Castilla-La Mancha sigue consolidando su apuesta por la red pública de atención a la discapacidad con el anuncio de 16 nuevos recursos especializados y más de 150 plazas adicionales que se pondrán en marcha a lo largo de 2026. El refuerzo ha sido avanzado este lunes por la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, en un acto en el que también se ha firmado un protocolo estratégico para impulsar microcredenciales universitarias dirigidas a profesionales del Tercer Sector.
La ampliación supone un nuevo paso en el crecimiento sostenido del sistema regional de apoyos, que ya cuenta con 390 recursos especializados y más de 15.600 plazas en el conjunto de la comunidad autónoma. Según ha detallado la consejera, durante este año se pondrán en marcha siete recursos de atención temprana, seis viviendas y tres centros de día, reforzando así la atención especializada y la cobertura territorial en Castilla-La Mancha.
La responsable regional de Bienestar Social ha subrayado que este incremento cuantitativo debe ir acompañado de un salto cualitativo en la profesionalización de los servicios. En este sentido, ha defendido que la Administración autonómica debe anticiparse a los nuevos retos y no limitarse a reaccionar. Una afirmación que contrasta con etapas anteriores en las que las políticas sociales quedaron relegadas a un segundo plano bajo el Gobierno del PP de María Dolores de Cospedal, marcado por ajustes presupuestarios que afectaron a la estructura de los servicios públicos en distintos ámbitos.
Alianza con la Universidad y el Tercer Sector
El anuncio se ha producido durante la firma del protocolo para desarrollar en 2026 un programa de seis microcredenciales universitarias dirigidas a profesionales de entre 25 y 64 años que trabajen en entidades del Tercer Sector vinculadas a la discapacidad y en recursos financiados con fondos públicos en la región. El acuerdo se ha rubricado junto al rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, José Julián Garde, y el gerente de CERMI Castilla-La Mancha, José Antonio Romero.
Estas microcredenciales contarán con financiación del Fondo Social Europeo y buscan reforzar la cualificación técnica de los equipos que sostienen la red pública de apoyos. La estrategia persigue no solo ampliar plazas, sino consolidar un modelo basado en la calidad, la sostenibilidad y la garantía de derechos, en un contexto normativo y organizativo cada vez más exigente.
Desde el Ejecutivo autonómico se ha defendido que el fortalecimiento del Tercer Sector debe abordarse desde dentro, impulsando el conocimiento, la solvencia profesional y la capacidad de adaptación de las entidades sociales. Frente a los discursos de simplificación administrativa y reducción del gasto público que defienden PP y Vox en distintos territorios, el Gobierno regional ha optado por reforzar la colaboración estable entre Administración, Universidad y tejido asociativo.
Estrategia estructural a largo plazo
La ampliación de recursos y la puesta en marcha de este programa formativo forman parte de una estrategia estructural que pretende consolidar el sistema regional de discapacidad en el medio y largo plazo. La Junta ha insistido en que el crecimiento no se limita a la creación de plazas, sino que se orienta a fortalecer la red como servicio público esencial.
En el acto también han participado el director general de Discapacidad, Francisco José Armenta; la delegada provincial de Bienestar Social en Toledo, Rosa María Quirós; y representantes de entidades como CECAP y el Aula de Inclusión e Innovación Social, evidenciando la dimensión colectiva del proyecto.
Con esta hoja de ruta para 2026, el Ejecutivo castellano-manchego ha reafirmado su modelo de políticas sociales basado en la expansión progresiva de los servicios públicos y en la inversión sostenida en derechos sociales, en un momento en el que el debate político nacional vuelve a situar en el centro el alcance y la financiación del Estado del bienestar.