La secretaria general del PSOE de Andalucía y candidata a la Presidencia de la Junta, María Jesús Montero, ha presentado en Cádiz su denominado Plan Montero para la sanidad andaluza, una propuesta con la que aspira a revertir el deterioro del sistema público y garantizar por ley la eliminación de las listas de espera. En un contexto de creciente debate sobre la gestión sanitaria en la comunidad, la dirigente socialista ha situado la sanidad como el eje central de su proyecto político y ha anunciado medidas estructurales que implican tanto un refuerzo económico como un cambio en el modelo de gestión.

Durante su intervención, Montero ha defendido que la situación actual del sistema sanitario andaluz es “insostenible” y ha asegurado que su prioridad absoluta será garantizar el acceso efectivo a la atención sanitaria. Para ello, ha planteado una batería de plazos máximos que quedarían recogidos por ley: atención en centros de salud en un máximo de 48 horas, pruebas diagnósticas en 30 días, consultas con especialistas en 60 días y operaciones quirúrgicas en un margen de entre 120 y 180 días.

Listas de espera “por ley”

La propuesta de blindar los tiempos de atención sanitaria supone uno de los pilares del plan socialista. Así, Montero ha insistido en que el objetivo es que los pacientes “no tengan que moverse en el laberinto del sistema”, recuperando un modelo en el que diagnóstico y tratamiento puedan resolverse en un único acto en los casos posibles.

Según ha explicado, el compromiso pasa por eliminar las demoras en atención primaria en un plazo de seis meses y normalizar la atención especializada en el plazo de un año. Esta medida se enmarca dentro de un plan de choque más amplio que busca dar respuesta al incremento de las listas de espera registrado en los últimos años, uno de los principales focos de crítica al actual Gobierno andaluz.

Refuerzo económico y plantilla

Para sostener este cambio, la candidata socialista ha anunciado una inversión adicional de 3.000 millones de euros anuales destinados a la sanidad pública. Este incremento presupuestario se apoyaría en los recursos procedentes del nuevo modelo de financiación estatal, con el objetivo de elevar el gasto sanitario por habitante hasta los 2.350 euros y situar a Andalucía en la media alta del conjunto del país.

Uno de los elementos más destacados del plan es la incorporación de 18.000 nuevos profesionales sanitarios, entre ellos 5.400 médicos, 5.900 enfermeras y 6.500 trabajadores técnicos y administrativos. Igualmente, Montero ha subrayado que esta medida busca no solo reforzar la plantilla, sino también facilitar el retorno de profesionales que han abandonado el sistema público en los últimos años.

“Esto no es un problema de recursos, es un problema de modelo e ideología”, ha afirmado la dirigente socialista, quien ha insistido en que el deterioro del sistema sanitario no es irreversible si se actúa de manera inmediata.

Menos conciertos y más gestión pública

Otro de los ejes del Plan Montero es la limitación de los conciertos sanitarios con entidades privadas. La candidata ha defendido que la gestión directa debe volver a ser la norma y ha advertido de que el actual modelo, basado en la colaboración con el sector privado, no está resolviendo los problemas de fondo del sistema.

En este sentido, ha planteado que allí donde exista un hospital concertado se garantice la existencia de un centro público plenamente integrado en la red sanitaria. Asimismo, ha insistido en que la sanidad debe entenderse como un derecho y no como un espacio de negocio, en línea con las críticas que el PSOE-A viene realizando sobre la evolución del sistema sanitario andaluz.

La propuesta incluye también la creación de una “gran alianza por la sanidad pública”, que implicaría a sindicatos, organizaciones profesionales, colectivos ciudadanos y plataformas como las Mareas Blancas. Este acuerdo, según Montero, se formalizaría durante el primer año de legislatura con el objetivo de construir un modelo basado en el consenso.

Salud mental y derechos sanitarios

Además, el plan incorpora medidas orientadas a ampliar la cartera de servicios del sistema público. Entre ellas, destaca la inclusión de la salud mental como una prioridad, con el objetivo de dejar de considerarla “la cenicienta del sistema”, así como la incorporación progresiva de la atención bucodental gratuita, especialmente dirigida a menores y personas mayores.

Montero ha defendido también el derecho a la libre elección de médico y hospital, así como la garantía de una segunda opinión médica en un plazo máximo de 15 días. Estas medidas buscan reforzar el papel del paciente dentro del sistema y avanzar hacia un modelo más centrado en sus necesidades. Como parte de esta reconfiguración institucional, la candidata socialista ha planteado elevar el rango de la sanidad dentro del Ejecutivo andaluz, situándola en una Vicepresidencia del Gobierno y devolviendo a la Consejería de Salud competencias exclusivas.

Con este conjunto de propuestas, Montero ha presentado su candidatura como una alternativa orientada a reconstruir el sistema sanitario público andaluz y revertir lo que considera un proceso de deterioro progresivo.

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