Andalucía ha pasado de registrar menos muertes por cáncer de las previstas estadísticamente a acumular miles de fallecimientos por encima de lo esperado en apenas un sexenio. Así lo concluye una investigación publicada esta semana en la revista científica Gaceta Sanitaria, editada por la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, que sitúa el foco sobre el deterioro de la atención oncológica pública en la comunidad durante los años de gobierno del PP de Juan Manuel Moreno Bonilla.

El estudio, titulado Atención oncológica y sobremortalidad por cáncer en Andalucía. Más allá de los fallos del cribado de cáncer de mama, advierte de que entre 2019 y 2024 se produjeron en Andalucía 3.701 muertes más por tumores malignos de las que se esperaban según la evolución estadística estatal. En términos anuales, esto supone una media de 617 fallecimientos adicionales cada año.

De menos muertes de las previstas a miles de fallecimientos extra

Los autores de la investigación, Juan Antonio Córdoba Doña, del servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública del Hospital Universitario de Jerez, y Antonio Escolar, del Instituto de Investigación Biomédica de Cádiz, sostienen que este periodo coincide con “la profundización en el proceso de privatización de la sanidad pública” andaluza. En el trabajo también ha participado Vanesa Santos, del departamento de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de Cádiz.

El contraste con el sexenio anterior resulta especialmente llamativo. Entre 2013 y 2018 Andalucía había registrado, precisamente, 2.796 fallecimientos por cáncer menos de los esperados. Sin embargo, la tendencia se invirtió radicalmente a partir de 2019.

La investigación analiza datos del Instituto Nacional de Estadística y compara las muertes observadas en Andalucía con las que deberían haberse producido si la comunidad hubiera mantenido las mismas tasas estatales de mortalidad. El resultado, según los investigadores, apunta a un empeoramiento diferencial respecto al conjunto del país.

Por tipos de tumor, la sobremortalidad alcanzó los 820 casos adicionales en cáncer de colon-recto y 275 en cáncer de mama. Por sexo, el exceso de fallecimientos fue de 2.404 hombres y 1.297 mujeres.

Los investigadores descartan el impacto de la COVID-19

Los investigadores rechazan además que el fenómeno pueda atribuirse al impacto de la pandemia. Recuerdan que Andalucía registró una mortalidad por COVID-19 inferior a la media española —186 fallecimientos frente a 256 hasta junio de 2023— y fue una de las comunidades con menor incidencia acumulada de contagios.

En cambio, sí ponen el acento en las debilidades estructurales del sistema sanitario andaluz. Entre ellas destacan la baja participación en los programas de cribado de cáncer. En 2023, las pruebas de detección precoz de cáncer colorrectal no alcanzaron el 40% de participación, veinte puntos por debajo de lo recomendado y muy lejos de comunidades como Euskadi o Navarra. En el caso del cáncer de mama, los cribados descendieron siete puntos entre 2018 y 2024.

A ello suman la falta de recursos humanos y materiales en la sanidad pública para el diagnóstico y tratamiento de tumores, un problema que enlaza con el escándalo destapado este año por los fallos en los cribados de cáncer de mama. Más de 2.300 mujeres no fueron avisadas de resultados sospechosos que requerían pruebas complementarias.

La propia Junta ya alertó del aumento de mortalidad

Precisamente, los autores consideran que ese caso puede ser solo “la punta del iceberg” de problemas más amplios en la atención oncológica andaluza. Esto es algo que resaltan recordando que la propia Junta había alertado ya en 2023 de una situación preocupante. Un informe coordinado por el Servicio de Estadísticas Sanitarias de la Consejería de Salud reconocía que Andalucía presentaba una mortalidad por cáncer de mama superior a la media española, especialmente entre mujeres menores de 75 años, y reclamaba mejorar los diagnósticos tempranos.

El documento también señalaba importantes diferencias provinciales. Cádiz, Málaga, Sevilla, Almería, Huelva y Córdoba registraban tasas de mortalidad superiores al promedio nacional, según datos del Instituto de Salud Carlos III.

Andalucía lidera las listas de espera quirúrgicas

Todo ello coincide además con unos indicadores asistenciales especialmente deteriorados. Andalucía presenta actualmente la mayor demora quirúrgica de España: 173 días de espera media para una operación, 52 más que la media estatal. Las consultas con especialistas acumulan también 136 días de demora media.

Ante estos datos, los investigadores reclaman a la Junta una auditoría independiente que analice las causas del exceso de mortalidad y permita corregir fallos tanto en prevención como en diagnóstico y tratamiento. Porque detrás de las estadísticas, advierten, hay miles de vidas.

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