Starlite al Ayuntamiento de Marbella: o hacen la vista gorda con su 'discoteca' o se van

Pulso entre la empresa de la jet y el alcalde que quiere que se cumpla la ley

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Mié, 9 Ago 2017

Marbella fue durante mucho tiempo el paradigma de la ilegalidad, el lugar donde los intereses empresariales se confundían con lo público. Más de 15 años de gilismo que provocaron la primera disolución de un Ayuntamiento en España, han dejado huella y algún que otro tic que la nueva Corporación se esfuerza en eliminar. Los dos mandatos posteriores del PP, con Ángeles Muñoz de alcaldesa, no sirvieron para acabar con esa herencia. En ocasiones los populares mantuvieron actitudes y estilos que recordaban esa negra etapa de formas autoritarias, opacas y de influencia de poderes fácticos.

Fue precisamente durante el mandato de Ángeles Muñoz, en 2012, cuando nació un importante evento cultural, el Festival de Música Starlite. Un evento que desde entonces se celebra cada verano en la cantera de Nagüeles, un anfiteatro de roca al aire libre, rodeado de vegetación situada en la "milla de oro" marbellí. Con un aforo de 2.400 localidades y un alto precio en sus entradas, Starlite ofrece conciertos para buena parte de la jet society que veranea en la Costa del Sol. No es precisamente un festival para los marbellíes de a pie. Va dirigido a esa élite, a ese grupo social de adinerados que participan en actividades sociales habitualmente inalcanzables al común de los individuos. En todo caso es incontestable que promociona a la ciudad y es un evento de relevancia positivo para Marbella. No se le puede negar que incide en el incremento del glamour de la ciudad y actúa de atractivo para un sector concreto de turistas.

¿Juega Starlite a ser un poder fáctico?
Ese poderío adquirido por la organización, esa conversión en una 'feria de las vanidades' reuniendo anualmente a destacados políticos, empresarios, deportistas y mucho famoseo, unido a intereses puramente económicos de sus propietarios por aumentar los ingresos por negocio colateral al festival, son las razones que han llevado a originar un fuerte enfrentamiento de la empresa promotora con el Ayuntamiento de Marbella y que amenaza con llegar también al pulso con la administración autonómica. Todo ello trufado de vicisitudes y episodios que han terminado en los juzgados. Por un lado se enfrentan los intereses de la empresa y por otro, la obligación del Ayuntamiento de que la ley se cumpla alejándose de una realidad que fue obviada en tiempos pasados en Marbella.

Starlite amenaza con irse y quita el nombre de la ciudad del logotipo
Esta semana surgía la polémica al anunciar los promotores que se estaban planteando trasladar el festival a otra ciudad por una supuesta "actitud obstaculizadora del gobierno local". Las razones esgrimidas por los propietarios, Ignacio Maluquer y su esposa Sandra García Sanjuán -en la foto-, es que se le impiden abrir la zona 'lounge' todos los días hasta las 6 de la mañana. La denominada "Lounge" es simplemente la actividad de copas y baile que se desarrolla tras los conciertos, una actividad regulada en horarios y acondicionamiento por las leyes autonómicas. En definitiva la amenaza se podría resumir en que si el Ayuntamiento no deja a Starlite funcionar también como una discoteca al aire libre y hasta altísimas horas de la madrugada (ver tabla adjunta de horarios y salidas de autobuses publicitados por la propia empresa) como ahora hace durante varios días a la semana, el festival abandonará la cantera de Nagüeles y se ubicará en otra ciudad. De una manera u otra se ha trasladado que existen conversaciones con los ayuntamientos de Estepona, Benahavís o Sotogrande. De momento ha ocurrido algo que no ha gustado en la ciudad como es la pequeña venganza de los organizadores al retirar el nombre de Marbella del logotipo del festival.

El "Lounge" polémico
La puesta en marcha de la denominada zona "Lounge"  con el consiguiente incumplimiento de horarios, ha provocado que se levantaran actas de inspecciones de la Policía Local. Se trata de que tras la finalización de los conciertos, la actividad continuaba hasta sobrepasar las seis de la mañana. El recinto adolece de licencia de discoteca con esas características concretas porque la ley es muy clara. El alcalde, el socialista José Bernal, ha defendido la obligada misión de hacer cumplir la ley. Mucho más cuando existen denuncias vecinales por no poder dormir o quejas de otros establecimientos que ven en ese "lounge" una excusa para tapar una auténtica discoteca al aire libre y de competencia desleal. Empresarios que por cierto, han invocado que ellos están allí todo el año, pagando impuestos, manteniendo locales y pagando salarios, no únicamente un mes en verano solo para "hacer el agosto".

Un "ganga" de alquiler del recinto: 7.000 euros al año
Las tensiones estaban latentes y larvándose de antes. Desde su creación en 2012, se acordó que la empresa abonaría 7.000 euros anuales
 en concepto de canon, eso sí, dependiendo de los metros ocupados. Con el paso de los años y la ampliación del evento, la cantidad es ridícula. En esta edición el ayuntamiento planteó, y así se acordó con la organización, una actualización acorde con el volumen de negocio por valor de 121.000 euros anuales. La cesión de la cantera de Nagüelles por parte de la Junta de Andalucía venció pero el Ayuntamiento gestionó para que Starlite continuase ubicando allí el festival.



El alcalde defiende la legalidad

Ante la clara amenaza de irse a otra localidad y el pulso que se le planteó al Ayuntamiento, el alcalde, José Bernal (PSOE) es claro: "Nosotros nos tenemos que ajustar a una normativa autonómica. Pero no nosotros solos. Si Starlite se quiere ir a otro municipio de Andalucía, el 'loungue' no lo podrán tener fuera del horario que marca la normativa andaluza". Aclara Bernal que la legislación marca que esta clase de espectáculos debe de terminar a las dos o tres de la madrugada según el día y a las seis de la madrugada solo cuando posea especiales autorizaciones. Especifica que "lo que no me pueden pedir es que haga un decreto contra las leyes autonómicas". Recomienda a los empresarios que "presenten una Proposición de Ley en el Congreso de los Diputados y modifiquen el horario de los lugares de ocio, pero que no se lo pida a este Ayuntamiento. Nosotros, en lo que somos competentes, es en vigilar que se cumpla la ley y lo hacemos". 

"La ley es igual para todos" en Marbella
En clara alusión a tiempos pretéritos, subraya el regidor socialista que "mi equipo de gobierno cumple la ley desde que está al frente del Consistorio, por lo que desconoce "dónde está la polémica con Starlite". Bernal es claro al afirmar que aplica la misma ley para todos los establecimientos de Marbella, "desde el 'lounge' de Starlite hasta el que tiene un bar en el Puerto Deportivo". Defiende su actitud aclarando que "flexibiliza al máximo la norma porque, en materia de ocio estival, es importante, pero siempre lo hacemos cumpliendo la ley que es igual para todos y todo el mundo debe cumplirla. Señala que no puede otorgar autorización "para que cierre todos los días en su zona de copas a la hora que quiera; la ley no lo permite aunque yo quisiera hacerlo". Desmiente la falta de apoyo a un festival que desea que continúe en Marbella: "Le hemos dado el mayor de los apoyos, que ha sido normalizarlo y regularizarlo después de cuatro años en una situación muy complicada con informes que no existían".

Presiones por todos lados
Así las cosas el Ayuntamiento está recibiendo presiones desde distintos frentes. Por un lado el de la propia ley que le obliga a que se vigile y se controlen los horarios que la norma marca. Por otro el de un sector poderoso de empresarios del ocio que se lamentan de que Starlite intente establecerse como una discoteca al aire libre en competencia desleal. Y no menor es el frente judicial tras una denuncia de un abogado contra el funcionamiento “irregular” de la cantera. También hay que contar con otras denuncias y quejas de los vecinos que se duelen de no poder descansar con la actividad del festival hasta altas horas. Sin duda de todo lo sucedido una de los hechos que más le ha dolido al alcalde es el escrache que sufrió por parte de unos 30 trabajadores del Festival. Estos interrumpieron una rueda de prensa de José Bernal en el Paseo Marítimo.

En el campo judicial Starlite tiene un frente abierto por supuestas obras sin licencia en la cantera, en forma de denuncia de la Fiscalía por posibles delitos de desobediencia más otro urbanístico. La Guardia Civil busca saber si el Festival cuenta con seguro de responsabilidad civil tanto para los conciertos como para la discoteca; si dispone de un plan de evacuación de emergencias y si tiene medidas contra los incendios forestales al hallarse la cantera en zona rodeada de foresta. El Seprona señalaba que parte de la iluminación del camino “se apoya en las ramas y troncos de los árboles".

El PP echa leña al fuego
En lo político Bernal y su equipo de gobierno no se han visto respaldados por el PP sino que lejos de ello la ex alcaldesa, Ángeles Muñoz, echa leña al fuego argumentando que se trata de un elemento visible de crisis de gobierno, responsabiliza también a Podemos y presume de que cuando ella fue regidora “nunca se generaron ese tipo de problemas”. Es evidente que ponerse de lado tiene esas ventajas. Algunos de los problemas actuales vienen derivados de dos convenios que Muñoz firmó con la organización.

En realidad Ángeles Muñoz sí que tiene problemas por la denuncia por supuesta alteración del PGOU cuando fue alcaldesa, algo que puede marcar el futuro de la presidenta del PP marbellí. Hoy mismo Bernal ha pedido a Muñoz que renuncie a ser aforada y aclare a la justicia el caso tras conocerse el informe donde la Fiscalía se opone al sobreseimiento de la causa de las supuestas irregularidades en el PGOU de Marbella. Cree el regidor socialista que esta decisión “estrecha el cerco” sobre la ahora senadora del PP. Mientras tanto el PSOE y Bernal suben en las encuestas locales, el PP baja y el equipo de Gobierno se ha garantizado la estabilidad hasta final de mandato con la renovación de su pacto con los independientes de San Pedro.

Respaldo de la Junta de Andalucía al alcalde
Mientras tanto Bernal y su equipo de Gobierno intentan buscar una solución a este problema con Starlite. Ayer, la Junta de Andalucía le echó una mano en este empeño. El delegado del Gobierno andaluz en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, se presentó en Marbella -en foto inferior- para respaldar a su compañero alcalde y anunciar que el Ejecutivo andaluz quiere "garantizar que el festival pueda desarrollarse con total normalidad dentro de los límites que marca la ley". "Queremos que Starlite siga en Marbella, ya que en nuestro ánimo está favorecer a este tipo de actividades económicas y de ocio. Por ello hemos volcado nuestros esfuerzos al Ayuntamiento para que Starlite pueda desarrollarse dentro de lo que ampara la ley". Y adelantó que "se va a reformar la ley en colaboración tanto con el sector como con los residentes a los que puedan afectar estas actividades".

Este respaldo del delegado de Gobierno tiene un doble significado. Ruiz Espejo es además del máximo representante de la presidenta de la Junta en Málaga, el candidato a primarias a dirigir el partido en Málaga apoyado por Susana Díaz. De esta manera tanto el Gobierno andaluz como el PSOE escenificaron su apoyo a Bernal en esta confrontación. Con ese fuerte apoyo, el alcalde, además de reiterar su deseo de que el festival continúe en Marbella, mandó un nítido aviso a navegantes que deseen surcar otros mares y arribar a otros puertos: "Si Starlite se fuera a Estepona, Benahavís, Vélez Rubio o Almería, el lounge tendría el mismo problema con el horario".