El resultado electoral de Adelante Andalucía en las pasadas elecciones autonómicas ha suscitado un intenso debate durante estos nueve días, pasando por todas las etapas que pudiéramos imaginar. Desde un primer conato de incendio entre simpatizantes de base de distintas formaciones de izquierdas en Andalucía y allende Despeñaperros a tratar de cuestionar cuál es el proyecto (que si soberanista, nacionalista, independentista) de la formación que lidera José Ignacio García. Se podría decir que Adelante Andalucía ha estado en boca de todos. Y el motivo es simple: el recordatorio de la formación a que aspira a presentarse, también, a las elecciones generales.
No sería la primera vez. Adelante ya se presentó a las elecciones generales de 2023. Entonces el gesto importó más que las probabilidades reales de que pudiera salir una candidatura andalucista camino a Madrid desde el cantón gaditano. Adelante presentó únicamente candidatura por la provincia donde tenía más arraigo, hasta que ahora en las elecciones autonómicas Sevilla se ha impuesto contundentemente. Mientras en Cádiz los andalucistas han recibido 85.977 votos, en Sevilla la cifra se ha disparado hasta 133.956. En ambos casos, el resultado se ha saldado con dos escaños.
En cualquier caso, en 2023 la situación de Adelante era diferente y la apuesta fue una candidatura en Cádiz encabezada por una histórica dirigente y política del andalucismo político, Pilar González, aunque el resultado fue incluso peor de lo esperado. En 2023 la que fue secretaria general del PA durante cuatro años (2008-2012) apenas consiguió reunir en Cádiz 9.191 votos.
Ahora, el escenario es diferente. Tras cuatro años (desde 2022), de trabajo y exposición en el Parlamento andaluz, José Ignacio García y su formación, otrora liderada por otra referente del espacio de la izquierda andaluza, Teresa Rodríguez, ha conseguido situar a Adelante Andalucía como la cuarta fuerza política en el Parlamento, obteniendo hasta ocho escaños y superando a Por Andalucía, la coalición de izquierdas que integra a Izquierda Unida, Sumar y Podemos, entre otros. Tras la celebración de las elecciones, García fue preguntado sobre si concurriría en una hipotética coalición de partidos de izquierdas como ha reclamado en diferentes ocasiones el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. La respuesta de García exaspera a quienes apuestan por esta opción, pero la realiadad es que sigue siendo la misma que antes de pegar el 'campanazo' en las elecciones del 17M.
Rufián
Cada vez que ha sido preguntado por ello, García ha insistido en que su proyecto político seguirá centrado exclusivamente en Andalucía y concurrirá en solitario a las próximas citas electorales.
“Nuestra cabeza y nuestro corazón están puestos en Andalucía”, ha afirmado en diferentes ocasiones el andalcuista, que ha querido marcar distancias con los movimientos que empiezan a producirse dentro del espacio político situado a la izquierda del PSOE tras los resultados electorales del pasado 17 de mayo.
“Somos una fuerza andalucista, una fuerza al servicio de la clase trabajadora andaluza y una fuerza independiente del PSOE”, remarca García, quien ha asegurado sentirse “totalmente ajeno” a “las discusiones, las historias de liderazgo y los nombres de los salones de Madrid”.
Asimismo, el andalucista pone como ejempo la "validación" de las autonómicas andaluzas, donde también escogieron una candidatura independiente en vez de concurrir en coalición con el resto de las izquierdas. “Creemos que el mandato que sale del 17 de mayo es justamente seguir con la línea en la que estamos actualmente"
Los cinco escaños del PA
Una línea que tiene una dirección clara para la formación andalucista, y que no es otra que las elecciones al Congreso. Según apuntan distintos analistas, Adelante podría sacar un máximo de tres escaños, aproximadamente, en un hipotético escenario electoral que replique las tendencias que se han visto en las autonómicas. Algo también improbable, porque normalmente los discursos y estrategias se erigen en otros términos.
En cualquier caso, este resultado sería histórico para el andalucismo político, aunque no el mejor que se haya obtenido. Si tiramos de memoria, un partido andalucista no ocupa algún escaño del Congreso desde las elecciones generales del 2000, cuando el diputado José Núñez Castain consiguió representación por el Partido Andalucista.
Esta es una de las tres veces que este hito ha ocurrido desde las primeras generales en 1979. La segunda vez fue en 1989, con el histórico dirigente andalucista Alejandro Rojas Marcos. En este momento, el Partido Andalucista obtuvo dos escaños, el del propio Rojas Marcos y Antonio Moreno, por la circunscripción por Cádiz.
Sin embargo, la vez que mayor representación un partido andalucista ha obtenido en el Congreso fue en las primeras elecciones generales celebradas en la democracia post dictadura, las de 1979. Entonces, el partido liderado por Rojas Marcos obtuvo hasta cinco escaños: 2 por Sevilla, 2 por Cádiz y uno por Málaga. Ha sido la vez que mayor representación andalucista ha habido en el Congreso.
Estas elecciones se producen dos años después de la histórica movilización del 4 de diciembre de 1977, donde un millón y medio de andaluces salieron a la calle a reclamar igualdad y dignidad respecto a las llamadas comunidades históricas. Una movilización que marcaría el comienzo de un camino que culminaría el 28 de febrero de 1980, con una celebración de un referéndum preparado para perderse pero que los andaluces, con su voto a favor, modificaron. Eso y posteriormente las presiones y pactos entre el PA y la UCD para finalmente no anular el resultado de la provincia de Almería y dar por válido el acceso a la autonomía por la vía del artículo 151 de la Constitución, modificando el modelo asimétrico de autonomías previsto en la redacción inicial de la Carta Magna del 78.
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