Vox ha construido en Andalucía una relación de choque constante con Moreno Bonilla. Lejos de la imagen de socio potencial que ahora impone la aritmética parlamentaria, la formación de ultraderecha ha protagonizado en los últimos meses una ofensiva política contra el presidente de la Junta, al que ha acusado de ocultar problemas, desentenderse de las víctimas y hacer una gestión fallida de la sanidad pública. En ese recorrido, el partido llegó incluso a pedir su dimisión por el escándalo de los cribados de cáncer de mama, una de las crisis más delicadas que ha enfrentado el Gobierno andaluz.

El tono ha sido especialmente duro. Vox no solo exigió la marcha inmediata de Moreno, sino que lo señaló como “principal responsable” del fallo en el programa de detección precoz. El mensaje era claro: el presidente andaluz no merecía confianza ni margen de maniobra, sino una censura frontal. Ese discurso, repetido en comparecencias públicas y declaraciones políticas, alimentó una imagen de ruptura total con el PP andaluz.

El reproche sanitario

La crisis de los cribados de cáncer de mama se convirtió en uno de los principales focos de confrontación. Vox aprovechó el malestar de las afectadas y la presión sobre la Consejería de Salud para situar a Moreno en el centro de la tormenta. A su juicio, el problema era tanto técnico como político y, por tanto, el presidente debía asumir consecuencias. La dimisión fue la exigencia recurrente de sus portavoces, quienes presentaron la situación como prueba de un deterioro estructural de la sanidad pública andaluza bajo el mandato del PP.

En paralelo, la formación también ha utilizado otros episodios para golpear al presidente. Uno de los más llamativos fue su crítica por el caso de la Diputación de Almería, cuando Vox arremetió contra Moreno al considerar que su respuesta evidenciaba desconocimiento e incluso “ignorancia” sobre lo que estaba ocurriendo. El ataque no fue menor, pues servía para dibujar a un presidente ausente, poco informado y políticamente débil. Para Vox, Moreno era un dirigente al que había que presionar sin concesiones.

De la ruptura al pacto

Lo que antes era confrontación abierta ahora entra en el terreno de la negociación. Tras las elecciones del 17 de mayo, Moreno necesita apoyos para articular la nueva Junta, y Vox se ha convertido en una pieza clave para resolver la ecuación de gobernabilidad. El cambio de escenario obliga a ambos a sentarse a hablar, pese a que durante meses la ultraderecha ha alimentado una estrategia de desgaste contra el presidente andaluz.

El giro resulta especialmente significativo porque no se trata de una discrepancia puntual, sino de un historial de ataques reiterados. Vox ha presentado a Moreno como parte del problema, no como una alternativa. Sin embargo, la política institucional impone sus propias reglas: cuando ningún bloque alcanza por sí solo una mayoría suficiente, los vetos se relativizan y el poder de negociación gana peso. En ese contexto, el partido de Abascal debe decidir si mantiene la dureza de su discurso o si la rebaja para influir en la configuración del Ejecutivo.

La contradicción de fondo

La paradoja es evidente. Vox ha pedido la dimisión de Moreno, lo ha acusado de ser el responsable último de varias crisis y ha utilizado un lenguaje de confrontación que deja poco margen para la reconciliación política. Ahora, sin embargo, se prepara para negociar con él la viabilidad de la nueva Junta. Esa contradicción es táctica y, a la vez, revela los límites de una estrategia basada en la indignación permanente cuando llega el momento de traducirla en poder real.

Para el PP andaluz, la situación tampoco es cómoda. Moreno ha insistido en la idea de gobernar en solitario, pero la aritmética parlamentaria lo empuja a mirar hacia Vox si quiere garantizar estabilidad. Así, la misma fuerza que cuestionó su liderazgo puede acabar sosteniéndolo. Y esa imagen, en una comunidad donde el discurso de la moderación ha sido una de las banderas del presidente, obliga al PP a convivir con una contradicción difícil de disimular.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora