Visitar Cuenca será muy diferente a partir de este verano. Las interminables cuestas que han marcado durante décadas la experiencia de acceder al casco antiguo dejarán de ser una barrera física para convertirse en un recuerdo del pasado gracias a los nuevos remontes mecánicos, que estarán finalizados antes de finales de junio y comenzarán a funcionar a pleno rendimiento durante la temporada estival.
Así lo han asegurado el consejero de Fomento del Gobierno de Castilla-La Mancha, Nacho Hernando; el vicepresidente primero del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro, y el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, durante una visita a las obras de accesibilidad, en la que se ha comprobado la colocación de las primeras escaleras mecánicas. El proyecto, llamado a redefinir la movilidad urbana en la ciudad, ha entrado ya en una fase visible para los ciudadanos tras meses de trabajos estructurales.
El objetivo inicial había sido que los remontes estuvieran operativos en Semana Santa, uno de los momentos de mayor afluencia turística. Sin embargo, los hallazgos arqueológicos y las intensas lluvias registradas en febrero han obligado a reajustar el calendario. Pese a ello, desde la Junta han garantizado que se cumplirá el cronograma necesario para asegurar la financiación procedente de los fondos europeos Next Generation.
En estos momentos ya se ha ejecutado la estructura de hormigón que albergará las dos primeras escaleras mecánicas. En las próximas semanas de marzo se instalarán los dos ascensores que completarán esta solución integral de accesibilidad. Posteriormente se colocarán el resto de tramos, en un proceso que en determinados puntos ha estado condicionado por la necesidad de autorizaciones derivadas de los hallazgos arqueológicos más relevantes.
La actuación no se limita únicamente a la instalación de los sistemas mecánicos. El proyecto contempla también los trabajos de acabado, la conexión a los servicios públicos y la urbanización del paseo del Huécar, donde se creará una nueva plaza de acceso que actuará como espacio de llegada y distribución de usuarios. Este nuevo enclave urbano no solo servirá como puerta de entrada funcional al Casco Antiguo, sino que reforzará la integración paisajística de la infraestructura en un entorno declarado Patrimonio de la Humanidad.
El alcalde de Cuenca, Darío Dolz, ha reconocido durante la visita que las condiciones meteorológicas han dificultado el ritmo de ejecución en determinados momentos. Ha explicado que ha habido días en los que la lluvia ha impedido trabajar con normalidad, aunque ha mostrado su confianza en que a partir de ahora los trabajos avancen de forma decidida para cumplir los plazos previstos.
Desde el punto de vista técnico, el consejero de Fomento ha definido esta intervención como la obra de mayor complejidad en materia de ingeniería desarrollada en la región en la última década. La singularidad del entorno, enclavado en el corazón histórico de Cuenca, ha exigido extremar las precauciones constructivas y adaptar cada fase a las exigencias patrimoniales y de seguridad.
Impacto social y económico notable
Más allá del desafío técnico, el impacto social y económico será notable. La mejora de la accesibilidad facilitará el día a día de los vecinos, especialmente de personas mayores, familias con carritos de bebé o ciudadanos con movilidad reducida, que hasta ahora encontraban serias dificultades para acceder al Casco Antiguo. Al mismo tiempo, la experiencia turística cambiará de manera sustancial, eliminando una de las principales barreras físicas que condicionaban la visita a uno de los enclaves más emblemáticos de Castilla-La Mancha.
El propio Martínez Guijarro ha afirmado que la movilidad de Cuenca tendrá "un antes y un después" cuando los remontes estén en pleno funcionamiento este verano. Además, ha destacado que el Ayuntamiento no ha tenido que aportar financiación para ejecutar una infraestructura que aspira a convertirse en un elemento estratégico para la ciudad.
En paralelo, Hernando ha contextualizado esta actuación dentro del volumen global de inversión pública en la región, recordando que actualmente existen licitaciones por valor de 3.200 millones de euros en Castilla-La Mancha, según el último informe de DoubleTrade. Un dato que, a su juicio, evidencia el peso de la contratación pública en la economía regional y su capacidad para dinamizar ciudades como Cuenca.
Cuando las escaleras mecánicas y los ascensores comiencen a operar este verano, acceder al Casco Antiguo dejará de ser un reto físico para convertirse en un trayecto accesible, fluido y plenamente integrado en la vida urbana, redefiniendo la relación entre la ciudad moderna y su núcleo histórico.