Paco Núñez ha vuelto a presentar Castilla-La Mancha como un territorio hostil para la empresa justo en un momento en el que los datos económicos dibujan una realidad muy distinta. El presidente regional del Partido Popular ha asegurado en Toledo, durante la entrega de los Galardones Empresariales de Fedeto, que "ningún proyecto empresarial fracasará en Castilla-La Mancha por culpa de la burocracia" si llega a gobernar. Una afirmación que encaja en el relato de bloqueo que el PP mantiene desde hace años, pero que vuelve a chocar con una comunidad autónoma que está registrando máximos en creación de empleo, empresas, exportaciones e inversión extranjera.

El dirigente popular ha sostenido que Castilla-La Mancha necesita "un Gobierno que acompañe al empresario y no que le ponga obstáculos" y ha lamentado que, durante "demasiados años", muchos proyectos hayan acabado abandonándose por la lentitud administrativa, la inseguridad jurídica y la falta de visión estratégica del Ejecutivo regional. Sin embargo, esa fotografía de una región paralizada no se corresponde con los últimos indicadores conocidos.

La creación de nuevas empresas en Castilla-La Mancha ha subido un 70,6% en marzo respecto al mismo mes del año anterior, hasta alcanzar las 459 sociedades mercantiles constituidas. No se trata solo de una mejora coyuntural, sino del mejor dato de constitución de empresas en un mes de marzo de toda la serie histórica en la región. Además, las sociedades disueltas han bajado un 9,1%, una evolución que desmonta la imagen de un territorio en el que los proyectos empresariales no encuentran recorrido.

También en febrero la comunidad autónoma había registrado un fuerte crecimiento, con un aumento del 45,3% en la creación de sociedades mercantiles, por encima de la media nacional. En diciembre, Castilla-La Mancha ya había cerrado otro dato significativo, con el mejor registro de constitución de empresas para ese mes y cuatro meses consecutivos de crecimiento interanual. La dinámica, por tanto, no apunta a una economía bloqueada, sino a un tejido empresarial en expansión.

Pese a ello, Núñez ha insistido en que la "gran revolución" de una hipotética próxima etapa política será la reducción drástica de la burocracia. El líder del PP ha defendido herramientas como el silencio administrativo positivo y la declaración responsable para agilizar licencias, autorizaciones y trámites. Lo llamativo es que su discurso no reconoce que Castilla-La Mancha ya está atrayendo proyectos e inversiones en un contexto económico complejo y competitivo.

Récord exportador e inversión extranjera

El contraste también se aprecia en el comercio exterior. Castilla-La Mancha ha batido su récord exportador en 2025, con más de 11.165 millones de euros en ventas al exterior y un crecimiento superior al 4% en términos interanuales. La cifra consolida el peso internacional de la economía castellano-manchega y refuerza sectores industriales, agroalimentarios y empresariales que han ganado presencia fuera de España.

La inversión extranjera directa ofrece otra lectura incómoda para el relato del PP. La región ha superado en 2025 los 666 millones de euros de inversión extranjera directa, la cifra más alta de su historia. Ese dato se ha producido, además, en un año en el que Castilla-La Mancha ha crecido un 143% en inversión extranjera, frente a un descenso nacional. Es difícil sostener que la región espanta inversiones cuando los capitales internacionales han alcanzado máximos históricos.

Actualmente, alrededor de 400 compañías con capital extranjero están asentadas en Castilla-La Mancha. Dos de cada tres empresas de este perfil han planteado seguir invirtiendo en la región, el 90% ha alcanzado sus objetivos y una de cada tres prevé contratar y ampliar plantilla durante este año. Son cifras que reflejan confianza empresarial, no una huida por culpa de la Administración autonómica.

El viejo guion de los impuestos

Núñez también ha aprovechado su intervención para reiterar su compromiso con una "gran bajada de impuestos", una propuesta que el PP repite como receta universal para cualquier debate económico. Según el presidente regional de los populares, Castilla-La Mancha no puede seguir perdiendo competitividad mientras otras comunidades bajan impuestos, atraen inversión y generan empleo.

El problema para Núñez es que Castilla-La Mancha ya está atrayendo inversión y generando actividad empresarial sin necesidad de comprar el marco de una región arruinada, bloqueada o condenada por la fiscalidad. El PP vuelve a plantear el debate como si los datos no existieran, aunque los registros de empresas, exportaciones e inversión extranjera apuntan en dirección contraria.

El presidente regional del PP ha asegurado que quiere convertir Castilla-La Mancha en "el gran nodo logístico, industrial y empresarial del centro y sur de Europa". Una aspiración que, paradójicamente, conecta con una realidad que ya se está abriendo paso en la comunidad autónoma, pero que Núñez evita reconocer porque desarma su diagnóstico político.

En su intervención ante los empresarios de Fedeto, ha vuelto a acompañar ese elogio con un discurso de fondo que presenta a Castilla-La Mancha como un problema para la empresa justo cuando la región acumula algunos de sus mejores datos económicos de la historia.

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