La reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha atraviesa su momento más crítico. El presidente de las Cortes regionales, Pablo Bellido, ha reconocido que el texto, actualmente en tramitación en el Congreso de los Diputados, se encuentra en una situación límite hasta el punto de considerarlo prácticamente inviable. “No creo que esté en situación de incertidumbre, está en una situación de muerte clínica”, ha afirmado con contundencia.
Bellido ha explicado que durante meses se mantuvo la expectativa de que el acuerdo alcanzado en Castilla-La Mancha saldría adelante en Madrid, confiando en que se respetara el consenso logrado entre fuerzas políticas en la región. Sin embargo, ese escenario ha cambiado en las últimas semanas. “Hemos estado en una incertidumbre producto de haber confiado en que lo que salía de Castilla-La Mancha se iba a respetar en Madrid”, ha señalado, para admitir que ahora ve “francamente” complicado que el texto pueda aprobarse.
Un acuerdo roto en el último momento
El dirigente socialista ha apuntado directamente al cambio de postura del Partido Popular de Paco Nuñez como el principal obstáculo para sacar adelante la reforma. Según ha explicado, el acuerdo alcanzado en la comunidad autónoma se mantuvo incluso en las primeras fases de tramitación en el Congreso, pero se rompió posteriormente en comisión.
“Hay una persona o un partido que aquí dijo una cosa y en el último minuto en Madrid ha dicho la contraria”, ha criticado Bellido, que considera que este giro responde a intereses electorales. A su juicio, esta ruptura supone una “traición” al consenso alcanzado previamente en las Cortes de Castilla-La Mancha tras un largo proceso de negociación.
En este sentido, ha insistido en que el PSOE confiaba en que el texto pactado en la región, fruto de “un año y medio o dos años de duro trabajo, de negociaciones y de cesiones”, se respetaría en su tramitación estatal. Un esfuerzo que, según ha recordado, implicó concesiones importantes por parte de todos los grupos, especialmente en materias sensibles como el agua.
Retirada sobre la mesa
Ante este escenario, Bellido no ha descartado que la mejor opción sea retirar el texto del Congreso en lugar de mantenerlo bloqueado. “Lo más razonable sería retirarlo antes de dejarlo inerte en la Comisión, esperando a que haya una mayoría parlamentaria distinta que lo pueda deteriorar más”, ha señalado.
El presidente de las Cortes considera que mantener el Estatuto en trámite sin perspectivas claras de aprobación podría acabar perjudicando los intereses de Castilla-La Mancha. Por ello, plantea la posibilidad de reactivar el proceso en el futuro, una vez superado el actual contexto político.
“Castilla-La Mancha necesita un Estatuto nuevo”, ha defendido, aunque ha matizado que ese objetivo solo será viable si se recupera el consenso político necesario. En su opinión, la reforma no debería salir adelante únicamente con los votos del PSOE y una mayoría parlamentaria diferente en el Congreso, sino que requiere el respaldo del principal partido de la oposición.
Si queremos aprobar un Estatuto tiene que ser de la mano del principal partido de la oposición
Sin acuerdo con el PP
Bellido ha sido claro al respecto: sin el Partido Popular, la reforma del Estatuto carece de la base política suficiente. “Si queremos aprobar un Estatuto de Autonomía tiene que ser de la mano del principal partido de la oposición”, ha afirmado.
Sin embargo, ha lamentado que el PP haya cambiado su posición en el último momento, lo que, a su juicio, hace inviable el acuerdo en las actuales circunstancias. Solo una rectificación “urgente” permitiría reactivar la negociación y desbloquear el texto.
Mientras tanto, el futuro de la reforma permanece en el aire. Lo que comenzó como un acuerdo amplio en Castilla-La Mancha se enfrenta ahora a un bloqueo político en Madrid que pone en duda su viabilidad a corto plazo y abre el debate sobre si conviene mantenerlo en tramitación o retirarlo a la espera de un nuevo escenario político.