El relevo generacional en el campo europeo ha centrado buena parte de la intervención que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha realizado este miércoles en Bruselas durante la reunión del Intergrupo del Vino en el Comité de las Regiones. Desde la capital comunitaria, el jefe del Ejecutivo castellanomanchego ha defendido que garantizar la incorporación de jóvenes a la agricultura y a la ganadería será determinante para asegurar el futuro del sector primario y mantener la soberanía alimentaria de la Unión Europea.

Durante su intervención, García-Page ha señalado que en la entrada de nuevas generaciones al sector se juega buena parte del éxito de las políticas agrarias impulsadas en las últimas décadas. Según ha explicado, el campo sigue siendo un sector estratégico para la economía europea a medio y largo plazo, por lo que considera imprescindible continuar apostando por medidas que faciliten la llegada de jóvenes agricultores y ganaderos. En este contexto, ha destacado el papel que está desempeñando Castilla-La Mancha en este proceso.

El presidente autonómico ha subrayado que la comunidad autónoma castellanomanchega ha intensificado en los últimos años sus políticas de apoyo a la incorporación de jóvenes al campo. Según los datos expuestos en Bruselas, cerca de la mitad de los jóvenes que se están incorporando al sector primario en España lo hacen en Castilla-La Mancha, lo que sitúa a la región como uno de los principales referentes en esta materia.

García-Page ha defendido que este impulso es clave para consolidar la actividad agraria en el futuro. A su juicio, las inversiones realizadas durante décadas para modernizar el campo europeo perderían buena parte de su sentido si no se garantiza que nuevas generaciones continúen desarrollando la actividad agrícola y ganadera. En este sentido, ha advertido del riesgo que supondría un abandono progresivo del campo por parte de los propios europeos.

Pide que el incremento de la seguridad no se financie a costa de la PAC

El presidente castellano-manchego también ha vuelto a insistir en una de las reivindicaciones que ya trasladó el día anterior en el Comité de las Regiones: la necesidad de que el incremento del gasto en seguridad en la Unión Europea no se financie a costa de las políticas agrarias. Según ha defendido, el campo no puede convertirse en la víctima indirecta del esfuerzo presupuestario que Europa quiere realizar para reforzar su seguridad en el actual contexto geopolítico.

En opinión de García-Page, recortar fondos destinados al sector primario supondría debilitar pilares fundamentales de la Unión Europea como la cohesión territorial o la seguridad alimentaria. Por ello, ha defendido que cualquier aumento del gasto en defensa debe realizarse con financiación adicional y no reduciendo recursos destinados a políticas que llevan décadas consolidándose.

El presidente autonómico también ha aprovechado su intervención para poner en valor el peso del sector vitivinícola en Castilla-La Mancha. La región es la mayor productora de vino del mundo, una realidad que, según ha señalado, obliga a prestar especial atención a las políticas comunitarias que afectan al sector. En este sentido, ha defendido que la intervención sectorial vitivinícola dentro de la Política Agraria Común tenga carácter obligatorio para garantizar estabilidad en la producción y favorecer la innovación.

García-Page ha incidido además en la necesidad de adaptar la producción a las nuevas demandas del mercado, especialmente en el caso de los vinos blancos, y ha defendido que se refuercen las medidas de promoción en terceros países para mejorar la presencia internacional de los vinos europeos.