El PP de Alberto Núñez Feijóo diseñó una ofensiva contra Pedro Sánchez en forma de plebiscitos autonómicos para tratar de desgastar al PSOE. En esta oleada, que ya ha pasdao por Extremadura y Aragón de forma precipitada y por Castilla y León y Andalucía por calendario electoral, Feijóo auguraba alcanzar el éxito de mayorías absolutas que no le hicieran depender de la ultraderecha. Sin embargo, los resultados han arrojado una realidad implacable: la ultraderecha avanza y el PP no consigue despegar.

Mientras tanto, el PSOE se ha enfrentado a resultados dispares. Los socialistas no valoran el resultado extremeño como muestra de una "realidad" latente, dado que la forma a la que se concurrió, con un candidato salpicado por diferentes polémicas provocó una división incluso en el seno de la propia militancia. Más amarga supo la derrota en Aragón, liderada por Pilar Alegría; y como victoria se lee el aumento de escaños en tierras castellano y leonessas. Andalucía es el siguiente escenario, donde Moreno ya se ha desmarcado de dicha estrategia.

Las dos visiones

El portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Extremadura, José Ángel Sánchez Juliá, ha defendido que el acuerdo de gobierno sellado con Vox para conformar Ejecutivo es “legítimo, transparente y democrático” y que servirá para apuntalar el crecimiento económico de la región, al tiempo que “blinda” las políticas de igualdad y la diversidad, y preserva los derechos ya alcanzados por las mujeres y por el colectivo LGBTI.

Así lo ha manifestado ante los medios tras la reunión con el presidente de la Cámara, Manuel Naharro, en el marco de la ronda de contactos con los grupos previa al pleno de investidura de María Guardiola. En este contexto, ha cargado contra una oposición que, a su juicio, “no suma” y “pone palos en las ruedas” porque no comparte un pacto que, ha recordado, cuenta con el respaldo del 60% de los extremeños en las elecciones del 21 de diciembre.

Un pacto que tampoco comparte, por otro lado, el presidente de la Junta de Andalucía y líder del PP andaluz. El auge de la ultraderecha provocado por este ciclo electoral, donde en cada uno de los diferentes plebiscitos ha ido aumentando su porcentaje de voto, pone en serias dificultades a un Moreno que, en todo momento, ha rechazado el pacto con Vox en Andalucía, pese a que en 2019 llegara a un acuerdo con dicha formación en el Parlamento para sostener el Gobierno PP y CS. Sin embargo, ahora la estrategia de los de Abascal ha cambiado, y han advertido que exigirán entrar en el Gobierno de la Junta.

El candidato del PP-A ha insistido en que tras las elecciones del 17 de mayo quiere "evitar" que se repita el modelo de gobierno en coalición, promovido en comunidades como Extremadura, Castilla y León o Aragón. Según Moreno, los andaluces tendrán la oportunidad de elegir "una vía única, que es la vía andaluza", con la que hace alusión a su candidatura.

Sobre la dinámica interna de un ejecutivo de coalición, ha precisado que es necesario que ambas partes "cedan por un lado y cedan por otro", señalando que en estos acuerdos siempre hay negociación y sacrificios mutuos. Aun así, confía en que el equipo de Guardiola implementará las políticas tradicionales que definen el proyecto político del PP. En cualquier caso, Moreno ha expresado su satisfacción por la "estabilidad" que este acuerdo aporta a Extremadura

Finalmente, Moreno fue consultado sobre la polémica generada por el rechazo al reparto de inmigrantes entre comunidades autónomas incluido en el acuerdo entre PP y Vox en Extremadura. En respuesta, se limitó a afirmar que "cada comunidad autónoma toma sus decisiones" y que él respeta los acuerdos regionales, aunque desconocía los detalles específicos de esta cuestión.