El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reforzado este año uno de los pilares más cercanos del sistema público de Servicios Sociales. La inversión en el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) ha aumentado hasta rozar los 58 millones de euros en 2026, tras incorporar dos millones adicionales a una prestación que ha seguido ganando peso tanto en número de usuarios como en capacidad de atención.

El director general de Acción Social, Santi Vera, ha presentado este lunes el balance y las previsiones del servicio, acompañado por la viceconsejera de Servicios y Prestaciones Sociales, Guadalupe Martín. Durante su intervención, ha subrayado que este incremento permitirá alcanzar los 5,5 millones de horas de atención en toda la comunidad autónoma, lo que supone 185.000 horas más que el año anterior.

Este crecimiento no se ha traducido solo en cifras. Según ha defendido Vera, el refuerzo económico ha tenido un impacto directo en la vida cotidiana de miles de familias. "Detrás de cada incremento presupuestario no hay una cifra abstracta; hay más tiempo de atención, más acompañamiento y más tranquilidad para miles de hogares", ha señalado.

El Servicio de Ayuda a Domicilio se ha consolidado como una herramienta esencial para garantizar que las personas mayores puedan seguir viviendo en su entorno habitual. En una región marcada por la dispersión geográfica y el envejecimiento, esta prestación ha permitido mantener la autonomía personal y evitar desplazamientos forzosos a recursos residenciales.

Un crecimiento sostenido frente a los recortes del pasado

La evolución del servicio en la última década ha sido uno de los aspectos destacados durante la comparecencia. Desde 2015, Castilla-La Mancha ha incrementado un 70% la financiación del SAD, pasando de 34 millones a cerca de 58 millones en 2026. Un aumento de 23 millones de euros que, según el Gobierno regional, evidencia el cambio de rumbo en las políticas sociales tras una etapa anterior marcada por los recortes impulsados por el Gobierno de María Dolores de Cospedal.

Ese refuerzo presupuestario ha ido acompañado de un notable incremento en el número de beneficiarios. En estos diez años, cerca de 48.000 personas más se han incorporado al servicio, lo que ha ampliado de forma significativa su alcance en todo el territorio.

Los datos más recientes reflejan la dimensión que ha alcanzado esta prestación. El ejercicio 2025 se ha cerrado con 39.202 personas beneficiarias y más de 6.400 auxiliares que sostienen el servicio en toda la comunidad autónoma. Se trata, además, de un sector que no solo cubre necesidades sociales, sino que también genera empleo vinculado a los cuidados.

Un servicio esencial para el medio rural

Uno de los elementos que ha cobrado mayor relevancia es el papel del Servicio de Ayuda a Domicilio en la lucha contra la despoblación. En la actualidad, el 69% de las horas se prestan en municipios en riesgo, lo que convierte esta prestación en una herramienta estratégica para fijar población y garantizar la cohesión territorial.

La posibilidad de que una persona mayor permanezca en su vivienda habitual, en su pueblo y cerca de su entorno, tiene un impacto que va más allá del ámbito individual. Supone también mantener la actividad en zonas rurales y generar empleo de proximidad, especialmente femenino, en territorios con menos oportunidades laborales.

En este contexto, Vera ha insistido en que hablar de ayuda a domicilio es hablar de cuidados, pero también de equilibrio territorial. La prestación ha adquirido así una doble función: social y económica, al contribuir a sostener comunidades que, de otro modo, verían agravado su proceso de envejecimiento y pérdida de población.

Colaboración con los ayuntamientos para llegar a todo el territorio

El funcionamiento del servicio descansa en una estrecha colaboración entre la Junta y las entidades locales. En las próximas semanas, el Ejecutivo autonómico firmará convenios con 660 entidades locales que permiten que la ayuda a domicilio llegue con cercanía y eficacia a todos los municipios.

Además, desde el pasado 10 de marzo, los ayuntamientos que han solicitado ampliaciones de horas ya disponen de ellas, incorporando más de 185.000 horas adicionales al sistema. Esta ampliación ha sido clave para responder al aumento de la demanda y reducir listas de espera en determinados territorios.

El director general ha querido reconocer también el trabajo de las más de 6.400 auxiliares que prestan el servicio diariamente. Su labor ha sido definida como esencial para convertir una política pública en atención real y directa en los hogares, sosteniendo uno de los servicios más valorados por la ciudadanía.