Los dos hombres detenidos por su presunta implicación en el incendio forestal declarado el pasado 22 de julio en Almorox (Toledo) han quedado en libertad provisional tras prestar declaración este jueves ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Torrijos. La causa continúa abierta y ambos permanecen investigados por un presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, mientras prosiguen las diligencias para esclarecer las circunstancias en las que se originó el fuego.

Aunque el juez ha acordado que permanezcan en libertad, la decisión está sujeta a varias medidas cautelares. Los investigados deberán comparecer semanalmente ante el juzgado, tienen prohibido abandonar el territorio nacional y les ha sido retirado el pasaporte con el fin de garantizar su disponibilidad durante la instrucción.

Las detenciones fueron practicadas por la Guardia Civil tras la investigación desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), que situó el origen del incendio en una parcela del término municipal de Almorox. Las pesquisas apuntan a que el fuego se inició durante la realización de unos trabajos de soldadura sobre una estructura metálica.

Trabajos de soldadura en un día de riesgo extremo

Según la investigación, las labores se llevaron a cabo en una jornada en la que el Índice de Propagación Potencial (IPP) se encontraba en nivel extremo, una situación que conlleva la prohibición de actividades que puedan generar chispas o convertirse en foco de un incendio forestal.

La inspección realizada por los agentes permitió localizar el punto de inicio de las llamas y recopilar los indicios que condujeron a la identificación de los dos investigados. Tras ser arrestados, ambos fueron puestos a disposición judicial.

Después de tomarles declaración, el juzgado acordó su puesta en libertad provisional con medidas cautelares, mientras la causa permanece abierta. Durante la instrucción se incorporarán nuevos informes técnicos y periciales que permitirán determinar con mayor precisión cómo se produjo el incendio y si existió una actuación negligente con relevancia penal.

Cerca de 900 hectáreas afectadas por el incendio

La magnitud del incendio obligó a desplegar durante varios días un amplio operativo de extinción en Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid. Las llamas calcinaron cerca de 900 hectáreas, además de causar daños en viviendas, parcelas y otros bienes situados en las zonas más próximas al avance del fuego.

En las labores de extinción participaron bomberos, agentes medioambientales, brigadas forestales, medios aéreos y terrestres y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). La evolución del incendio hizo necesario evacuar varias zonas residenciales, decretar confinamientos preventivos y cortar distintas carreteras para garantizar la seguridad de la población y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.

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