Viernes, 25 de Abril de 2014
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Enric Sopena
Atención: nos gobierna el ‘facherío’ político disfrazado
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Va ensenando, con creciente firmeza, su ‘patita' ultramontana el ministro aristocrata, titular del Ministerio de Defensa, Pedro Morenes y Alvarez de Eulate, hijo del vizconde de Aleson. Hasta hace poco, fue un importante directivo de empresas armamentistas, fabricantes de misiles y de bombas de racimo. Lo subrayamos recientemente e insistimos hoy. ¡Cuidadito con semejante personaje!

Empieza a notarse ya en los medios de comunicación de la derecha el paulatino retorno patriótico al fervor guerrero. Se respira por doquier una cierta aroma castrense, presta a plantar cara -cuando lo crea pertinente el estadista Rajoy- a la pérfida Albión. Rescatemos por fin Gibraltar para España. No pudo ser rescatado el islote de Perejil, pero ya llegarán tiempos mejores.

La doctrina Morenés
Todo esto intentan desplegarlo desde Moncloa, sin prisa pero sin pausa, y de acuerdo con la doctrina Morenés acerca de los bien nacidos, que son íntegros españoles, y los de la pitada de la final de la copa del Rey, pandilla de mal nacidos. Los que silbaron debían de ser partidarios –habría que precisarlo- del Anticristo y, por consiguiente, de la Antiespaña.

El gallego que no habla gallego
El ministro aristócrata, en todo caso, ha conseguido convencer a su amigo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, un verdadero patriota hispano que siendo gallego siempre habla en español, como lo hacía el general Franco. Le convenció sobre la oportunidad de que el Gobierno de España ensalzara un episodio de la guerra colonial del Rif. O sea, que el Consejo de Ministros de este viernes 1 de junio procedió, como puede leerse en ELPLURAL.COM, a conceder la más alta condecoración militar a un regimiento que tuvo un comportamiento “heroico” durante el desastre de Annual. Este hecho se produjo hace 91 años.

La Ley de la Memoria Histórica
Aquellos que, como el Partido Popular, rugían sin freno contra la Ley de Memoria Histórica, aprobada en octubre de 2007, que fue impulsada por el Gobierno Zapatero, ahora se dedican a loar una de las más ominosas guerras de los ejércitos españoles. El pórtico de las guerras coloniales contra Marruecos de principios del siglo XX se encuentra en la semana trágica de Barcelona, 1909, y otras localidades catalanas.

Los hijos de los pobres
Las incursiones de los militares españoles en Marruecos fueron estremecedoras. Los soldados -destinados a la fuerza para morir en combate- eran los hijos de los pobres. Los hijos de los ricos aplaudían, con sus padres y emocionados, la bandera española.

¿Hazañas bélicas?
Morenés, Rajoy y el resto de ministros populares pretenden convertir las supuestas hazañas bélicas contra los moros en un ejemplo glorioso para los españoles. Los desastres de la mayoría de generales y oficiales castrenses llevaron a miles de soldados españoles a la muerte. Esos jefes –los llamados africanos, entre los cuales figuraba el comandante Franco -subían en el escalafón gracias a los soldaditos que caían para siempre.

Intereses económicos
Los soldados de España y los defensores de las diversas tribus marroquíes de la época pagaron con su sangre la ambición de los altos mandos y, por otra parte, los intereses económicos de familias como las del conde Romanones, propietaria de la Compañía Española de Minas del Rif. Y La familia Güell, marqués de Comillas. ¿Y qué decir del Rey Alfonso XIII?

El Informe Picasso
La guerra colonial se volvió contra él. El Informe Picasso [por el general de división Juan Picasso González], a punto de ser investigado en el Parlamento desapareció muy pocos días antes del 13 de septiembre de 1923, el día que dio el golpe de Estado el general Miguel Primo de Rivera. ¿Una casualidad? Nunca se sabrá, pero todo indica que el Rey también pudo estar pringado con negocios no ajenos a la guerra.

Un desastre bochornoso
El desastre de Annual -bochornoso para los jefes del ejército, a los que ahora quiere condecorar el tandem Monerés/Rajoy- puso punto final a la Restauración, acabó con Alfonso XIII y reforzó enormemente a los militares de alto rango, los africanos cuando Franco y los suyos dinamitaron a la II República y provocaron la guerra civil y cuarenta años de dictadura sangrienta.

Otro giro popular hacia la revisión de la historia
La iniciativa del ministro aristócrata y de Rajoy es gravísima. He aquí otro giro popular destinado a asumir, sin complejos, la historia contemporánea de España, revisada y manipulada. Alabar desde el Consejo de ministros el baño de sangre de la mencionada guerra colonial exige una réplica urgente y contundente. Eso es lo que intentamos hacer desde ELPLURAL.COM, periódico digital progresista. Atención, atención: nos gobierna el facherío político disfrazado.

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM

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