El 12 de abril de 2017 Irene Mourís, natural de Outes (A Coruña) recibió una llamada de la Guardia Civil informando de la muerte de su marido. Desde entonces hasta hoy ha pasado más un año y la autopsia aún no se ha realizado, paralizando el resto de los trámites, según informa hoy La Voz De Galicia.

Llame usted el lunes

Mourís no puede realizar los trámites derivados del seguro de vida de su esposo fallecido hasta que no haya autopsia. Y no habrá autopsia hasta que la forense a cargo, del Instituto de Medicina Legal de Galicia (IMELGA), no vuelva de su baja. El Plural se ha puesto en contacto con el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, que ha confirmado esta situación: "es cierto que la autopsia lleva un año de retraso y que la forense está de baja". Los juzgados, hasta que la forense no vuelva o el IMELGA nombre una sustituta, no pueden proseguir. "No depende de nosotros, es como si la Policía se retrasara en darnos un informe. 

Desde la Subdirección Territorial de A Coruña del IMELGA no han querido responder a las preguntas de este diario, dado que su directora no volvería hasta el lunes