La borrasca Leonardo continúa causando estragos en Andalucía, donde al menos 14 ríos y 10 embalses se encuentran en situación de “riesgo extremo” de desbordamientos, según han confirmado este miércoles las autoridades regionales en Sevilla. El temporal ha obligado al desalojo de más de 3.500 personas en distintas provincias y ha generado una jornada de emergencia con cortes de carreteras, interrupciones ferroviarias y suspensión de clases en la mayoría de los municipios afectados.

El total de incidencias contabilizadas en Andalucía desde que comenzó esta última borrasca asciende a 1.813, y a 6.212 si se tiene en cuenta la última de enero, según ha concretado el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz. Este ha descrito la situación como “enormemente compleja” durante una rueda de prensa en la que el Ejecutivo autonómico elevó al nivel 2 la situación operativa del Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones.

Desalojos, incidencias y daños en toda la región

El impacto del temporal se ha extendido por varias provincias andaluzas. En la provincia de Cádiz, numerosos municipios han vivido momentos críticos con evacuaciones preventivas y acumulación de agua en zonas urbanas y rurales. En otros puntos, como Granada, Jaén, Málaga, Sevilla y Huelva, el avance de la borrasca ha obligado a coordinar logísticas de emergencias con albergues preparados y recursos movilizados para atender posibles evacuaciones adicionales.

Solo en la última jornada se han gestionado más de 650 incidencias relacionadas con desprendimientos de tierra, anegamientos de viviendas y carreteras, así como cortes de suministro y emergencias en carreteras e infraestructuras ferroviarias. Así, líneas de alta velocidad y de media distancia han sido suspendidas por presencia de agua sobre las vías y deslizamientos de tierra en tramos clave, lo que ha provocado interrupciones significativas en la movilidad entre provincias.

Planes de emergencia

Ante este escenario, la Junta de Andalucía ha puesto en marcha un dispositivo de emergencia que incluye el despliegue de 1.200 efectivos de la Agencia de Emergencias de Andalucía y el Infoca, acompañados de 400 profesionales de la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de agentes de la Guardia Civil y cuerpos locales. Las autoridades han insistido en la necesidad de limitar los desplazamientos, permanecer atentos a los avisos oficiales y priorizar la seguridad de las personas ante cualquier situación de riesgo.

Las peores horas del temporal, según los pronósticos, se vivieron al mediodía y primeras horas de la tarde, aunque Sanz ha subrayado que quedan todavía horas de alto riesgo y que las cifras de desbordamientos y evacuaciones podrían aumentar conforme avance la jornada.

Situación extrema

Sanz ha advertido que el temporal mantiene elevados índices de riesgo en todas las provincias, salvo en Almería, y ha señalado que los próximos días seguirán siendo críticos.

Especialmente preocupante es la situación de los cauces fluviales, muchos de ellos saturados por precipitaciones continuas que, sumadas a la lluvia de las últimas horas, han disparado el nivel de riesgo. Además de los 14 ríos en nivel rojo, otros 31 tramos fluviales se encuentran en nivel naranja, según los datos aportados por el Gobierno andaluz.

Las autoridades han hecho hincapié en que el peligro no radica únicamente en la cantidad de lluvia acumulada, sino en la respuesta de los suelos saturados y la rapidez con la que los cauces pueden superar sus márgenes, lo que incrementa la posibilidad de daños materiales y cortes de comunicaciones en zonas vulnerables.

El temporal Leonardo, que afecta con especial dureza al sur de la península, ha dejado una comunidad andaluza en alerta máxima, con cortes de carreteras, servicios suspendidos y una alerta climática activa por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Las previsiones no descartan nuevas precipitaciones intensas en las próximas horas, lo que mantiene en tensión a los servicios de emergencia y a los vecinos de zonas vulnerables ante la evolución de la borrasca.