La Delegación Provincial de Igualdad de Cuenca anima a las asociaciones de mujeres de la provincia a concurrir a las nuevas ayudas convocadas por el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha para este año 2026. La convocatoria cuenta con una dotación de 410.000 euros y está dirigida, en primera instancia, al fomento del asociacionismo femenino y, también, al desarrollo de proyectos de promoción de la igualdad de género en asociaciones. Con estas ayudas se busca respaldar el trabajo que desarrollan los colectivos de mujeres en el territorio, así como facilitar la puesta en marcha de iniciativas que contribuyan a mejorar la participación, la formación y la visibilidad de las mujeres en distintos ámbitos de la sociedad.
Ana Eloísa Olmeda, delegada provincial de Igualdad, destaca que la convocatoria vuelve a reconocer el importante trabajo que realizan las asociaciones de mujeres, con especial importancia en los municipios pequeños, donde se convierten en un punto de encuentro y apoyo para las mujeres. Según ha explicado, estas asociaciones ayudan a generan unión, combatir el aislamiento y promover la participación social, cultural y formativa en el medio rural.
La primera línea de ayudas establece una cuantía de 380.000 euros destinada al fomento del asociacionismo de mujeres, mientras que la segunda cuenta con 30.000 euros para la promoción de la igualdad de género en las asociaciones. Fijando una cuantía máxima de 1.800 euros por proyecto, las solicitudes deberán presentarse hasta el 23 de marzo de manera telemática y con firma electrónica.
En la convocatoria anterior el Gobierno de Castilla-La Mancha concedió ayudas a 52 asociaciones de mujeres de la provincia, por un valor superior a 88.000 euros, que representó al 35 % del total regional, demostrando la fuerza del asociacionismo conquense y su capacidad para vertebrar el territorio.
Olmeda ha subrayado la importancia del asociacionismo femenino en la provincia, ya que contribuye a la cohesión social, fortaleciendo el tejido comunitario. Las asociaciones de mujeres desempeñan un papel clave en el dinamismo de los entornos rurales, trabajando hacia un entorno de igualdad de oportunidades, reforzando el papel activo de las mujeres en el ámbito comunitario.