El Seprona ha denunciado un negocio turístico y residencial ilegal de la localidad malagueña de Casabermeja por delito contra el medio ambiente. Se trata de una finca rural en la que casi una decena de familias llevan años viviendo sometidas a condiciones insalubres en autocaravanas y viviendas portátiles. No tienen suministro de agua potable, la electricidad que les suministran a algunos de ellos ha llegado a estar enganchada ilegalmente y hasta el día de hoy emiten residuos sin ningún tipo de tratamiento que acaban vertidos en la naturaleza, con los consiguientes daños ambientales.
El negocio se denomina Finca Colores. Tras él están el ultraderechista José González Rojas (Málaga, 1975) y su actual pareja, Jessica Alexandra Meza García (Esmeraldas, 1978). Él es un ex agente de jugadores de LaLiga con un historial de condenas por una larga lista de delitos cometidos a lo largo de las cuatro últimas décadas. Ella, una empresaria ecuatoriana que se presenta como “diseñadora de ambientes de lujo” y lleva más de un año a caballo entre España y su país, mientras el marido se esconde allí de la Justicia española con varias órdenes de detención para su ingreso en prisión.
Uno de los vecinos que residen en la finca relata que varios de ellos han tenido que instalar placas solares y contratar a una empresa para que les traiga bidones de agua potable. “Durante un tiempo llegaron a suministrarnos agua para nuestra higiene personal ocultándonos que la habían sacado de la piscina de la casa que hay en la finca. Acabé con el cuerpo lleno de hongos”, describen.
“Fue por la Guardia Civil como nos enteramos de que las canalizaciones para la salida de los residuos de los baños de nuestras viviendas no estaban en regla”, relata. “Hemos llegado a encontrarnos un enorme bidón enterrado en el suelo rebosando de excrementos”, cuenta otra vecina que denuncia “continuos malos olores tanto donde vivimos como en los alrededores”.
Sobre González Rojas pesan actualmente cuatro condenas firmes por las que debe ingresar casi tres años en prisión. Una a un año y medio por delito de apropiación indebida contra un empresario malagueño al que engañó con un negocio de triatlón para el que utilizaba la marca internacional XTerra y otras tres por impagos de pensiones por las que suma siete, seis y un mes y medio de cárcel. También tiene pendientes otros tres juicios: uno por continuar eludiendo el pago de las pensiones a las hijas fruto de su primer matrimonio, delito en el que lleva incurriendo desde hace 14 años, otro por una estafa a un hotel de Plasencia y un tercero por malos tratos a una de sus últimas parejas y su hijo.
El juicio por malos tratos fue suspendido en julio de 2025 al no habérsele podido notificar. La denunciante, que acompañó su denuncia de un vídeo donde la amenazaba con romperle la cabeza, relata que González Rojas era habitual en mítines de Vox en Málaga y que incluso viajó a Sevilla y se reunió con uno de sus dirigentes para ofrecer su colaboración al partido ultra. Décadas atrás, fue representante de jugadores de LaLiga y del exfutbolista Esteban Vigo en su etapa como entrenador del Xerez CD y el Hércules CF.
Las condenas y juicios pendientes del ultra
José González Rojas viene sumando condenas desde los 19 años por delitos de estafa, apropiación indebida, impago de pensiones, amenazas, injurias y vejaciones. Nunca ha entrado en la cárcel y lleva décadas eludiéndola y posponiendo la celebración de nuevos juicios con todo tipo de estratagemas, la última de las cuáles ha sido su huida a Ecuador. Su abogado en casi todos sus procedimientos es el malagueño Juan Segado Céspedes, pero cuando se acercan las fechas de los juicios suele notificar que renuncia a sus servicios y solicita uno de oficio, lo que suele provocar la suspensión. Los juzgados también tienen enormes dificultades para entregarle las notificaciones, lo que ha motivado que tenga tres juicios pendientes sin que aún se haya determinado la fecha.
En mayo de 2025, González Rojas fue condenado por el Juzgado de Instrucción número 3 de Málaga a dos meses de multa por un delito leve de coacciones a dos de los inquilinos de Finca Colores por haberles cortado la luz y el agua. Uno de los afectados contó a Diario Red que no les suministraban agua potable y que el condenado llegó a perseguirle empuñando un palo de golf.
Jessica Meza, también conocida como Jess Meza, se presenta en su perfil de LinkedIn como “hospitality consultant” del peculiar complejo residencial y turístico que gestiona junto a González Rojas desde mayo de 2023. Usuarios de Finca Colores se refieren a ella y a su pareja como los responsables del negocio en sus reseñas en Google, llenas de críticas a la deplorable situación de las instalaciones y a los abusos sufridos en ellas.
Meza, que se presenta como “experta en diseño de ambientes de lujo”, gestiona lo que en su publicidad aparenta ser todo un complejo residencial y turístico. Pero en realidad, Finca Colores no es más que una vivienda dentro de una finca rural alrededor de la cuál se han habilitado ilegalmente espacios para el aparcamiento de autocaravanas y la colocación de viviendas pórtatiles, en casi una decena de las cuáles residen familias con contratos fraudulentos a nombre de una empresa que no ejerce ningún tipo de propiedad sobre la finca.
Se trata de Producciones Ecológicas del Lugar SL, un negocio creado en abril de 2019 y supuestamente dedicado al “comercio al por menor de productos alimenticios en establecimientos especializados”. Su domicilio social está en el número 9 de la calle El Copo, de Málaga y su propietario y administrador es González Rojas. Se trata de una sociedad que nunca ha presentado sus cuentas y a la que en agosto de 2023 Hacienda le revocó el NIF en aplicación de la ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal.
Años atrás, la casa principal de la finca era explotada como alojamiento turístico, igualmente de forma ilegal, ya que González Rojas solo posee el 50% de la propiedad y no tenía para hacerlo el permiso de la otra dueña. También habilitó una zona para aparcamiento de autocaravanas y montó en la finca un restaurante, una tienda de productos ecológicos y servicios de masajes, yoga y paseos a caballo. En la actualidad, la propiedad está siendo objeto de la última fase de un procedimiento de ejecución hipotecaria tras 15 años sin haber pagado ni un solo céntimo mientras obtenía importantes beneficios de su explotación comercial.
La “experta en diseño de ambientes de lujo”
En su web y sus redes sociales, Jessica Meza se presenta como una empresaria de éxito, exhibe entrevistas en revistas, programas de radio y televisión de su país y dice ser “pionera en la industria del turismo de lujo y fundadora de importantes empresas en Ecuador”. Ha sido presidenta y accionista de más de media docena de empresas fundadas por su anterior marido, el empresario noruego Kjetil Haugan: Columbus Travel, La Selva Jungle Lodge, San Clemente Properties (Sanproper), Bolívar Education, Aventuras Eric y Maggie, Haugan Cruises y el hotel The Sea by Palmazul, ubicado en San Clemente, en la provincia de Manabí y que ella gestiona con su familia.
Meza cuenta que es embajadora turística de Ecuador, consultora de marca personal, asesora de imagen y especialista en la construcción y diseño de interiores de hoteles, restaurantes y yates. La forma en que se promociona esta “experta en diseño de ambientes de lujo” que organiza viajes a “algunos de los lugares más exclusivos del planeta” contrasta radicalmente con el nada lujoso ambiente que rodea la Finca Colores y el cúmulo de irregularidades en materia sanitaria, urbanística, medioambiental y de protección de los consumidores que tiene detrás.
“Qué estafa más grande”. “Eviten este lugar”. “Agua de piscina vertida en el pozo donde sale luego el agua para la ducha”. “El agua sucia se acumula en la entrada y apesta”, “El calentador acabó explotando debido a un mal funcionamiento ya que no estaba en buenas condiciones”. “El camping no tiene nada que ver con las fotos. No hay baño, solo una caravana vieja y sucia sin agua”. Son algunos de los comentarios de campistas que pueden leerse en las reseñas de Google de Finca Colores, que en muchos casos son contestados con insultos y mensajes denigrantes por parte de sus responsables.
En 2024, Jessica Meza constituyó dos sociedades en España: Covenant Sports Solutions SL y Popcorn and Caviar Brand SL, ambas con el capital social mínimo de 3.000 euros que exige la ley y con ella como única socia y administradora.
El pasado marzo, la segunda empresa fue objeto de una importante ampliación de capital por importe de 474.000 euros. Por esas mismas fechas nombró como apoderado al empresario Manuel Jesús Estudillo Ortiz, quien asegura que el negocio “se dedica a gestionar y analizar oportunidades de inversión” y que su “único papel” consiste en “asistir” a Meza “en sus tareas administrativas, fiscales y legales”, además de ofrecerle "servicios de análisis de inversiones inmobiliarias".
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