La jueza que instruye el caso Erial ha imputado a la hija y al yerno de Eduardo Zaplana. Al expresident de la Generalitat y ex ministro de Trabajo se le acumulan los problemas con esta ampliación e la nómina del caso.

La titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia ha imputado a María, hija de Zaplana, y  a su marido por un presunto delito de blanqueo de capitales. Según desvelaba El Confidencial, la acusación se fundamenta en el pago del alquiler de la vivienda en la que el exministro pernoctaba cuando se trasladaba a la ciudad del Turia para recibir el tratamiento de su enfermedad.

Los investigadores del caso consideran que el precio por el que pagaban el alquiler es de los más caros de la ciudad, estipulado en unos 3.200 euros al mes, según publica eldiario.es. Esta vivienda es propiedad de un ciudadano extranjero y desde septiembre de 2018, el piso no está alquilado por Zaplana, sino que es otra persona la que reside en él.

Según los investigadores, sobre este ciudadano pesa una orden de busca y captura a nivel internacional. La Guardia Civil acudió a la vivienda de la calle Pascual y Genís en los albores de este año para recopilar más datos sobre el misterioso inquilino y, por tanto, estaría vinculada a la imputación de la hija de Eduardo Zaplana y de su marido.