El Telescopio
Las grandes marcas de moda también se suman a la sostenibilidad. En la imagen, uno de los desfiles la Santiago Fashion Week. (Foto: EFE)
Las grandes marcas de moda también se suman a la sostenibilidad. En la imagen, uno de los desfiles la Santiago Fashion Week.
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EFE

El mundo de la moda también quiere ser (y fabricar) sostenible

Este sector es uno de los que más impacto negativo tiene sobre el medio ambiente en diferentes fases del proceso

TEO LERES
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Lun, 16 Abr 2018

La moda se pone el cartel de sostenible. Este podría ser el titular de esta información a tenor de las noticias que, en las últimas semanas y meses, se van conociendo sobre distintas marcas.

Sin ir más lejos H&M presenta precisamente mañana en Madrid su informe de sostenibilidad 2017. Hace unos días lo dio a conocer en la ciudad alemana de Hamburgo. La marca sueca es de las que más ha enarbolado esta bandera y, a modo de ejemplo, desde abril del año pasado dispone de su línea de ropa basada en esos criterios de “sustentabilidad” bajo la denominación de Conscious.

El documento que este martes hará público en España es la continuación del lanzado en 2016. En él se marca la meta de que, dentro de 12 años, se sirva de materiales 100% reciclados o con origen siempre sostenible, utilizando para ello electricidad 100 por cien procedente de energías renovables. O lo que es lo mismo, convertirse en una empresa circular en la que la sostenibilidad llegue a todo el proceso productivo, financiero y comercial.

Otras marcas

En dicho informe, tal y como ha revelado la compañía en Alemania, se pone de manifiesto el avance dado en este sentido y marcado, entre otras cosas, en el lanzamiento de una línea fabricada con Bionic (“poliéster fabricado con desechos de las costas, recuperados y reciclados”) o que el 35% del material utilizado por la empresa haya tenido un origen sostenible o reciclado.

El paso es importante y parece que, a la vista de lo hecho por otras marcas, también definitivo.

Junto a H&M la española Mango también se subió al carro de la protección del medio ambiente hace un tiempo. El último de sus anuncios tiene que ver con el uso de algodón ecológico para lo cual se ha asociado con la organización Better Cotton Initiative. El propósito es que, en 2022, como mínimo la mitad de las prendas se fabriquen con este material.

La iniciativa de Mango se enmarca en el proyecto Take Action, un ambicioso proyecto que busca convertir la compañía en 100% sostenible en todos sus apartados. En el más mundano y, a la vez, más visible, ha lanzado ya dos colecciones basadas en estos criterios, además de impulsar el reciclado de ropa.

Primer grupo mundial

La tercera en discordia en sumarse a esta ‘moda’ ha sido la primera marca del mundo o, mejor dicho, su matriz: Inditex. El gigante propietario de Zara hace tiempo que también trabaja por la sostenibilidad.

En concreto, desde septiembre de hace dos años, cuando puso en el mercado su primera colección de Join Life, en la que el respeto al medio ambiente es su seña de identidad. Asimismo, el primer grupo mundial del sector persigue cumplir estos criterios en otras fases del proceso comercial, como puede ser el empaquetado de sus productos en las compras online.

Son solo tres ejemplos, pero hay más, no en vano, algunos datos apuntan a más de 50 las compañías conocidas de moda en todo el planeta que también impulsan la responsabilidad corporativa desde este perspectiva.

Que las cosas están cambiando para bien, lo demuestra la fuerza que año tras año toma la Global Fashion Agenda, una especie de foro centrado en el mundo de la moda que trata de llamar la atención sobre la necesidad de cambiar los ‘hábitos’ de uno de los sectores económicos más perjudiciales para el medio ambiente, al margen de otras prácticas relacionadas con el trato laboral, las diferencias salariales, etc.

Hace unos días nos preguntábamos en El Telescopio cuánta agua era necesaria para fabricar la ropa interior. Las marcas, sobre todo desde hace un par de años, también se plantean estas cuestiones.

El camino por recorrer es largo y si no, basta con echar un vistazo a uno de los datos publicados por el mismo foro que subraya que, solo en 2015, esta industria necesitó más de 79.000 metros cúbicos de agua y generó alrededor de 1.700 millones de toneladas de CO2.

Las grandes marcas parecen ponerse las pilas. Las pequeñas también, si cabe, dentro de sus posibilidades con más intensidad a pesar de las dificultades. Es el caso de la iniciativa Marcas de Moda con Impacto Positivo que, a través de crowdfunding, busca "una moda que cuida el planeta, a las personas y a los seres vivos".