El sistema de atención a personas mayores en Castilla-La Mancha ha dado un salto que hace apenas una década parecía difícil de alcanzar. Hoy, la comunidad no solo ha ampliado su red residencial, sino que lo ha hecho con una clara orientación pública. “Estamos hablando de casi 10.000 plazas más”, ha destacado la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, subrayando que el crecimiento “supone prácticamente duplicar la capacidad con financiación pública”.
El dato es significativo: de 11.499 plazas en 2015 se ha pasado a más de 21.400 en 2026, lo que representa un incremento del 86%. Pero más allá de la cifra, el Gobierno regional pone el foco en el modelo. “Ocho de cada diez plazas residenciales cuentan ya con financiación pública”, ha explicado García Torijano, quien insiste en que este avance “no es casualidad, sino fruto de una prioridad política sostenida”.
Durante su visita a la residencia ‘La Campiña’, en Humanes, la consejera ha defendido que el objetivo va más allá de aumentar plazas. “Los derechos no se proclaman solo con palabras, los derechos se garantizan con presupuesto, con plazas, con profesionales y con una red que llegue a todo el territorio”, ha afirmado, en referencia a la estrategia impulsada por el Ejecutivo autonómico que preside Emiliano García-Page.
Una red mixta al servicio de los cuidados
El crecimiento del sistema residencial en Castilla-La Mancha se apoya en una fórmula mixta que permite ganar capilaridad. A los centros propios de la Junta se suman plazas concertadas con entidades privadas, subvenciones a residencias municipales y prestaciones económicas que facilitan el acceso a un centro elegido por la persona usuaria.
“Cuando hablamos de financiación pública hablamos de una red amplia, sólida y flexible”, ha señalado la consejera. Este planteamiento resulta especialmente relevante en una comunidad marcada por la dispersión geográfica y la diversidad de sus municipios.
Actualmente, la región cuenta con cerca de 350 residencias autorizadas y más de 27.400 plazas totales, lo que refleja la magnitud del sistema. En la provincia de Guadalajara, por ejemplo, existen más de 1.200 plazas con financiación pública directa y más de 2.300 si se incluyen las prestaciones vinculadas al servicio.
La residencia ‘La Campiña’ ejemplifica con claridad el funcionamiento de este modelo. El centro cuenta con más de 60 plazas, de las cuales cinco forman parte de la red pública gracias a su incorporación al sistema de financiación regional. “Es un ejemplo claro de cómo incorporamos recursos ya existentes para ampliar la cobertura pública”, ha señalado Bárbara García Torijano.
Estas plazas concertadas cuentan con financiación garantizada por parte del Gobierno regional, lo que permite asegurar su ocupación y accesibilidad. Además, este sistema favorece que centros ya arraigados en el territorio sigan prestando servicio, reforzando la cercanía en la atención.
Humanizar los cuidados
Pero la visita no se ha centrado únicamente en cifras. También ha servido para visibilizar iniciativas que buscan mejorar la calidad de vida de las personas mayores desde una perspectiva más humana. Es el caso del proyecto ‘Tu ilusión me ilusiona’, impulsado por la dirección del centro.
La propuesta parte de una idea sencilla: “preguntar a cada residente qué deseo le gustaría cumplir”. A partir de ahí, el equipo trabaja para hacerlo realidad. Entre las experiencias ya logradas figuran asistir a un partido del Real Madrid, acudir a la ópera o reencontrarse con familiares.
Para la consejera, este tipo de proyectos representan el camino a seguir. “Cuidar es garantizar una plaza cuando se necesita, pero también es escuchar, acompañar y emocionar”, ha afirmado. En su opinión, la calidad del sistema no se mide solo en números, sino en la capacidad de ofrecer una atención digna y personalizada.
El Ejecutivo regional defiende que este crecimiento continuará en los próximos años, con el objetivo de consolidar una red cada vez más accesible y equitativa. “Desde Humanes lanzamos un mensaje claro: vamos a seguir trabajando para que las personas mayores y sus familias tengan más apoyo, más protección y mejores cuidados”, ha concluido García Torijano.