Amnistía Internacional ha entrado a valorar la situación que atraviesa Cataluña. Según el organismo, se está generando un escenario de “alta tensión”, por lo que pide a los responsables estatales autonómicos que cumplan la obligación de “respetar y garantizar los derechos humanos”, entre los que se destaca principalmente el de libertad de expresión.

Además, pone de relieve que las manifestaciones espontáneas no deben ser consideradas ilegales, y advierte de que no deben “esgrimir la obligatoriedad de la notificación previa a la celebración de una manifestación” para obstaculizar ni “imponer sanciones penales ni administrativas consistentes en multas”.

Acciones injustificadas

“Estos derechos deben ser protegidos en todo momento, y cualquier restricción sobre ellos debe ser impuesta solo cuando es demostrablemente necesario y proporcionado para proteger la seguridad nacional”, destacan a través de un comunicado.

El director de Amnistía Internacional en España, por su parte, ha señalado que considera “injustificadas” las suspensiones aplicadas en Vitoria o Madrid a dos actos de apoyo al referéndum ilegal del 1-O.

“En caso de que las autoridades impongan una restricción a la libertad de expresión bajo el argumento de que supone una amenaza para la seguridad nacional o al orden público de otros, el Comité de Derechos Humanos de la ONU ha declarado que se debe demostrar de manera precisa la naturaleza de la amenaza, y la necesidad y proporcionalidad de la medida concreta que se adopta”, recoge el texto.