El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado en Junta de Gobierno Local el inicio de los trámites para la modificación del Plan Especial del Casco Antiguo (PECA) y el Plan Especial de Reforma Interior de Mejora (PERIM), dos medidas clave dirigidas principalmente a las zonas de Barrio de Tiradores Bajos, Tiradores Altos y Santa Teresa con el propósito de limitar la proliferación de viviendas de uso turístico en estos barrios, que se encuentran entre los más afectados por este fenómeno en la ciudad.

Esta medida busca responder con eficacia al impacto que la expansión de este tipo de alojamientos está teniendo sobre el mercado residencial, reduciendo la disponibilidad de vivienda para uso habitual y contribuyendo al incremento sostenido de los precios del alquiler.

Asimismo, la Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a la constitución del Patrimonio Municipal del Suelo, instruyendo a la Gerencia Municipal de Urbanismo para el desarrollo de los trabajos necesarios para su puesta en marcha. Esta herramienta permitirá al Ayuntamiento reforzar su capacidad de intervención en materia de vivienda, facilitando la promoción de políticas públicas orientadas a garantizar el acceso a una vivienda digna. En concreto, el Patrimonio Municipal del Suelo posibilitará la gestión más eficiente de terrenos de titularidad pública, evitando que estos suelos queden sujetos exclusivamente a la lógica del mercado.

Ambas iniciativas son fruto del último acuerdo de presupuestos municipales alcanzado entre el equipo de Gobierno y Cuenca en Marcha, en el que se establecía la necesidad de avanzar en medidas concretas para hacer frente a las dificultades de acceso a la vivienda en la ciudad.

En este sentido, desde ambas partes se subraya la importancia de utilizar todas las competencias y herramientas disponibles en el ámbito municipal para intervenir en el mercado de la vivienda, especialmente en un contexto marcado por la subida continuada de los precios del alquiler, que afecta de manera especial a jóvenes y familias.

La limitación de las viviendas de uso turístico en zonas especialmente tensionadas y la activación del Patrimonio Municipal del Suelo se enmarcan en una estrategia más amplia orientada a priorizar el uso residencial de la vivienda, ordenar el crecimiento de actividades económicas vinculadas al turismo y frenar dinámicas especulativas que dificultan el acceso a la vivienda. Se busca reforzar el papel de la planificación urbanística como herramienta de regulación del mercado inmobiliario, favoreciendo un desarrollo urbano sostenible que tenga en cuenta tanto las necesidades habitacionales de la población como la preservación del tejido social y comunitario de la ciudad.

Tanto el equipo de Gobierno como Cuenca en Marcha han reafirmado su compromiso de continuar impulsando medidas desde el ámbito local que contribuyan a mejorar el acceso a la vivienda en Cuenca, poniendo los recursos municipales al servicio de este objetivo y avanzando hacia un modelo de ciudad más equilibrado, habitable y justo. En este sentido, es de gran importancia seguir desarrollando políticas coordinadas y sostenidas en el tiempo que permitan dar respuesta a un problema estructural como es el acceso a la vivienda, especialmente en un contexto de presión sobre el mercado inmobiliario.