Esta semana se han cumplido 89 años de uno de los sucesos más cruentos, dramáticos, crueles y olvidados de la historia reciente del pueblo español, y sucedió aquí, en Andalucía. La desbandá.

En un momento en el que el revisionismo histórico y donde los debates sobre la guerra civil que 'todos perdimos' se han puesto de nuevo sobre la mesa, nunca está de más reivindicar que la memoria es el arma más poderosa que el pueblo puede y debe usar contra el poder.

La desbandá fue una masacre. Un éxodo de casi 200.000 personas que tuvieron que huir a pie por la carretera de Málaga hacia Almería mientras que los mal llamados 'nacionales', los sublevados, con ayuda de los ejércitos fascistas de Italia y Alemania, disparaban por tierra, mar y aire a estos andaluces que huían de un conflicto del que por supuesto no tuvieron ni voz ni voto. La guerra no la perdimos todos, la perdieron y sufrieron civiles como estos que tuvieron que huir de sus casas para salvar la vida o las cerca de 5.000 personas que perdieron la vida por el camino.

Y la única reparación posible, si cabe, es la memoria. Esa que los gobierno de PP y Vox denigran. Precisamente, ahora que Aragón está también en boca de todos, fue la primera comunidad en derogar su ley de Memoria Democrática, por presiones de la ultraderecha.

En Andalucía hay 50.000 asesinados por Franco en 900 fosas comunes. Las asociaciones memorialistas han denunciado que el Gobierno de Moreno tiene paralizada la ley, no la deroga, porque es moderado, pero tampoco la desarrolla. Sevilla es otro claro ejemplo de ello, con la Fosa Monumento.

Por tanto, hoy conmemoramos la desbandá y condenamos las políticas de desmemoria. Hoy, nos ponemos frente a Moreno Bonilla que sigue la estela de Ayuso, premiando a gente como Trump. Y, sobre todo, frente a una ultraderecha que no le interesa otro debate que no sea el de criminalizar y olivar lo que ocurrió para no buscar culpables.

No olvidar lo que ocurrió es la única manera de reparación y de honrar, no solo a las víctimas de la guerra, sino, más bien, a las víctimas de la represión franquista.