La Junta de Andalucía ha vuelto a escoger el camino de la confrontación en todo lo relativo a la crisis del cribado del cáncer de mama. En este caso, ha vuelto a ser uno de los hombres fuertes de Moreno Bonilla, Antonio Sanz, el que fue nombrado como consejero de Sanidad en plena crisis de los cribados, el que ha vuelto a salir al paso. 

Tras las últimas noticias, donde se ha conocido por una investigación de El País que la Junta de Andalucía frenó un plan elaborado por los profesionales sanitarios del Virgen del Rocío para revertir el "colapso" en la unidad de mamografías en 2023, el consejero ha sido preguntado por ello en una atención a medios que ha realizado.

Este plan había recabado toda la información sobre lo que estaba ocurriendo en el hospital epicentro de la crisis del cribado del cáncer de mama, y fue elaborado por dos de los máximos responsables de la unidad en ese momento, el exjefe de Radiodiagnóstico, Javier Castell, y la coordinadora de la unidad de mama, Raquel González. El plan establecía como principal déficit la falta de personal para explicar el colapso que estaba empezando a originarse -y que estallaría en septiembre de 2025- en el Virgen del Rocío. 

Sin embargo, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) alegó como principales motivos para el rechazo que no había ni personal suficiente ni recursos para implementarlo, algo que según señalan las fuentes en la investigación de El País es algo totalmente falso. Sobre todo porque el Virgen del Rocío forma constantemente técnicos de radiodiagnóstico, el problema es que no se quedan porque o no tienen ofertas o estas no son lo suficientemente atractivas. 

En definitiva, el colapso fue provocado por ese atasco de mamografías dudosas que acabaría derivando en la crisis del cribado. Por un lado, están las BI-RADS 1 y 2, que indican que no hay nada sospechoso, por lo que la mujer no vuelve a recibir otra notificación hasta que le toque volver a realizarse dicha prueba.

Por otro lado, se encuentran los niveles 4 y 5, catalogados como "urgentes", porque en estos casos la imagen que suele verse en un cáncer, y las mujeres son citadas en una o dos semanas. En un 'limbo' quedan las BIRADS 3, las que han provocado este problema, puesto que son imágenes sospechosas de tener cáncer. Según los profesionales, el rango de tiempo habitual era el de realizar una llamada a las mujeres en el primer mes o segundo mes, tras detectar dicha sospecha. Sin embargo, las diferentes prioridades, el caos y las diferentes preferencias, provocaron que estas se perdieran en una lista de espera que acabó provocando que, en muchos casos, no recibieran ese aviso.

Antonio Sanz

El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha zanjado este viernes la polémica por los fallos en el programa del cribado del cáncer de mama, que la Administración sanitaria cifra en 2.317 mujeres afectadas. "Lo ocurrido quedó claro. Dimos la cara frente al problema, ofrecimos soluciones, rendimos cuentas y depuramos responsabilidad".

"Seguimos mejorando protocolos", ha señalado Antonio Sanz, para advertir que su departamento habla "de futuro", por lo que no se fija en ese 'debate'.  

Según el consejero, ha contratado a un 70%, de los prometidos 700 profesionales, para reforzar el programa de cribados. "Hubo un problema de falta de información y se resolvió", ha apostillado el consejero, que al igual que el presidente de la Junta en sus últimas alusiones al respecto, acusa directamente la figura de funcionarios en el proceso, pero ignoran completamente, como ha ocurrido en el caso de Sanz, su responsabilidad.  

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