La batalla por el agua vuelve a ocupar un lugar central en las Cortes de Castilla-La Mancha. El Ejecutivo autonómico ha confirmado su rechazo a la solicitud planteada por el Canal de Isabel II para obtener una concesión de 50 hectómetros cúbicos anuales del río Sorbe, en Guadalajara, con destino al abastecimiento de la Comunidad de Madrid.

La posición regional ha quedado fijada durante el debate sobre política hídrica celebrado en el primer pleno del nuevo curso político. La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha trasladado a Madrid que Castilla-La Mancha no dará su consentimiento a esta petición ni aceptará reducir los recursos de la presa de Beleña, al entender que la provincia de Guadalajara no dispone de agua sobrante.

Gómez ha defendido durante su intervención el principio de prioridad de la cuenca hidrográfica, que, según ha explicado, debe servir para determinar primero las necesidades existentes y solo después valorar la existencia de posibles excedentes. “Lo que realmente hace que se analice realmente la demanda y, si hay excedentes, también se puedan regular”, ha afirmado la consejera, que ha situado esta cuestión en el centro de la posición del Ejecutivo autonómico.

No sobran recursos hídricos

La petición madrileña llega, además, en un momento en el que Castilla-La Mancha reclama nuevas actuaciones para garantizar sus propios recursos. La responsable de Desarrollo Sostenible ha avanzado que la región necesita al menos 37 grandes infraestructuras hidráulicas, que pretende solicitar al Gobierno de España para que sean incorporadas a la próxima planificación hidrográfica.

La consejera también ha relacionado la solicitud procedente de Madrid con el impacto del cambio climático sobre los recursos disponibles. A su juicio, la evolución de las condiciones climáticas está haciendo que aumenten las necesidades de agua en otros territorios. “Han visto las orejas al lobo de que el cambio climático es una realidad y, por lo tanto, necesitan más recursos hídricos”, ha afirmado Gómez.

Frente a esta situación, la posición del Ejecutivo autonómico es tajante: no accederá a la concesión solicitada. La consejera ha insistido en que tampoco se plantea reducir los recursos vinculados a la presa de los Ramos, al considerar que las necesidades de Guadalajara deben tener prioridad.

La defensa de los intereses hídricos de la región también ha estado presente en la intervención del diputado socialista Ángel Tomás Godoy, quien ha recuperado el acuerdo alcanzado en 2020 mediante el Pacto de Agua de Castilla-La Mancha.

Según Godoy, aquel pacto establecía como principio fundamental el derecho de la comunidad a defender sus recursos y la prioridad de la cuenca cedente. Una cuestión que, en su opinión, vuelve a estar en juego con la petición procedente de Madrid. “¿Tenemos que entregar esos 50 hm3 a un sistema cuando el nuestro necesita estos recursos?”, ha planteado el parlamentario socialista.

Godoy ha apuntado además al crecimiento de las necesidades en el corredor del Henares, tanto por el desarrollo industrial y agrícola como por el aumento de la demanda residencial. En este contexto, ha resumido la situación con una expresión especialmente gráfica: “Volvemos a tener una espada de Damocles sobre Castilla-La Mancha”.

Vox carga contra la política hídrica socialista

El debate también ha servido para evidenciar las diferencias entre los grupos parlamentarios sobre la gestión del agua. El diputado de Vox Francisco José Cobo ha centrado buena parte de su intervención en cuestionar la política desarrollada por el Ejecutivo autonómico. “La política de agua del Partido Socialista se resume en promesas que no llegan, inversiones que no se ejecutan y cada vez más impuestos”, ha afirmado Cobo, que también ha cuestionado la desaparición de la Agencia del Agua.

El representante de Vox ha reclamado un Plan Nacional del Agua y ha planteado la necesidad de revisar el actual sistema de demarcaciones hidrográficas. Durante su intervención también ha introducido en el debate la financiación española de una planta desaladora en Marruecos, al considerar que ese proyecto genera competencia para los agricultores españoles. “Aquí también cabe la prioridad nacional”, ha sostenido Cobo antes de concluir con la expresión “Al enemigo ni agua”.

Sin embargo, el diputado de Vox no ha concretado durante su intervención cuál es la posición de su formación ante la solicitud de 50 hectómetros cúbicos procedente de Madrid.

El debate sobre el agua ha quedado finalmente vinculado al enfrentamiento protagonizado por el Grupo Popular durante la sesión. La diputada Itziar Asenjo fue expulsada del pleno después de insistir en hablar sobre la situación de Ceuta pese a que ese asunto no figuraba entre los temas previstos para el debate.

Tras su expulsión, los populares renunciaron a utilizar el segundo turno de palabra. Godoy aprovechó entonces para relacionar directamente el episodio con el debate hídrico: “Han tenido que usar la situación de Ceuta para no hablar de agua en Castilla-La Mancha”.

La propuesta de resolución presentada por el PSOE, que recoge la posición defendida durante el debate sobre los recursos hídricos, ha sido finalmente la única que ha salido adelante.

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