El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado un nuevo decreto de ayudas dotado con un millón de euros destinado a facilitar la contratación de personas cuidadoras en el ámbito doméstico. La medida, presentada por la consejera portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, busca aliviar la carga de los cuidados en familias con menores de 14 años o personas dependientes, y avanzar hacia una conciliación “real” y no solo teórica.
“Muchas familias tienen que compatibilizar en su día a día el trabajo, la crianza y los cuidados, y sabemos que, sin apoyo, la conciliación no es real y se hace cuesta arriba”, ha señalado Padilla, subrayando que el objetivo del Gobierno es dar respuesta a una de las principales dificultades sociales actuales. “Contar con ayuda en casa no debería ser un privilegio”, ha insistido.
El decreto establece ayudas económicas progresivas que pueden llegar a cubrir hasta el 100% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) durante el primer año, en función del nivel de renta. Las familias con ingresos inferiores a 20.000 euros podrán acceder a la cobertura total, mientras que aquellas por debajo de 30.000 euros también se beneficiarán de importantes apoyos.
“Se trata de que la conciliación no dependa del nivel de ingresos, sino de las necesidades reales de cada hogar”, ha explicado la portavoz del Ejecutivo regional, defendiendo que el sistema pretende ser “justo, progresivo y sensible a la realidad social”.
El programa se estructura en tres años de apoyo decreciente. Durante el segundo año, la ayuda cubrirá el 75% del coste, mientras que en el tercero se reducirá al 50%, con el objetivo de favorecer la continuidad del empleo generado en el hogar. “Queremos facilitar no solo el inicio de la contratación, sino también su consolidación”, ha afirmado Padilla.
Es una medida que genera empleo digno
Uno de los elementos clave del decreto es su dimensión laboral. Las personas contratadas deberán estar inscritas como demandantes de empleo, y los contratos tendrán que formalizarse con alta en la Seguridad Social. “Es una medida que genera empleo digno y contribuye a regularizar un sector que todavía arrastra demasiada economía sumergida”, ha subrayado la consejera portavoz.
“Queremos que el empleo en los cuidados tenga derechos, estabilidad y reconocimiento laboral”, ha añadido, subrayando el objetivo de dignificar un trabajo históricamente invisibilizado y marcado por la precariedad.
Una medida clave para luchar contra la brecha de género en cuidados
El Gobierno de Emiliano García-Page también pone el foco en la igualdad de género, al considerar que la carga de los cuidados recae mayoritariamente en las mujeres. “Esta medida es también una palanca de igualdad, porque evita que muchas mujeres tengan que renunciar a su empleo o reducir su jornada laboral por asumir solas las responsabilidades de cuidado”, ha afirmado Padilla.
En el caso de familias monoparentales, especialmente encabezadas por mujeres, el decreto contempla incrementos de la ayuda que pueden llegar hasta el 80% en determinados tramos de renta. “Hablamos de hogares que soportan una carga aún mayor y que necesitan un apoyo reforzado”, ha indicado.
La consejera ha insistido en que el modelo de cuidados impulsado por el Ejecutivo regional se integra dentro de una estrategia más amplia de políticas sociales. “Esto no es una medida aislada, forma parte de un sistema más amplio de apoyo a la dependencia, a la conciliación y a la igualdad”, ha explicado.
Entre esas políticas, ha mencionado las deducciones fiscales para familias, la ampliación de escuelas infantiles, el Plan Corresponsables y el refuerzo del sistema de atención a la dependencia.“Todas esas medidas y servicios públicos dan buena muestra de cómo gobernamos en Castilla-La Mancha, practicando una forma de gobierno que mira a la vida real: a los horarios, a los cuidados y a las dificultades del día a día”, ha finalizado.