La Jefatura Provincial de Tráfico de Cuenca ha realizado en Tarancón la primera prueba teórica en su nueva aula informatizada, marcando así un hito en la modernización del sistema de exámenes para la obtención del permiso de conducir en la provincia y suponiendo la desaparición definitiva de las tradicionales pruebas en papel.

Esta transformación ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de la localidad, que ha facilitado la puesta en marcha de este espacio mediante un convenio con la Jefatura, permitiendo mejorar tanto la eficiencia del proceso como la accesibilidad para los aspirantes.

Con la informatización y puesta en funcionamiento de dicha aula, todas las pruebas para la obtención del permiso de conducir en la provincia de Cuenca se realizan por ordenador, según ha informado la Subdelegación del Gobierno en Cuenca. Anteriormente ya se estaban realizando de esta forma en las instalaciones de la Jefatura Provincial de Tráfico de Cuenca y en el aula informatizada del Ayuntamiento de Mota del Cuervo.

Un aula nueva con mejoras para la accesibilidad

En lo referente al aula de Tarancón, se trata de un espacio equipado con 30 puestos informáticos para los aspirantes, así como un puesto para el gestor de pruebas de la Jefatura Provincial. La Jefatura Provincial de Tráfico realizará en función de la demanda, y al menos una vez al mes, las pruebas teóricas para la obtención de un permiso o licencia de conducción en el centro de exámenes habilitado por el Ayuntamiento.

La subdelegada del Gobierno de España en Cuenca, María Luz Fernández, ha subrayado que, gracias a la informatización de las pruebas, es posible aplicar mejoras para la accesibilidad como el audio que se ofrece para las personas con dificultades lectoras y de aprendizaje, así como exámenes adaptados a lectura fácil.

Por su parte, el jefe provincial de Tráfico, en funciones, Javier Torrijos, ha agradecido al Ayuntamiento de Tarancón la habilitación del aula con todos los medios técnicos, materiales y de seguridad exigidos por la DGT para ofrecer un mejor servicio a los ciudadanos.

Las pruebas informatizadas permiten una mayor agilidad administrativa, la reducción del fraude al tratarse de cuestionarios individualizados, una mejora en la visualización de textos e imágenes y la disminución de errores en todo el proceso.

El nuevo sistema en los exámenes teóricos permite incorporar adaptaciones tecnológicas para mejorar la accesibilidad a la prueba teórica de personas con diversidad funcional y facilita la inclusión de pruebas de comprensión, como vídeos de percepción del riesgo.

Además, la prueba informatizada ofrece a los aspirantes la posibilidad de conocer el resultado de su examen en un plazo de apenas una hora a través de la aplicación MiDGT, lo que agiliza significativamente el proceso y reduce la incertidumbre asociada a los resultados.

Al mismo tiempo, esta digitalización potencia la relación de los ciudadanos con las administraciones públicas mediante medios electrónicos, facilitando trámites previos, ya que se ofrece a los aspirantes la posibilidad de darse de alta en Cl@ve antes de la realización del examen, integrando así servicios y procedimientos que antes requerían presencia física y mejorando la experiencia global del usuario.