El primero en intervenir ha sido el portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, Joan Ridao, quien ha tachado de ”neoliberal” la política del Gobierno socialista, acusando a Zapatero de debilitar el Estado del Bienestar.También ha lamentado que mande más “el director del Deutsche Bank que el presidente del Gobierno”.Otro reproche de Ridao a Zapatero fue sobre el Estatut de Catalunya, tachando la sentencia del TC de “golpe de estado constitucional” y atribuyendo a la misma ”falta de legitimidad”.
“A la caza de la ballena blanca”
Por su parte, Gaspar Llamazares, el portavoz de Izquierda Unida, aprovechó su intervención para denunciar la falta de representación parlamentaria de IU en relación a sus votos, y se centró en denunciar el “giro a la derecha” de Zapatero, al que acusó de dejar “en el camino” su programa electoral y de atarse “al timón” para ir “a la caza de la ballena blanca, de la confianza de los mercados”.
“Los humillados no aceptan la humillación”
Llamazares ha hablado de “alternativas” a las elecciones anticipadas que reclama el PP, como que Zapatero se someta a una cuestión de confianza en el Parlamento. El portavoz de IU ha aludido a las protestas del 15-M para decir que “la buena noticia” es que “los humillados no aceptan la humillación”, apuntó citando a Camus.
IVC acusa al presidente de “claudicar”
En cuanto a Nuria Buenaventura, portavoz de ICV, acusó a Zapatero de “claudicar” ante la banca y los poderes financieros y ha considerado “esencial” la dación en el pago de las hipotecas. Buenaventura defendió asismiso el cierre las centrales nucleares y la retirada de las tropas de Afganistán.
Zapatero le recuerda a Llamazares el caso de Extremadura
En su réplica, el presidente del Gobierno aludió al caso de Extremadura para recordar a Llamazares la dificultad de cumplir siempre con los programas: ”Si cada vez que algo no está en un programa electoral, para hacerlo hay que dimitir o hablar con los ciudadanos, no sería fácil gobernar”. También se mostró comprensivo con las quejas de Llamazares sobre la falta de proporcionalidad en la representación de IU, aunque el portavoz de la coalición respondió que no quería “palmaditas” ya que había tenido tiempo de actuar para resolverlo.
“Principio de realidad”
El presidente del Gobierno también negó haber renunciado a sus “principios” y apeló al “principio de realidad” y la “responsabilidad” para explicar la política económica que ha seguido. Así, explicó que mantuvo alta la inversión pública “hasta que la deuda y los temores amenazaron con la imposibilidad de financiarla” y cambiar “no es ni izquierda ni derecha, es sentido común” ya que “o lo asumes o no lo asumes” y que las consecuencias de no acometer las reformas ”habrían sido más graves”.