) actuales se pasa a las 30 Áreas Integradas de Salud (AIS).  

La dispersión territorial y la distancia de los servicios actuales es también un criterio tenido en cuenta para poder reducir desplazamientos y progresivamente conseguir también mejorar el equilibrio territorial con servicios bien distribuidos.

Será necesaria una gobernanza en cada área que establezca estrategia y prioridades, contando con todos los responsables que de un modo u otro intervienen en la atención a las personas, sea de diferentes administraciones o de diferentes ámbitos, y la mirada deberá ser conjunta para dar la mejor respuesta posible. 

Ahora se iniciarán unas pruebas piloto que trabajarán con las herramientas que se pongan a disposición de los equipos para atender bajo estos criterios a la población asignada. Podrán sacarse conclusiones basadas en la evidencia que permitirán escalar las mejores experiencias al conjunto del sistema.

El nuevo mapa del sistema de salud propone cambiar las delimitaciones territoriales para actualizar la organización sanitaria a la realidad actual, pero más allá de las nuevas áreas, lo auténticamente novedoso es que esta planificación se hace apostando por la atención integrada de los servicios y enfocada en la salud poblacional con prácticas que aportan valor en salud.  

En definitiva, el nombre de ‘áreas integradas en salud’ no es menor. La propuesta que empieza a caminar es un salto de nivel, que atiende a la realidad actual y que solo puede resolverse de forma integrada para mejorar el acceso y la atención. 

Un modelo de salud de los 8 millones que mira ya a los 10, actualizando su organización y enfoque para tener un sistema sostenible en el tiempo, que actúe de forma preventiva, proactiva, equitativa e integradamente para mejorar la salud y calidad de vida de las personas de hoy y de mañana.

Sara Jaurrieta, secretaria de Salud del PSC y portavoz adjunta del PSC en el Parlament