Castilla-La Mancha ha llevado a Bruselas un mensaje poco habitual en el debate sobre la despoblación: las zonas más castigadas por la pérdida de habitantes han empezado a crecer y lo hacen ya a un ritmo similar al de las áreas urbanas. El vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, ha expuesto este miércoles ante la Comisión Europea los resultados de la Ley de medidas contra la Despoblación, una norma que el Ejecutivo de Emiliano García-Page reivindica como pionera en España y que ha situado a la comunidad autónoma como referencia europea en la lucha contra el vaciamiento rural.

Caballero ha participado en el Foro de Alto Nivel de Presentación de la Estrategia "El derecho a permanecer", organizado por la Comisión Europea en Bruselas, donde ha defendido que el reto demográfico no puede abordarse con discursos vacíos ni con recetas de mercado, sino garantizando derechos básicos vivas donde vivas. Frente a los planteamientos que reducen el medio rural a una cuestión estética o electoral, el Gobierno castellanomanchego ha reivindicado un modelo basado en servicios públicos, fiscalidad diferenciada, vivienda, movilidad, sanidad, educación, emprendimiento, cultura, ocio y deporte.

El vicepresidente segundo ha recordado que se cumplen cinco años desde la aprobación de la primera ley autonómica de España contra la despoblación. Una norma que, según ha subrayado, se ha asentado sobre una idea clara: la igualdad no puede depender del código postal. En ese sentido, ha destacado que en materia sanitaria se garantiza la atención a emergencias en 30 minutos y que, en bienestar social, la región trabaja para facilitar recursos en un radio de 40 kilómetros.

Los datos trasladados por Caballero reflejan un cambio de tendencia en los municipios afectados por la despoblación. Desde la aplicación de la ley, Castilla-La Mancha ha sumado 4.732 habitantes en el conjunto de las zonas despobladas, de los que 3.611 corresponden a zonas de extrema despoblación. Este incremento supone un crecimiento del 1,8%, similar al registrado por las zonas urbanas de la región en los últimos años.

"Estamos hablando de que ya están creciendo al mismo ritmo que las zonas urbanas de la región", ha valorado Caballero, que ha vinculado estos datos directamente a la acción política del Gobierno de García-Page. Además, ha puesto el foco en el saldo migratorio positivo, al señalar que "uno de cada cinco nuevos habitantes que llegan a Castilla-La Mancha se van a vivir a municipios afectados por la despoblación".

Para el Ejecutivo regional, este dato demuestra que la despoblación no es una condena irreversible, sino una realidad que puede revertirse con políticas sostenidas, financiación y presencia institucional. Caballero ha defendido que Castilla-La Mancha ha logrado empezar a recuperar población en pequeños municipios que durante años han sufrido una pérdida constante de vecinos, servicios y oportunidades.

Servicios públicos frente al abandono rural

El vicepresidente segundo ha detallado en Bruselas algunas de las medidas que han permitido avanzar en esta dirección. Una de las que más interés ha suscitado a nivel europeo ha sido el Transporte Sensible a la Demanda, un sistema que da servicio a 337 núcleos de población y a más de 54.600 habitantes. Desde su puesta en marcha, ha contabilizado ya 160.000 viajeros, convirtiéndose en una herramienta clave para conectar localidades pequeñas con servicios básicos.

Caballero también ha destacado la atención a las personas mayores en el medio rural, con 133 viviendas de mayores en zonas despobladas, cuatro mini residencias y una red de teleasistencia que permite reforzar la autonomía personal sin obligar a abandonar el entorno de vida. Esta apuesta, ha defendido, se aleja de la lógica de concentración de servicios que durante años ha castigado especialmente a los pueblos más pequeños.

En materia sanitaria, desde la entrada en vigor de la ley se han abierto nuevos centros de atención primaria, centros de salud, consultorios locales y botiquines. En educación, el Gobierno regional ha apostado por la escuela rural, la apertura de nuevas aulas de Centros Rurales Agrupados y la puesta en marcha de aulas digitales flexibles en zonas despobladas. También se ha impulsado la escolarización de 0 a 3 años empezando por los municipios más pequeños.

El Ejecutivo castellanomanchego ha ligado estas medidas a una visión de largo plazo: mantener población exige garantizar oportunidades desde la infancia hasta la vejez. Por eso, Caballero ha resaltado también las ayudas para jóvenes de zonas despobladas que cursen enseñanzas universitarias o de Formación Profesional, además de programas de captación de talento, la iniciativa RETO D para favorecer la actividad empresarial y ayudas a la actividad emprendedora.

Vivienda, conectividad y fiscalidad diferenciada

La vivienda ha sido otro de los ejes de la intervención de Caballero en Bruselas. El vicepresidente segundo ha destacado el programa pionero de rehabilitación de inmuebles de titularidad municipal para destinarlos a alquiler a precio asequible, así como el liderazgo regional en la gestión del programa de rehabilitación de vivienda en municipios menores de 5.000 habitantes. A ello se suman ayudas para rehabilitar inmuebles y aumentar la oferta residencial, además de una oficina virtual que conecta oferta y demanda en estas zonas.

La conectividad digital también forma parte de la estrategia. Caballero ha señalado el despliegue de fibra y cobertura 5G como una condición imprescindible para que vivir en un pueblo no suponga renunciar al trabajo, la formación, la actividad económica o el acceso a servicios digitales. La despoblación, ha venido a defender el Gobierno regional, no se combate solo con nostalgia, sino con infraestructuras, tecnología y derechos efectivos.

Uno de los elementos diferenciales del modelo castellanomanchego es la fiscalidad diferenciada. Caballero ha recordado que la ley incluye beneficios fiscales por residencia efectiva, deducciones por compra de vivienda habitual y por traslado desde una zona no despoblada a una zona despoblada. En la última declaración de IRPF, más de 98.000 declarantes se han beneficiado de alguna de estas deducciones, lo que representa un 60% más que en la primera campaña de la renta tras la entrada en vigor de la ley.

La presencia de Castilla-La Mancha en este foro europeo ha permitido al Gobierno regional reivindicar una fórmula basada en intervención pública, servicios y equilibrio territorial. Un modelo que contrasta con las políticas de recorte que en otros momentos debilitaron servicios esenciales en el medio rural y que chocan con los discursos de PP y Vox cuando reducen la despoblación a propaganda, mientras cuestionan la inversión pública necesaria para sostener colegios, consultorios, transporte, vivienda o atención social en los pueblos.