Alquilar una vivienda en Málaga se ha convertido en una tarea cada vez más difícil para miles de residentes. La provincia se ha situado como la segunda más cara de España para vivir de alquiler, únicamente por detrás de Baleares, después de superar a Madrid en el ránking nacional de precios. Según un informe de Arrenta Sabseg correspondiente al primer cuatrimestre de 2026, el alquiler medio alcanza ya los 1.232 euros mensuales, un 12,7% más que hace un año.
Como ha informado La Ser, la escalada de precios contrasta con la evolución del conjunto de Andalucía, donde el coste medio del alquiler descendió un 1,1% durante el mismo periodo hasta situarse en 922 euros mensuales. Mientras provincias como Jaén o Huelva mantienen precios considerablemente más bajos, Málaga continúa alejándose de la media autonómica y nacional.
El encarecimiento sostenido del mercado residencial ha llevado a la provincia a convertirse en uno de los territorios donde el esfuerzo económico para acceder a una vivienda resulta más elevado. Los últimos datos salariales reflejan con claridad esta situación.
Tomando como referencia el salario medio anual bruto de la provincia, situado en 17.155 euros para el conjunto de la población ocupada, el coste anual del alquiler medio supera los 14.700 euros. Esto implica que un trabajador malagueño destina aproximadamente el 73% de sus ingresos brutos al pago de la vivienda, una proporción muy por encima de los niveles recomendados por los expertos, que sitúan el umbral de esfuerzo financiero en torno al 30% de los ingresos.
Una presión creciente sobre trabajadores y jóvenes
La situación afecta especialmente a los colectivos con menores ingresos. Según los datos salariales disponibles, las mujeres presentan una renta media anual de 15.690 euros, mientras que los hombres alcanzan los 18.239 euros. La diferencia salarial agrava aún más las dificultades de acceso a la vivienda para buena parte de la población malagueña.
El problema no es nuevo, pero se ha intensificado en los últimos años. Málaga ya lidera los precios del alquiler en Andalucía y acumula una de las mayores subidas del país desde 2015. Además, distintos estudios apuntan a que una parte significativa de la oferta disponible se sitúa por encima de lo que se considera económicamente asumible para una familia media.
La tensión del mercado está teniendo consecuencias directas sobre la emancipación juvenil, la movilidad laboral y la capacidad de ahorro de los hogares. Expertos del sector inmobiliario y del mercado laboral vienen alertando desde hace tiempo de que la brecha entre salarios y vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas sociales y económicos de la provincia.
De hecho, informes recientes señalan que compartir piso o alquilar habitaciones ha dejado de ser una opción temporal para muchos trabajadores y estudiantes y se ha convertido en una necesidad estructural ante la imposibilidad de asumir una vivienda completa.
La vivienda, principal foco de exclusión social
La creciente dificultad para acceder a una vivienda también preocupa a las organizaciones sociales. Cáritas Málaga alertó esta misma semana de que el acceso a la vivienda se ha convertido en el principal factor de exclusión social en la provincia, incluso entre personas con empleo o ingresos regulares. Más de un tercio de las ayudas concedidas por la entidad durante el último año estuvieron relacionadas con problemas habitacionales.
Mientras tanto, los precios siguen avanzando: el alquiler medio nacional se sitúa actualmente en 1.019 euros mensuales, muy por debajo de los 1.232 euros registrados en Málaga. La provincia mantiene así una dinámica propia impulsada por la presión turística, la llegada de nuevos residentes nacionales e internacionales y una oferta de vivienda que no logra crecer al mismo ritmo que la demanda.
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