La modificación del Reglamento del Pleno impulsada por el equipo de gobierno de PP y Vox en el Ayuntamiento de Toledo ha sido interpretada por el Grupo Municipal Socialista como una respuesta directa al último Debate sobre el Estado de la Ciudad. La portavoz socialista, Noelia de la Cruz, ha cargado contra la propuesta durante la Comisión de Transparencia al considerar que persigue “limitar la participación y condicionar el debate político”, reduciendo el margen de actuación de la oposición en las sesiones plenarias.
A juicio del PSOE, la reforma no obedece a criterios organizativos ni técnicos, sino a una decisión de carácter político adoptada después del último Debate del Estado de la Ciudad, un escenario en el que, sostienen los socialistas, quedaron en evidencia las carencias y contradicciones de la gestión del Ejecutivo municipal encabezado por Carlos Velázquez.
La propuesta de modificación afecta al desarrollo de los debates plenarios, especialmente al principal foro anual de rendición de cuentas del Ayuntamiento. Hasta ahora, este debate seguía un esquema en el que los grupos municipales intervenían en un orden que permitía cerrar al grupo mayoritario.
Sin embargo, con la reforma impulsada por PP y Vox, ese modelo se vería modificado, algo que el Grupo Socialista interpreta como un intento de alterar el equilibrio institucional del Pleno.
“Lo que pretende el alcalde es cerrar él mismo el debate más importante de la ciudad”, ha señalado De la Cruz, quien considera que este cambio rompe la dinámica habitual de control y fiscalización política.
La portavoz socialista ha vinculado esta reforma con el resultado del último Debate del Estado de la Ciudad, que, a su juicio, supuso un punto de inflexión en el clima político municipal. Según ha afirmado, el equipo de gobierno habría quedado en evidencia tras la intervención de la oposición.
En este contexto, ha acusado al alcalde de reaccionar modificando el reglamento para evitar situaciones similares en el futuro. “El cuento de la lechera le ha hecho mucho daño al alcalde de esta ciudad”, ha señalado, en referencia a lo que considera promesas incumplidas y anuncios sin materializar.
Acusaciones de incumplimiento
Más allá del cambio normativo, el Grupo Socialista ha denunciado también incumplimientos reiterados del Reglamento Orgánico Municipal en la convocatoria del Debate sobre el Estado de la Ciudad.
Según ha indicado De la Cruz, el debate no se ha celebrado en los plazos establecidos por la normativa interna. “En casi tres años de legislatura solo se ha celebrado en dos ocasiones, ambas fuera de plazo y además presionado por el resto de grupos políticos”, ha asegurado.
A su juicio, esta situación refleja una falta de voluntad del equipo de gobierno para someterse al control político en el principal foro de rendición de cuentas del Ayuntamiento.
El Grupo Municipal Socialista considera que la reforma impulsada por PP y Vox supone “alterar las reglas del juego” al modificar el funcionamiento de los debates plenarios y limitar la capacidad de intervención de la oposición.
En su opinión, el objetivo sería reforzar el control del alcalde sobre el desarrollo de las sesiones y reducir la visibilidad de las críticas políticas.
“Lo que pretende el alcalde es tener debates controlados. No le gusta que le contradigan ni que salgan a la luz sus mentiras”, ha afirmado De la Cruz, en una de sus declaraciones más contundentes.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.