La respuesta colectiva ante el temporal que ha golpeado con especial intensidad el oeste de Castilla-La Mancha ha centrado este viernes el mensaje institucional del presidente regional, Emiliano García-Page, en una jornada marcada por el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en la provincia de Ciudad Real y por la vigilancia constante del río Bullaque tras su desbordamiento en varios puntos.
Durante la inauguración de la piscina municipal climatizada de Villacañas, García-Page ha agradecido el trabajo de Protección Civil, Guardia Civil, Policía, voluntarios, alcaldes, concejales y ciudadanos que han estado implicados en las tareas para minimizar los daños provocados por las sucesivas borrascas. El presidente autonómico ha subrayado que el esfuerzo conjunto ha demostrado que la sociedad responde cuando se producen situaciones de emergencia, más allá de cualquier cálculo partidista.
El jefe del Ejecutivo castellanomanchego ha señalado que ese comportamiento colectivo dice mucho de un país que suma esfuerzos cuando más se necesita y que, a su juicio, actúa sin especulación política en los momentos críticos. Una reflexión que ha llegado en plena activación del nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Castilla-La Mancha, con efectivos de la UME desplegados en el entorno del valle del Bullaque y en municipios como El Robledo.
En este contexto, García-Page se ha referido a los avisos permanentes que, según ha indicado, está lanzando el clima debido a las alteraciones provocadas por la acción humana. Ha apelado así a la necesidad de ser conscientes de las consecuencias de esas actuaciones y ha puesto el foco en quienes han estado trabajando a pie de obra para impedir que los cauces se desborden y para reducir los daños sobre viviendas, explotaciones ganaderas e infraestructuras.
Mientras tanto, en la provincia de Ciudad Real continúan las labores de contención y vigilancia ante la crecida del río Bullaque, agravada por el desembalse de la presa de la Torre de Abraham y las lluvias persistentes de las últimas horas. La UME mantiene su despliegue con decenas de efectivos y medios materiales, colaborando con Infocam, agentes medioambientales y operarios municipales en la construcción y refuerzo de diques de contención, especialmente en las zonas más próximas al cauce.
El presidente regional ha insistido en que merece la pena comprobar cómo una de las cosas que unen a la sociedad son precisamente estos servicios de respuesta colectiva. Ha destacado que, cuando se produce una desgracia, la ciudadanía no se limita a observar desde la distancia, sino que se implica de forma activa, aportando colaboración y voluntariado para hacer frente a la emergencia.
El temporal ha vuelto a poner a prueba la capacidad de reacción de los municipios afectados y la resistencia de las infraestructuras hidráulicas en una zona históricamente sensible a las crecidas. Con las previsiones meteorológicas aún pendientes de evolución, los dispositivos han permanecido atentos a posibles nuevos incrementos de caudal y a la necesidad de reforzar las medidas preventivas en los puntos más vulnerables del entorno del Bullaque.