Castilla-La Mancha recibirá este jueves a 14 menores procedentes de Ceuta, entre ellos una niña, que corresponden a crisis migratorias anteriores a la registrada el pasado mes de julio. Así lo ha explicado este miércoles la consejera portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde ha situado la llegada de estos menores en el marco de la capacidad actual del sistema de protección de la comunidad autónoma.

Padilla ha señalado que los datos facilitados por el Gobierno de España permiten concluir que estos menores no corresponden a la última llegada masiva registrada en Ceuta. “Los datos que ha dado el Gobierno de España, que tan solo ha tramitado diez expedientes, pues ya hace ver que estos 14 que nos envían son anteriores a la entrada de los 80.000 inmigrantes en Ceuta el 30 de julio”, ha explicado..

La consejera ha recordado que Castilla-La Mancha tutela actualmente a más de 1.200 menores, una cifra en la que se incluyen tanto menores de origen migrante como niños y adolescentes nacidos en España y en la propia región. “En esos 1.200 hay menores inmigrantes y menores que han nacido en nuestro país y en nuestra región”, ha apuntado.

Una capacidad de acogida cada vez más limitada

Padilla ha defendido que la protección de los menores debe prestarse con independencia de su nacionalidad y ha puesto en valor el modelo de acogida existente en Castilla-La Mancha, desarrollado junto al tercer sector y con recursos distribuidos por distintos puntos de la región.

Dentro de este sistema también se encuentra la red de acogimiento familiar, que actualmente cuenta con 610 familias acogedoras que conviven con menores y se encargan de su atención.

Para la responsable regional, el debate no puede limitarse únicamente a los menores que llegan desde otros territorios, sino que debe tener en cuenta al conjunto de niños y adolescentes que están bajo tutela de la Administración autonómica. “Lo importante son los 1.200 menores castellanomanchegos de origen o menores que vienen de fuera, de otras comunidades autónomas o países, que intentamos atender con la mayor humanidad posible y con los mismos niveles de protección de menores que consideramos que tienen que tener, independientemente de su procedencia”, ha defendido.

En este contexto, la consejera ha advertido de que la capacidad de acogida de Castilla-La Mancha es limitada debido al propio modelo de protección existente y a que buena parte de los recursos ya están ocupados atendiendo a menores tutelados por la comunidad autónoma.

La llegada de los 14 menores de Ceuta se produce, además, mientras el Gobierno central trabaja en la previsión de nuevos recursos de acogida. Padilla se ha referido al anuncio de Pedro Sánchez de habilitar hasta 10.000 plazas si fueran necesarias y ha reclamado que cualquier planificación tenga en cuenta la capacidad real de las comunidades. “Lo que hay que hacer es controlar las fronteras, porque si siguen entrando 10.000, 20.000 o 30.000, la capacidad de todos nos será cada vez más limitada”, ha afirmado.

No puede haber improvisación

La portavoz del Ejecutivo autonómico ha reclamado que la respuesta a la llegada de menores se aborde desde la planificación y con los recursos económicos necesarios. “Para poder ser todos más solventes a la hora de acoger menores, hay que tener una mayor planificación. No puede haber improvisación de por medio y, evidentemente, la financiación de los recursos son importantes”, ha señalado.

En esta línea, ha cuestionado que los traslados puedan plantearse sin contar con las comunidades autónomas y ha reivindicado su participación en aquellas decisiones que afectan directamente a sus sistemas de protección. “En ningún caso puede responder a decisiones unilaterales de un Gobierno que decide trasladar a ‘x’ personas de una comunidad a otra, porque entonces se vulnera esa competencia de las comunidades autónomas”, ha advertido.

Padilla ha defendido al mismo tiempo la disposición de Castilla-La Mancha a atender a los menores vulnerables que lleguen a la región, aunque ha insistido en que solidaridad y capacidad deben ir acompañadas de planificación y financiación.

La consejera ha reclamado también que el debate migratorio se aleje de planteamientos emocionales y de discursos que, a su juicio, puedan alimentar el rechazo hacia las personas migrantes. “Pido que se haga con seriedad y lejos de partes emocionales y, por supuesto, de populismo y de quienes utilizan también la migración para hacer discursos de odio en nuestro país y en nuestra región, que también los hay, desgraciadamente”, ha concluido.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora