Santiago Abascal va a someter al Partido Popular (PP) en todos los territorios donde los escaños de su formación sean necesarios para constituir Gobierno. Extremadura, primero, y Aragón, después, han dejado constancia de cuál es la estrategia: vicepresidencia, consejerías como competencias en servicios sociales, familias y sector primario y un acuerdo vertebrado por la “prioridad nacional”. Castilla y León es la siguiente parada y se prevé que el pacto se anuncie esta semana, elevando a Alfonso Fernández Mañueco a cambio del número dos de la Junta, dos consejerías y el racismo como máxima.
Las negociaciones están "muy avanzadas", pero todavía "no cerradas", rebajan las expectativas desde el PP, aunque medios de cabecera de la ultraderecha ya dan por cerrado el acuerdo. Las negociaciones para cerrar el acuerdo se han intensificado especialmente en las últimas semanas, después de que se hiciese un alto en el camino para centrar fuerzas en las elecciones de Andalucía, que también han otorgado a Vox la llave del Gobierno. Si bien Juanma Moreno Bonilla tiene una diferencia más holgada que Mañueco, lo que podría rebajar las aspiraciones ultras.
En Castilla y León, el PP se alzó con un 35,4% y 33 escaños, resultado que le otorgó una clara victoria, pero que le dejó muy lejos de los 42 procuradores necesarios para la investidura. El PSOE se quedó con 30 asientos y Vox, con 14, tiene todo poder de decisión en sus manos. Carlos Pollán se vio lastrado y no pudo superar la ola de ascenso ultra, que se ha empequeñecido en las últimas citas, pero sigue siendo más que necesario para las pretensiones de los conservadores.
Mañueco está obligado a introducir a Vox en el Gobierno cuatro años después de estrechar la mano al polémico Juan García-Gallardo, uno de los purgados por Abascal. Por aquel entonces, el acuerdo fue pionero en la ya constatada hermandad entre PP y Vox, pero años después saltó por los aires después de que la ultraderecha activase las rupturas en toda la península por el reparto de menores migrantes. Los conservadores, en el poder, no cedieron, pero ahora asumirán sin condiciones, como han hecho en Extremadura y Aragón, la “prioridad nacional”.
Las negociaciones se están dirigiendo desde Madrid, como en las anteriores ocasiones. El secretario general del PP, Miguel Tellado, y la directora de Gabinete de Feijóo, Marta Varela, comandan a la formación ganadora de las elecciones. Por el otro lado, se suman el secretario general de Vox en el Congreso, José María Figaredo, y el portavoz de Vivienda, Carlos Hernández Quero. El debate de investidura en las Cortes de Castilla y León se producirá el próximo 10 de junio, momento en el que Mañueco podría certificar su tercer mandato consecutivo.
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