La localidad conquense de Motilla del Palancar se ha volcado este fin de semana en la representación de su Pasión Viviente, Fiesta de Interés Turístico Regional, que acumula 32 ediciones y destaca por conjugar religión, hermanamiento y cultura con la participación de todo el municipio y más de 200 actores a través de 17 escenarios.
Sus orígenes se remontan al año 1992, cuando un grupo de catequistas y el sacerdote Silvestre Valero quisieron que los jóvenes de catequesis vivieran la Cuaresma desde una perspectiva diferente, con una breve representación de la Pasión de Jesucristo.
Desde el Espacio Multiusos, donde comienza la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, hasta el Calvario, que culmina con la Resurrección, todo un pueblo se implica en esta Fiesta declarada de Interés Turístico Regional desde el año 2010.
El alcalde de Motilla del Palancar, Pedro Javier Tendero, ha señalado que la Pasión pone a Motilla en el mapa, ayuda poner en valor la cultura, ya que no solo representa un evento de tipo religioso.
Es hermanamiento, es mostrar el pueblo al resto de la provincia, a la región e incluso a España, un motivo de orgullo para Motilla y los motillanos y motillanas.
Tradición y arraigo
De su lado, el presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, ha señalado que es una de las fiestas que más tradición y más arraigo suscita. Apoyando el peso de la Semana Santa de Cuenca, declarada de Interés Turístico Internacional, el presidente de la Diputación ensalza cómo Motilla ha sabido imprimirle un carácter especial, auténtico y único.
Involucrar a más de 200 personas caracterizadas, muestra de qué manera un pueblo se vuelca en la representación de la Pasión de Jesucristo, que destaca por la emoción que se transmite al vivirla, tal y como ha puesto en valor.
Además, ha destacado la importancia de ver cómo los pueblos se llenan de vida, en este caso de actores que transportan al espectador siglos atrás, ratifica lo que es esa parte también de patrimonio inmaterial, un patrimonio que también luego supone economía y bonanza para la localidad.
Acuden muchas personas a visitar la Pasión, a ver de primera mano a los que lo hacen y también a cenar, a consumir en los comercios de la localidad y por tanto esa parte económica también es muy importante, ha asegurado Chana.
Los testimonios de los vecinos
Miguel Ángel Mínguez García, que interpreta el papel de Jesucristo por primera vez, describe que muchas de las personas que participan son del municipio y otras vienen de fuera, como él. "Más allá de lo religioso, creo que es un espectáculo verlo, vivirlo y sentirlo", ha afirmado.
En el papel del gobernador romano Poncio Pilato, José Vicente Galido describe que esta Pasión representa un día de fiesta, de cultura, de teatro, de mucha amistad, de mucho compañerismo, que se traduce en un trabajo de muchos años, que se vive con mucha ilusión y muchas ganas de hacerlo edición tras edición.
Otra vecina de la localidad, Mercedes Pérez, en el papel de Pueblo, lleva 35 años en esta experiencia y señala que su marido comenzó en la tarea de montar los escenarios. Para esta vecina, la Pasión significa mucho, ya que transmite el sentimiento de familia que se respira en el municipio, pasando por los mayores, los padres y los hijos.
Tal y como señalan desde la organización, esta edición ha congregado a mil personas, y se han consolidados varias novedades como la mayor presencia de personajes femeninos o la representación del ahorcamiento de Judas.
El tiempo agradable y representar la Pasión en el Auditorio José Luis Perales en Cuenca han sido dos alicientes que han motivado el aumento del número de visitantes en la localidad en esta edición.