Hay programas que acompañan desde la pantalla y otros que, además, intentan cambiar lo que ocurre al otro lado. 'En Compañía' ha cumplido diez años en Radiotelevisión Castilla-La Mancha ccon una fórmula tan sencilla como poderosa, sentar en un plató a personas que se sienten solas, escuchar su historia y darles la oportunidad de encontrar amistad, pareja o una nueva forma de compañía.

El espacio, conducido por Ramón García y Gloria Santoro, se ha consolidado durante esta década como uno de los formatos más reconocibles de la televisión pública castellanomanchega. Su punto de partida es la soledad, pero su desarrollo va mucho más allá de un programa de entretenimiento. Cada emisión combina conversación, cercanía, emoción y ayuda real a personas que llegan desde las cinco provincias de Castilla-La Mancha con el deseo de reconstruir una parte de su vida.

Durante tres horas en directo, 'En Compañía' presenta historias personales marcadas por la pérdida, la ausencia, el aislamiento o las ganas de volver a empezar. Los invitados explican quiénes son, cómo han llegado a esa situación y qué esperan encontrar. A partir de ahí, el programa funciona como un punto de encuentro en el que la televisión se convierte en mediadora entre quienes buscan compañía y quienes, desde casa, pueden sentirse identificados con esas mismas historias.

El programa ha celebrado ahora diez años de emisión ininterrumpida reivindicando precisamente esa mezcla de alegría y tristeza que lo ha hecho reconocible. Porque en 'En Compañía' hay humor, música, naturalidad y momentos de complicidad, pero también testimonios duros, silencios y emociones que pertenecen a una realidad social cada vez más visible.

Un programa que transforma la visión de la soledad

"La sociedad ha ido cambiando" y este programa ha transformado la visión de "la soledad", ha afirmado Ramón García en rueda de prensa junto a Gloria Santoro, copresentadora del espacio, y la directora general de Castilla-La Mancha Media, Carmen Amores. García ha señalado que "la gente joven cada vez está más sola" y ha precisado que el espectro de edad de los participantes va desde "los 30 hasta los 90 años".

Esa amplitud de edades ha sido una de las claves de la evolución del formato. Aunque la soledad se asocia muchas veces a personas mayores, 'En Compañía' ha mostrado durante estos diez años que también alcanza a hombres y mujeres más jóvenes, a personas separadas, viudas, solteras o simplemente desconectadas de un entorno afectivo estable. El programa ha servido así para normalizar la conversación sobre una soledad que no siempre se ve, pero que pesa.

Ramón García ha recordado cómo recibió la llamada de Juan y Medio para asumir el reto de presentar el programa. Ha reconocido que al principio tuvo dudas sobre si iba a poder desempeñar un formato así, aunque con el tiempo ha asegurado que "fue un acierto hacerlo". Para el presentador, la clave está en implicarse de verdad en lo que ocurre en el plató.

"Para presentar este programa es importante el corazón, si no lo haces con corazón nunca funciona", ha destacado García, que ha puesto en valor el trabajo diario de un espacio en directo donde todo está muy medido, pero no existe un guion cerrado. "Lo hacemos nosotros y cuando lo haces con el corazón funciona", ha afirmado.

Junto a él, Gloria Santoro ha aportado al programa una mirada muy centrada en la dignidad de quienes acuden al plató. La copresentadora ha querido desterrar la idea de que sea normal que una persona con 70 u 80 años esté sola. "No dejar que eso sea normal es nuestra labor, decirles 'tendrás 70 u 80 años pero tienes una nueva oportunidad de vida, que a lo mejor te dura tres, pero que sean los más felices'", ha señalado.

Esa filosofía explica buena parte del tono del programa. 'En Compañía' no trata a sus invitados como casos, sino como personas con una historia detrás y con una expectativa por delante. Por eso, el formato se apoya también en un equipo de psicólogos que trabaja con los participantes y acompaña un proceso que, como ha destacado Santoro, "no es fácil". La intervención profesional resulta clave en un espacio que maneja emociones, ilusiones y situaciones personales delicadas.

"El mayor servicio público"

La directora general de Castilla-La Mancha Media, Carmen Amores, ha defendido que 'En Compañía' representa el "mayor servicio público" que se puede hacer desde una televisión autonómica. Ha recordado que hace diez años tuvo clara "la necesidad de un programa de estas características en esta cadena", del mismo modo que ya existía una experiencia similar en Canal Sur.

Los datos de esta década explican la dimensión que ha alcanzado el formato. A lo largo de 2.500 programas, 'En Compañía' ha compartido 5.000 historias, ha contribuido a formar 2.000 parejas, ha dejado 18 matrimonios, tres nacimientos y ha repartido 478 "jamones", una de esas señas populares que forman parte del lenguaje propio del programa.

Pero más allá de las cifras, su importancia está en haber convertido una televisión de tarde en un lugar de encuentro para personas que, en muchos casos, no sabían cómo pedir ayuda o cómo volver a abrirse a los demás. En una comunidad autónoma con fuerte presencia de pequeños municipios y zonas rurales, el programa ha dado visibilidad a una soledad que muchas veces se vive de puertas adentro.

"Este programa es la vida", ha resumido Carmen Amores, que ha puesto el acento en la "sinergia" entre el equipo de Castilla-La Mancha Media y la productora Índalo y Media, una unión que, a su juicio, "lleva al éxito".

Diez años después, 'En Compañía' sigue ocupando la pantalla con un formato que no esconde la tristeza, pero que insiste en la posibilidad de empezar de nuevo. Cada tarde, Ramón García y Gloria Santoro conducen algo más que un programa. Sostienen un espacio donde la televisión escucha, acompaña y recuerda que la soledad, cuando se comparte, puede empezar a ser menos soledad.

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