El mundo continúa inmerso en un proceso acelerado de concentración de la renta y la riqueza, que ha generado ámbitos profunda injusticia como los reflejados en el Observatorio de la Desigualdad en Andalucía, presentado ayer por Intermón Oxfam y una veintena de asociaciones en Andalucía. Las cifras destacan que uno de cada dos andaluces con trabajo vive por debajo del umbral de la pobreza. Un total de 1.372.442 personas. Además, Andalucía sufre el déficit de recursos de la Hacienda española, que ha visto reducidos sus ingresos en 25.000 millones desde 2007. “Una presión fiscal injusta, inadecuada e insuficiente, cinco puntos por debajo a la media de la UE, impide blindar políticas de igualdad de oportunidades en educación y salud, así como medidas de protección social”, declaraba Carlos Cruzado, presidente del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda GESTHA durante la presentación del Observatorio. “El 16 por ciento de los andaluces tiene problema para pagar la hipoteca o los gastos de la primera vivienda y el 24 por ciento de los ciudadanos de la comunidad tiene verdaderos problemas para llegar a final de mes”, apunta Techu Marlasca, miembro del GESTHA. HABLAN LOS PROTAGONISTAS En medio de tantas cifras, el Observatorio ha puesto con un vídeo cara a los involuntarios protagonistas de esta realidad, como es el caso de Raúl Peña, parado de larga duración. “Yo creo que a mí me ha pasado como le ha pasado a muchas familias, de estar con un trabajo más o menos estable a, de buenas a primeras, ver que no encuentras nada es una situación demasiado dura”. El testimonio procede de ese 40% de la población se encuentran en riesgo de pobreza en Andalucía y de ese 9,5% de los hogares con privación material severa. Los sin papeles sufren aún más el rechazo y la desigualdad, como es el caso de Katilde Dramane, solicitante de asilo político: “Te pones a buscar trabajo y la empresa te pide los documentos y yo les digo, eso es muy muy difícil de conseguir sin trabajo. No puedes hacer nada”. Desde el lado de los colectivos, Antonio Oliver, de Plataforma Ciudadanos Sin Hogar de Cádiz, apunta. “Si comes carne, no pagas la luz y si pagas la luz no comes carne”. Estos graves apuros domésticos han venido agudizándose con la drástica reducción salarial de la población activa. Entre 2010 y 2014 los sueldos de la población trabajadora andaluza han descendido un 7,13 por ciento. En esta misma línea se acentúan en gran manera las desigualdades de género. Lina Gálvez, catedrática de la Universidad Pablo de Olavide, apunta que “las desigualdades de género son las desigualdades más antiguas y más profundas. Si nos centramos en los mercados de trabajo, las mujeres tenemos menor tasa de actividad, menos tasa de ocupación y con ello más desempleo”. “Ante esta situación generalizada de aumento de la desigualdad con fuertes impactos entre las poblaciones más vulnerables y las mujeres, una veintena de organizaciones de justicia social e investigadores e investigadoras de universidades andaluzas nos hemos unido para difundir y generar propuestas que combatan las desigualdades con un enfoque de derechos”, apunta Silvia Rodríguez, de Intermón Oxfam. El Observatorio de Desigualdad busca soluciones enfocadas en tres vertientes: un sistema tributario justo y equitativo, suficiencia para cubrir la inversión social y tolerancia cero con el fraude fiscal. Al mismo tiempo, las organizaciones impulsoras del Observatorio buscan crear espacios de diálogo político y social con el fin de acudir a los problemas de la ciudadanía y empezar a combatir desigualdades.