Desde que Moreno Bonilla fijara fecha para las autonómicas en Andalucía las especulaciones han ido en aumento. La calma tensa que existía entre los aspirantes a la Junta de Andalucía se disipó dando paso a una precampaña que se juega con un trasfondo nacional que no hay que pasar por alto. Desde entonces, el PSOE-A, con María Jesús Montero al frente, ha comenzado su 'ofensiva' para recuperar San Telmo. Para ello, tal y como se ha encargado de repetir la candidata socialista, buscará movilizar a su electorado y centrar el debate en la sanidad andaluza.

Preccisamente sobre este primer punto, y en ese mar de especulaciones que mencionábamos, muchos fueron los actores del PSOE-A que, al ser preguntados sobre esta estrategia de movilización, alzaron la voz para decir que querían participar en campaña, aunque con esas afirmaciones vagas que pertenecen a la deformación profesional del político: "Si me llaman estoy dispuesto/a".

Bien, el próximo sábado 18 de abril, el PSOE-A reunirá en uno de sus feudos, Dos Hermanas (Sevilla), a la plana mayor del socialismo andaluz. En un acto donde se lanzará a Montero a los brazos de la militancia socialista, la auparán los presidentes de la Junta de Andalucía: Rafael Escuredo, Rodríguez de la Borbolla, Manuel Chaves, Pepe Griñán y Susana Díaz, presidentes socialsitas que "cambiaron Andalucía".

"Un acto histórico en Dos Hermanas", expresan los socialistas, "en el que se reivindicará con orgullo el cambio, la modernización y el progreso que sus gobiernos representaron para la comunidad andaluza".

Cinco presidentes de la Junta que "lideraron la transformación social, económica y política experimentada por Andalucía desde la llegada de la democracia, que fueron esenciales para la consecución de una autonomía de primera e impulsores de la construcción de los servicios sociales públicos y el desarrollo económico de la comunidad".

Rafael Escuredo, José Rodríguez de la Borbolla, Manuel Chaves, Pepe Griñán y Susana Díaz se unen, por tanto, en torno a María Jesús Montero con el "objetivo común de promover el cambio que Andalucía necesita tras ocho años de gobierno del PP en la comunidad y el destrozo que ello ha supuesto para los servicios públicos, esenciales para vivir en una sociedad con igualdad de oportunidades y justicia social".

Medio millón de votos

La tesis de los socialistas para apostar por esa movilización está basada en el incremento que experimentó el PSOE en número de votos si comparamos las elecciones andaluzas de 2022 (donde Moreno se alza con la absoluta) y las Generales de (2023). En total calculan más de medio millón de votos socialistas que hace cuatro años se quedaron en el sofá.

En las elecciones autonómicas de 2022, en las que Moreno consiguió la mayoría absoliuta, el PSOE de Andalucía, entonces liderado por Juan Espadas, consiguió 883.707 votos, lo que implicó un 24,9%. Tan solo un año después, en las elecciones generales de 2023, el PSOE obtuvo en Andalucía 1.467.501 votos.  En tan solo un año, el PSOE sumó casi 600.000 votos más.

Asimismo, este empuje por recuperar los votantes abstencionistas tiene otro matiz interesante. Mientras que el PSOE-A se dejó 'votos atrás' en las autonómicas, el PP de Moreno Bonilla apenas acumuló grandes diferencias entre ambas convocatorias. En las andaluzas de 2022, el PP andaluz consiguió 1.582.412 votos. Por su parte, en las generales 1.596.044. Apenas 14.000 votos de diferencia, lo que se interpreta como un "techo" tope de voto.

 

Del mismo modo, otra idea que deslizan desde la formación socialista es que una pérdida de empuje del PP, que sí reflejan las encuestas electorales, pese a que siguen concediendo al PP andaluz una horquilla que roza la absoluta, puede provocar que los "últimos votos" de cada provincia que se llevó Moreno en aquella absoluta de 2022, se verían afectados, provocando una caída mayor de la esperada.  

Obivamente, comparar los contextos y escenarios es hacer trampas al solitario, dado que la movilización que existe para las elecciones generales siempre suele ser superior a las autonómicas, máxime con la polarización existente, y con la que se jugó en las generales del 2023, prácticamente un plebiscito entre Sánchez y la ultraderecha. Además, la activación de los votos abstencionistas no será una papeleta fácil, ya que Moreno Bonilla está planteando un escenario completamente opuesto.

Según el último barómetro del Centra, mientras que Moreno Bonilla estaría al borde de perder esa mayoría absoluta, las sumas de las izquierdas continuarían siendo insuficientes para alcanzar el Gobierno. Asimismo, el dato contra el que el PSOE-A comenzará a luchar este sábado, la encuesta advierte de que el 46% de los andaluces podría quedarse en casa el 17 de mayo y abstenerse, lo que complicaría las opciones de las izquierdas.