El presidente de la Junta en funciones y candidato del PP-A a la reelección, Moreno Bonilla, ha cerrado este jueves un acuerdo de gobierno con Vox que garantiza su investidura al frente de la Junta de Andalucía y consolida la entrada de la formación de extrema derecha en el Ejecutivo andaluz. El pacto será rubricado esta misma tarde por Moreno y el portavoz parlamentario de Vox, Manuel Gavira, apenas media hora antes de la segunda votación de investidura prevista en el Parlamento.

El acuerdo pone fin a más de cuatro semanas de negociaciones entre ambas formaciones y desbloquea una investidura que quedó suspendida el pasado martes, cuando Moreno no logró la mayoría absoluta necesaria en primera votación tras el rechazo de Vox a respaldar su candidatura.

Con los 53 diputados del PP y los 15 de Vox, el futuro Ejecutivo contará con una mayoría absoluta de 68 escaños, una cifra que ambas formaciones presentan como la mayor mayoría parlamentaria que ha sustentado a un gobierno andaluz desde el inicio de la autonomía.

Un acuerdo sellado a última hora

El anuncio llega apenas unas horas antes de la segunda votación de investidura, fijada para las 19.00 horas. Según han informado PP y Vox en sendos comunicados, el denominado "Acuerdo de Gobierno y Estabilidad para Andalucía" será firmado a las 18.30 horas por Moreno Bonilla y Manuel Gavira.

Aunque el contenido íntegro del pacto todavía no se ha hecho público, el acuerdo supone un giro de gran calado político al confirmar la formación de un gobierno de coalición entre ambas formaciones, una posibilidad que el PP había tratado de evitar durante las últimas semanas defendiendo públicamente otras fórmulas de colaboración parlamentaria.

Desde las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo, en las que el PP obtuvo 53 diputados, dos menos de la mayoría absoluta, Moreno necesitaba el respaldo de Vox para continuar al frente del Gobierno andaluz. Durante la campaña y en los primeros compases de la negociación, el presidente popular había insistido en su voluntad de gobernar en solitario, aunque la aritmética parlamentaria terminó situando a Vox como socio imprescindible.

Las conversaciones se intensificaron tras el fracaso de la primera votación de investidura. Hasta ese momento, el candidato popular únicamente había obtenido el respaldo de su grupo parlamentario, mientras PSOE-A, Vox, Por Andalucía y Adelante Andalucía sumaron 56 votos en contra.

Vox impone un cambio de escenario

El pacto supone un cambio significativo respecto a la legislatura anterior, en la que Moreno gobernó con mayoría absoluta sin depender de ningún socio. En esta ocasión, el líder popular deberá compartir el Ejecutivo con Vox, una exigencia que la formación liderada por Santiago Abascal había mantenido durante toda la negociación.

Durante los últimos días, Vox había insistido en reclamar un modelo similar al de otras comunidades autónomas como Castilla y León, Aragón o Extremadura, donde participa directamente en los gobiernos autonómicos junto al PP. Esa exigencia fue, precisamente, uno de los principales puntos de fricción en unas negociaciones que llegaron a poner en riesgo la investidura.

El portavoz parlamentario de Vox, Manuel Gavira, ya había anticipado tras las elecciones que el nuevo escenario político obligaba al PP a reconocer el peso adquirido por su formación en Andalucía. Con este acuerdo, Vox logra consolidarse como socio de gobierno y abandona el papel de mero apoyo parlamentario que desempeñó durante la primera legislatura de Moreno.

La oposición denuncia la falta de transparencia

El anuncio del pacto llega después de varios días de fuertes críticas por parte de los grupos de la oposición, que habían acusado al PP de negociar un acuerdo "en la sombra" mientras se desarrollaba el debate de investidura.

PSOE-A y Adelante Andalucía han llegado incluso a registrar sendas solicitudes para que el Parlamento habilitara un debate extraordinario antes de la segunda votación en caso de hacerse público un pacto entre PP y Vox. Ambas formaciones defendían que los diputados debían conocer el contenido del acuerdo antes de emitir su voto y reclamaban que Moreno compareciera para explicar los compromisos asumidos con la extrema derecha.

Con el acuerdo ya cerrado, la segunda votación de este jueves permitirá previsiblemente la reelección de Moreno Bonilla como presidente de la Junta. El líder del PP solo necesita mayoría simple para ser investido, un requisito que queda ampliamente garantizado con el respaldo de Vox.

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