El día en el que la expresidenta de Castilla-La Mancha y antigua líder de los 'populares' de la región, María Dolores de Cospedal, ha vuelto a situarse en el foco judicial por su declaración en la Audiencia Nacional, el actual líder del Partido Popular en Castilla-La Mancha ha optado por el silencio. Paco Núñez ha evitado pronunciarse sobre su antecesora al frente del partido en la región y ha defendido que no le gusta "politizar la justicia" ni "judicializar la política".
La comparecencia de Cospedal como testigo en el juicio por la operación Kitchen, una trama que investiga el presunto espionaje parapolicial al extesorero del PP Luis Bárcenas, ha coincidido con una rueda de prensa en las Cortes regionales en la que Núñez ha sido preguntado directamente por este asunto. Su respuesta ha sido clara: no opinar.
"Nunca me ha gustado politizar la justicia", ha afirmado el dirigente 'popular', insistiendo en que la mejor forma de no interferir en un procedimiento judicial es no pronunciarse mientras esté en curso. Una línea argumental que ha reiterado al asegurar que solo se debe hablar cuando existan sentencias firmes, evitando así cualquier valoración sobre la situación de Cospedal.
El líder del PP castellanomanchego ha querido enmarcar su postura en la defensa de la separación de poderes, subrayando que "cualquier opinión puede interferir en el procedimiento" y que lo responsable es dejar actuar a la justicia con plenitud. En ese sentido, ha asegurado que no hablará ni de este caso ni de otros procedimientos abiertos que afectan a distintos dirigentes políticos.
Sin embargo, su apelación a la prudencia no ha pasado desapercibida en el contexto político actual. Núñez ha defendido que a los ciudadanos "les importa el presente y el futuro" y ha restado interés a hablar de expresidentes, asegurando que tampoco lo hace con José María Barreda ni con la propia Cospedal.
Sólo guarda silencio cuando a él no le interesa
Ese silencio contrasta con la intensidad con la que el líder del PP regional se pronuncia habitualmente sobre otras causas judiciales que afectan al PSOE. En los últimos meses, Núñez ha recurrido en numerosas ocasiones a procedimientos en curso para criticar al Gobierno central, incluyendo referencias reiteradas a casos que ni siquiera guardan relación con Castilla-La Mancha.
El contraste se hace más evidente en asuntos como el denominado caso Koldo, donde el propio Núñez ha señalado en varias ocasiones al presidente regional, Emiliano García-Page, pese a que no existe ningún tipo de vinculación con Castilla-La Mancha.
En este escenario, la comparecencia de Cospedal en la Audiencia Nacional ha puesto a prueba ese criterio de no intervención que ahora reivindica el líder del PP castellanomanchego. La exsecretaria general del partido ha reconocido durante su declaración que mantuvo reuniones con el excomisario José Manuel Villarejo, aunque ha negado cualquier implicación en la operación Kitchen.
Pese a la relevancia política de estas declaraciones y al vínculo directo entre ambos dirigentes dentro del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Núñez ha optado por no entrar en valoraciones. Una decisión que refuerza su mensaje de prudencia pública, pero que al mismo tiempo dibuja una línea de actuación diferente a la mantenida en otros casos judiciales recientes.